Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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martes, 15 de agosto de 2023

No, no eran aliens

Parece que ya se ha pasado la fiebre (por lo menos a los que no son incurables) y es que, tal y como se preveía, la cosa no era para tanto. Unos cuantos militares diciendo que les habían dicho que... Pero E.T.s, aliens, xenomorfos, marcianos, ni uno solo. Nada. Rien de rien, que dirían los franceses. Ni siquiera una simple muestra de esa tecnología supuestamente superior a la nuestra. Vamos, que estamos peor que cuando lo de Roswell; ahí por lo menos se molestaron en falsificar una autopsia...

El revuelo sin motivo que se ha formado se debe a unas cuantas falacias de base. En primer lugar, que lo digan en un juzgado muy solemnemente unos cuantos militares muy trajeados no significa nada. Es pura falacia de autoridad: "es verdad porque lo ha dicho el teniente Jurumillas". Eso no vale. Incluso bajo juramento, una persona puede mentir o decir cosas que cree ciertas, pero que están equivocadas. Además, ni siquiera se esforzaron mucho. Si uno ve los vídeos, se habla solo de testimonios, fenómenos no explicados (que no inexplicables, ojo, que no es lo mismo) y de "restos no humanos" (como si no hubiera sobre la Tierra más organismos vivos aparte del ser humano).

Y la segunda falacia es, precisamente, que no identificar algo no te permite dar el salto de fe y afirmar que se trata de algo relacionado con naves extraterrestres tripuladas por una especie tecnológicamente superior. Si no hay datos ni siquiera para saber qué es ¿cómo vas tú a afirmar que son naves provenientes de Alfa Centauri? (Y hay quien incluso identifica la especie alienígena, que digo yo que por una vez podrían ser ewoks).

Y antes de que alguien salga con la monserga de siempre: no, no estamos negando la posibilidad de vida extraterrestre, ni siquiera de vida tecnológicamente superior. Lo que estamos diciendo es que no hay ni una sola evidencia comprobable y contrastable, y teniendo en cuenta las dificultades técnicas del viaje interestelar que conocerá cualquiera que sepa la tabla del tres de Física y Astronomía, hace falta mucho más que algunos vídeos desenfocados y los testimonios de unos cuantos señores que dicen que les dijeron para considerar en serio que esa posibilidad ha sucedido. Que, ojo, el día que se pruebe de verdad, seremos los primeros en celebrarlo. Pero como buenos interesados en la posible vida extraterrestre, no queremos milongas, sino datos de verdad.


jueves, 25 de septiembre de 2014

La Editorial Ambientalista: Conocimientos vs. Sentimientos

Cuando intentamos transmitir el importante mensaje sobre la necesidad de conservar la Naturaleza podemos enfocarlo de dos maneras bien distintas, aunque en algunos casos pueden llegar a ser complementarias: a través de los conocimientos o bien por medio de los sentimientos. Dicho así parece un ejercicio de aproximación muy sencillo e incluso limitado, pero es más bien, a nuestro juicio, una faceta poco explotada, porque la mayoría de las veces el discurso conservacionista va dirigido a lo pragmático y no tanto a la sensibilización.  

Si nos centramos en hacer partícipe al público destinatario de nuestro objetivo de cantidad de información, podemos conseguir que reciban muchos datos y que no sepan relacionarlos con lo que existe realmente en la Naturaleza y no lleguen a apreciarla del todo y con las suficientes garantías. Incluso en algún momento podrían aburrirse y desconectar. También puede darse el caso opuesto: que los abrumemos con tal y tanto despliegue de saberes que se sientan verdaderamente sobrepasados por tantas cosas por aprender y quieran conocer más y más. Pero para esto último, para que los guías de Naturaleza no sean únicamente enciclopedias andantes, debemos de mezclar, de agitar en la misma coctelera, buenas dosis de conocimientos con grandes dotes de empatía. Necesitamos que haya una conexión más estrecha entre el orador y el público, y que vivan como nosotros vivimos esa comunión íntima con el medio.

Los conocimientos pueden llegar o adquirirse por muchos medios y cauces, la sensibilización responde a un latir menos tangible o cuantificable. Si necesitásemos indagar sobre algún tema en particular antes de verlo in situ podríamos manejar y cotejar todos los datos de forma inmediata y casi sin movernos de casa. Pero no es tan fácil que surja ese instinto protector hacia lo que nos rodea si antes no existe verdaderamente una inquietud que toque la fibra de todo aquel que busca el contacto con la Naturaleza. A partir de ese feeling, de ese ímpetu, de ese instinto tan cercano a lo salvaje, pueden venir después las ganas infinitas de conocimiento que lleve a su estudio y de ahí se obtengan muchos frutos de incalculable valor para el ámbito conservacionista.

Importante: recordar de dónde venimos para saber hacia dónde queremos ir y hasta dónde queremos llegar. Sentirnos animales ayudaría bastante, siendo el hombre uno más de la Natura y no pretendiendo estar por encima. Entenderíamos entonces muy fácilmente, sin necesidad de raciocinio alguno, que somos parte de ese todo. 
 
Lo más difícil es saber cómo sembrar en cada uno de nuestros oyentes esa semilla, ese cosquilleo que dé luego lugar a un sentimiento profundo de cariño y respeto hacia nuestro entorno. No hay una fórmula mágica universal que consiga que cualquiera ajeno a este mundo llegue a empatizar por sí mismo con él. Lo mejor es ir poco a poco, no con grandes pretensiones o intentando abarcar lo máximo posible. Quizás si vemos que los grupos pequeños de gente van respondiendo bien a lo que les queremos transmitir, el boca a boca haga el resto. Si conseguimos que unos pocos, por pocos que sean, logren hacerlo suyo e interiorizar este mensaje, será más fácil que eso se expanda por sí solo. Una frase que le escuché hace poco a Dani decía que hoy en día si Jesucristo hubiese tenido Whatsapp el cristianismo no hubiese necesitado nada más que un toque para propagarse, en lugar de haber tenido que pasar por años de peregrinaje difundiendo su palabra. Lejos de quedarnos con el simbolismo católico o cristiano, lo que queremos decir es que basta un buen mensaje encauzado con una campaña sólida y con buenos cimientos para que vaya germinando y logre enraizar firmemente. En la era de la tecnología sobran los medios de difusión, lo que hay que obtener primero son las inmensas ganas de conservar la Naturaleza, y para ello tenemos que hacer que la gente, que el mundo entero, SIENTA desmedidamente que la Naturaleza es suya, pero no para guardarla de manera egoísta, ni para explotarla sin reparos, sino que es DE TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS y que también un pedacito nuestro va en ella, al fin y al cabo todos llevamos dentro algo de esa estrella que originó el mundo...
 
 
 
SIENTE, TRANSMITE, PRESERVA...
EL MUNDO OBSERVA
Y NOS NECESITA
NO PASES POR LA VIDA SIN MÁS
HAY MUCHO QUE APORTAR
DEJA HUELLA EN TU CAMINO
QUE TU SENDERO ALCANCE LA CIMA
Y DESDE ALLÍ VUELE TU SENTIR
TOCANDO LAS ESTRELLAS
 
 
ADRG - 14
 




 
 



sábado, 12 de enero de 2013

Lo mejor contra la erosión

El mejor recurso para luchar contra la erosión pasa por tener suficiente masa forestal que proteja el suelo. 

Hay una planta que, aun siendo de otras latitudes, 
no es invasiva y puede llegar a ser un eficaz remedio 
que no todo el mundo conoce...


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