Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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lunes, 2 de mayo de 2016

De nuevo por Peguerinos

Pocas rutas de senderismo hay que estén dedicadas a un único animal, pero "haberlas, haylas", como se dice de las brujas. Hoy hemos estado en una de ellas, conocida como la "Ruta de la Graellsia", aludiendo a una hermosa mariposa nocturna de llamativas alas verdes. Es en este lugar de Peguerinos donde el naturalista Mariano de la Paz Graells descubrió este curioso lepidóptero al que nombró como "isabelina" en honor a su reina.

Lo cierto es que salvo a la Graellsia isabellae (ahora Actias isabellae), hemos visto un montón de cosas: milanos, buitres leonados, cuervos, mitos, un chochín, arrendajos, palomas torcaces, cuco (que solo se ha dejado oír, como es costumbre), escribanos montesinos, carriceros, carboneros garrapinos, petirrojos e incluso un corzo. ¡Sin olvidar un montón de mariposas! Algunas se han prestado a posar en el suelo o en plantas (o en nuestro dedo) y otras estaban realmente inquietas con el buen día que nos ha hecho.

La ruta comienza en el embalse del Aceña, junto a Peguerinos. Dejamos el coche cerca del cementerio, y luego seguimos por una pista forestal que bordea el embalse dejándolo a la derecha, hasta que un camino se abre a la izquierda permitiéndonos entrar en un pinar. A partir de ahí hay una subida no muy pronunciada aunque algo larga, hasta llegar a un albergue llamado la Casa de la Cueva. Frente al albergue hay una carretera estrecha: hay que seguirla hacia la izquierda, dejando el albergue a la derecha. Después de caminar un kilómetro, encontramos un camino a la izquierda, con una barra para evitar el paso de vehículos. Siguiéndolo, a unos trescientos metros de distancia encontraremos la placa que conmemora a la protagonista de la ruta.

Hay una senda que permite regresar haciendo que la ruta sea circular, pero avisamos: la encontramos muy mal señalizada y algo confusa, hasta el punto que terminamos caminando campo a través buscando el embalse. Llegados al monumento, quizás lo mejor sea desandar el camino de ida, para no complicarnos la vida...

Os dejamos ahora con las fotos del día. Para verlas en grande, no tenéis más que pulsar sobre ellas.



¡¡ Vaya filón que he encontrado !!









Caliphora vomitoria









Frente a la placa de la Graellsia










También hay setas en primavera










Un bonito escribano montesino








Con unas violetas









Una mariposa Sofía










Con la placa de la Graellsia










Con la sonrisa puesta









Frente al albergue de La Casa de la Cueva










Una aceitera












Un carricero











Caminando por el embalse del Aceña










Con una mariposa Inachis io










Panel indicativo










Más sonrisas








lunes, 15 de abril de 2013

Ruta: Peguerinos y la ruta de la Graellsia - I -

Este fin de semana se ha presentado con un tiempo excepcionalmente caluroso que ha permitido que muchos nos lanzásemos a pisar una vez más el campo; tras las continuas lluvias del pasado mes de marzo, ver de nuevo los rayos de sol, pone un toque diferente al trasiego por nuestra ruta elegida, aunque caminar con calor puede resultar un poco más pesado en ciertas ocasiones. 

Pusimos rumbo a Peguerinos, en concreto a hacer la ruta conocida con el nombre de "la Graellsia", una vistosa mariposa nocturna bastante difícil de observar. El comienzo de la senda es en una pequeña área de aparcamiento sin habilitar para tal uso al lado del cementerio del pueblo. Junto al embalse de la Aceña, el primer tramo está bastante despejado de árboles, así que echamos un poco de menos algo de brisa que nos aliviara del cambio tan brusco de temperatura que estaban acusando nuestros cuerpos. No llegamos a terminar toda la ruta porque luego teníamos otros compromisos, pero en breve volveremos por la zona, porque es un sitio ideal para conocer y empaparse de Naturaleza. Con la promesa de llegar a ver la placa en bronce en honor de esta conspicua y colorida mariposa, sin duda no tardaremos en recorrer de nuevo el lugar, eso "estaba cuajado de vida".

Tenemos mucho que contaros, se nos acumula la tarea y no tenemos tiempo, aunque sí mucho material... De momento este "pequeño aperitivo" es lo que os enseñamos. En sucesivas entradas aportaremos mucha más información sobre la ruta en sí, también sobre lo que vimos y escuchamos y algunos detalles más de la crónica por este pequeño pueblo de Ávila que nos supo a poco. Por ambientar el relato, llega un avance en forma de imágenes; más adelante os mostraremos muchas más, eso sí, mariposas no faltaron, algunas especialmente "osadas". 




Son solamente una pequeña selección de fotos; 
ya sabéis que para verlas en grande basta con pulsar sobre ellas.