Cada vez es más frecuente encontrar en zonas urbanas, y algunas algo más alejadas de los límites de las ciudades, a numerosas poblaciones de cotorras argentinas (Myopsitta monachus). En España es considerada como especie invasora, es decir no ha llegado por sus propios medios a ocupar este territorio y causa un grave perjuicio para otras especies que sí que son autóctonas.

Las causas para que esta especie haya podido proliferar y se haya adaptado tan bien a nuestro entorno son el no tener competidores, ser gregarias y muy escandalosas, y una gran adaptabilidad al medio.
Su aparición se debe a la imprudencia de alguna gente que pudiera haberlas soltado, ya que son muy ruidosas para tener en casa, o bien a que por sus propios medios se hayan escapado.
En cualquier caso nunca hay que abandonar a ningún animal doméstico a su propia suerte, sean especies invasoras o no. Lo que mejor podemos hacer por ellos y por el beneficio de otras especies también es, en caso de que ya no los podamos tener en casa, llevarlos a algún centro donde recojan animales para poderlos dejar. La adopción sería el siguiente paso a dar.
Es un ave preciosa, tiene un plumaje de lo más vistoso y espectacular, pero su lugar no está en nuestras latitudes. Ellas no tienen culpa alguna de que por el tránsito de especies acaben por aquí. Si además añadimos que algunas veces llegan sin contar con los documentos de aprobación del convenio CITES el daño es aún mayor.