Con esta música no solo podréis relajaros, sino también llenaros de esa energía
que nace del corazón de un lobo...
Con esta música no solo podréis relajaros, sino también llenaros de esa energía
que nace del corazón de un lobo...
Hoy hemos cogido las mochilas y nos hemos ido nada más y nada menos que a un pueblo de nombre muy chulo: Chulilla, en la Comunidad Valenciana. Enclavado entre farallones de roca caliza, desde aquí parten varias rutas a cual más pintoresca ¡Y no lo decimos de balde, ya que en una hay incluso pinturas rupestres! Pero a la que nos hemos lanzado hoy es de vértigo, porque durante ella cruzas algunos puentes colgantes que están muy, muy por encima del fondo, que está allí abajo, muy abajo, y el puente, como pase más de una persona, se mueve que se nota... A ver, seguro es, pero da algo así como una impresión en la boca del estómago.
Cualquiera de las rutas que salen de Chulilla - y no son demasiado largas, así que si no tenéis otros planes podéis encadenar un par de ellas - transcurren en un paisaje precioso de altas paredes de roca caliza, con el río que las ha ido labrando en el fondo. Desde luego, un lugar que merece la pena visitar. Y si tenéis vértigo a la hora de cruzar los puentes, recordad: lo mejor es no pensarlo mucho y sobre todo ¡no mirar hacia abajo! (aunque siempre se mira, como en las películas).
Con este precioso reflejo despedimos la semana y os deseamos lo mejor para la que estamos a punto de comenzar...
Ay, qué ganas tenemos de salir al campo... Es ya mucho tiempo sin poder ir al monte para disfrutar del monte y poder sacar fotos. Mientras tanto, hemos rescatado algunas fotos de nuestro archivo personal ¡Esperamos que os gusten!
Con un poco de retraso, pero os traemos ya el calendario para este 2021. Este año el tema para las fotos son los insectos.
A la Naturaleza
Que fiel logre mi verso retratarte
consiénteme, inmortal Naturaleza,
tú que de la verdad y la belleza
eres madre en la ciencia y en el arte.
Por poco que el mortal de ti se aparte,
en su profunda ceguedad tropieza;
mas, nunca escarmentada su flaqueza,
no cesa en todo tiempo de dejarte.
¡Cuántos vanos errores a porfía
reinar ves en tus locas criaturas,
muertos y renacientes cada día!
Pasan ellos: tú sola eterna duras,
siempre brindando al Arte y a Sofía
de belleza y verdad las fuentes puras.
Clemente Althaus