Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.

martes, 19 de septiembre de 2017

Dulce anochecer...

Ya va siendo hora de irse a dormir... 
y desde Un Ambientalista os deseamos dulces sueños...






NUNCA TE DUERMAS SIN UN SUEÑO,
NI TE LEVANTES SIN UN MOTIVO.






Al loro con Teodoro

¿Has visto alguna vez a alguien llorar lágrimas de cocodrilo? Usamos esta expresión cuando nos referimos a una persona que muestra una falsa tristeza. Pero ¿qué tienen que ver en todo esto los cocodrilos?

Todo proviene de la falsa creencia, en tiempos de la antigua Grecia, según la cual los cocodrilos emitían llantos y lamentos para atraer a sus víctimas. Según otras versiones, el cocodrilo lloraba mientras devoraba a su presa, lo cual sería un ejemplo de acto hipócrita. En realidad, lo que sucede es que las glándulas lacrimales están muy próximas a las salivales, y cuando el cocodrilo está tragando, ambas se activan a la vez. Pero ni mucho menos es una expresión de emociones: en todos los animales salvo el hombre, el acto de lagrimear solo sirve para limpiar y humedecer los globos oculares.








lunes, 18 de septiembre de 2017

Por Jaén buscando lince ibérico - II -

Este fin de semana hemos querido planteárnoslo de manera diferente, y como teníamos tantas ganas de campo, nos hemos bajado hasta tierras jienenses para visitar a unos amigos muy apreciados. Sabedores de nuestra visita y nuestros gustos, nos prepararon una tournée por la Sierra de Andújar, y bien equipados nos lanzamos en busca de ese elusivo y amenazado señor del monte mediterráneo: el lince ibérico.

Aunque no conseguimos dar con él - y eso que hicimos esperas al aterdecer y amanecer - la experiencia ha merecido la pena. La Sierra de Andújar es un paraje precioso, la compañía ha sido inmejorable, y hemos podido dar con otras especies, como milanos, trepadores azules, urracas, rabilargos, pinzones, mirlos, mosquiteros, buitres y unas cuantas más. Por si fuera poco, a pesar de que el lince no apareció, sí nos dejó bien claro que aquellos montes son suyos, con la evidencia de alguna que otra letrina y los restos de un conejo al que debía de haber cazado hace muy poco, a juzgar por el rastro.

En resumen, ha sido un fin de semana cansado, pero muy, muy aprovechado y satisfactorio. Por supuesto, aunque el marcador vaya uno a cero a favor del lince, esto no quedará así. Tenemos pensado volver e intentarlo de nuevo ¡Quien la sigue, la consigue!




Bien equipados para lincear












Informándonos sobre las aves del lugar













¡Muchas rutas y poco tiempo!













Los restos de un avispero











Aquí ha estado comiendo el lince











Una letrina de lince, con una moneda para comparar el tamaño













¡Huy! ¡Un cachorrito de lince sobre una piedra!












Maravillosa vista del río Jándula














El lentisco abunda por estos montes













Una libélula en su posadero














A la espera
















Una muda de chicharra















Esperando con ojo avizor














Si pasa por aquí, no se nos escapa














El monte mediterráneo












Otra vista del río Jándula












Un rabilargo entre las ramas












Otra señal de que el lince anda por aquí








Que no se nos olvide lo importante