Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.

domingo, 21 de diciembre de 2014

MANUALIDADES PARA PEQUES

   Un collar arcoíris con pipas de calabaza  

Para dar un toque de color a nuestra vestimenta podemos hacer un collar bien bonito con unas cuantas pipas de calabaza. Es muy fácil, solamente tenemos que colorearlas y colocarlas con la ayuda de una aguja en un hilo que luego anudaremos a nuestro cuello. A los más peques les encantará pintarlas y regalar el collar a sus mamás.
 
 
Es una manualidad aconsejable para niños/as de unos seis años en adelante. No entraña ningún riesgo, pero siempre recomendamos que los acompañe un adulto responsable por si necesitasen alguna ayuda. En este caso para utilizar la aguja seguramente tengan que ser ayudados.






En nuestras manualidades intentamos
ser lo más respetuosos posible con el medio ambiente.







MATERIALES    

* Pipas de calabaza con cáscara
* Rotuladores o témperas aptas para uso escolar
* Aguja e hilo de coser



Y ASÍ SE HACE         

Primero: pintar las pipas del color que más nos guste. Si queremos hacer un collar arcoíris tendremos que colorearlas con estos tonos.

Segundo: con la ayuda de una aguja y con hilo vamos introduciendo las pipas dando forma al collar. Hay que tener cuidado con los más peques para que no se pinchen.

Tercero: anudamos los dos extremos de nuestro collar y nos lo ponemos.


ESTE ES EL RESULTADO      



 
 
 
 
 
 
 
 
 


Prepárate, va a estallar el obús

Esta canción de hace ya algunos años nos viene que ni pintada para poner título al relato de una anécdota difícilmente olvidable por lo que nos podría haber pasado de haber sido otro el desenlace.
 
Era la primavera del 2009, Dani, otro compañero y yo realizamos una actividad de Educación Ambiental con chavales de secundaria acompañados de sus profesores en una zona de reserva de La Casa de Campo. La mañana fue espléndida y los alumnos aprendieron mucho. Lo "mejor" se quedó para el final, cuando ya volviendo hacia la salida de la reserva iba yo delante con un grupito de niños y el profesor que vino conmigo me llamó a voces: "Almudena, Almudena, ven, corre". Él se había quedado detrás y ante ese alarmismo me imaginé que podía haber visto algún animal curioso como algún zorro. Pero no, no era ningún animal, sino un enorme obús semienterrado, pero visible, que asomaba entre la tierra. Mi sorpresa fue mayúscula, ya no solo por el hallazgo, sino porque cuando acudí al encuentro con el profe, éste estaba dándole pataditas. Los niños se agolpaban entorno a nosotros dos y al final lo que hizo el profesor, la verdad que fue muy inconsciente, fue coger el obús y llevarlo hasta el punto donde habíamos quedado con los otros niños de los otros dos grupos. Allí todos decían que era una bomba y que querían hacerle fotos. Dani, mi otro compañero y yo decidimos lo siguiente: bajar con los niños hasta el lago de La Casa de Campo, llamar a los TÉDAX  e indicarles la posición del artefacto.
 
Una vez que ya ha pasado todo, echando la vista atrás, hasta te produce ciertos escalofríos de lo que pudo pasar. Y es que por Madrid hay muchos lugares que fueron escenario de batallas de la Guerra Civil, y aunque pensemos que ya ha pasado bastante tiempo de esto, no hace nada viéndolo con perspectiva.



 
 
 
   

sábado, 20 de diciembre de 2014