Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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lunes, 2 de septiembre de 2013

Pequeños trucos de fotografía

Fotografía de vertebrados - I
 
A cualquiera le sorprende ver esas maravillosas fotografías de osos, lobos o ballenas que se encuentran en revistas especializadas, y sentimos un pellizquito de envidia mientras pensamos “Ojalá tuviera yo una supercámara para poder sacar fotos así”.
 
Bueno, si bien es cierto que para moverse en ese nivel de profesionalidad hace falta un equipo muy especializado (además de poder costearse unos cuantos viajes), también es cierto que podemos conseguir resultados muy majos con lo que habitualmente tenemos a mano.
 
Si queremos fotografiar animales, los más accesibles suelen ser los pequeños invertebrados (mariposas, libélulas, escarabajos), para los cuales nos irá bien tener un objetivo de tipo “macro”. Pero no hablaremos de esos ahora, sino de los vertebrados, sobre todo mamíferos, que, debido a su carácter más desconfiado y hábitos muchas veces nocturnos, se hacen muy difíciles de “capturar”.
 
En primer lugar, no es imprescindible tener complicados y a veces caros accesorios para esconderse (conocidos como “hides” en la jerga del oficio). La elección de un buen lugar para hacer una espera puede compensar el no tener ese tipo de equipamiento. ¿Y qué se entiende como “buen lugar”? Pues uno en el que estemos más o menos escondidos e integrados en el paisaje. Un detalle a tener en cuenta es que muchos mamíferos disfrutan de un olfato y un oído excelentes: de nada nos sirve vestir colores de camuflaje y sumergirnos entre los arbustos si antes de ir nos hemos echado una buena dosis de colonia, o nos dedicamos a hacer todo tipo de ruidos porque la espera nos aburre.
 
Un buen lugar supone también saber reconocer qué sitios son más probables como lugares de paso. Por ejemplo, charcas, ríos y lagunas atraen fauna en el crepúsculo y el amanecer, y será buena señal que veamos huellas en el barro de las orillas.
 
 
 
 





 
 
 
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
Y no se trata solo de escondernos a toda costa. La actitud es fundamental. Al fin y al cabo, es difícil engañar a los animales en su hábitat natural: están acostumbrados a estar alertas todo el día a la posibilidad de depredadores. Si después de todos nuestros desvelos por hacernos “invisibles” el ciervo o el jabalí que aparece nos encuentran con una facilidad pasmosa, no debemos darlo todo por perdido. En lugar de hacer aspavientos para sacar la foto a toda prisa antes de que se vaya, debemos convencer al animal que somos un elemento inofensivo del paisaje. Permanezcamos tranquilos, no miremos al animal directamente, actuemos como si el encuentro fuera casual y no tuviésemos ningún interés en el recién llegado. Y cuando éste se tranquilice y con su actitud nos dé permiso para estar ahí, entonces sí podremos intentar retratarlo con nuestra cámara. Obviamente, podremos tener mala suerte y que el animal se marche de todos modos, pues siempre hay individuos más desconfiados que otros, pero ser discretos y respetuosos, lo hemos comprobado, es más eficaz la mayoría de las veces.
 
 
 
 
 

viernes, 15 de junio de 2012

Pequeños trucos de fotografía

La época estival es buen momento para llevar más la cámara al campo. Tenemos más horas de luz y no nos enfrentamos a condiciones meteorológicas tan adversas como durante el otoño-invierno. Además la Naturaleza está en pleno esplendor, exuberante de vida, y en cualquier rincón que nos detengamos le podemos sacar mucho provecho e intentar hacer una buena foto.


Antes de meternos de lleno con detalles más concretos y técnicos, daremos nuestros primeros consejos de forma más general, desde la experiencia de una aficionada. Para ser profesional de la fotografía se requieren unos estudios en profundidad. En este caso hablaremos de las cámaras réflex, aunque muchos de estos consejos se pueden extrapolar a las compactas.






   CONSEJOS PRÁCTICOS DE FOTOGRAFÍA  

1- Usa tu cámara en manual: los modos automáticos son más cómodos, pero para aprender mejor fotografía hay que probar con los parámetros de exposición o la ISO y eso no se puede hacer en automático. No tengas miedo a equivocarte. Aunque tengas que repetir muchas veces la misma toma y se te estropeen muchas fotos, la ventaja de las cámaras digitales es que se pueden hacer infinidad de fotografías. En la tarjeta que utilizo yo caben hasta 1200 imágenes y normalmente llevo tres tarjetas. Así que no tengas miedo y prueba tantas veces como hagan falta.

2- Intenta hacer una buena foto fijándote en cómo seleccionas los parámetros: para aprender y saber el porqué has hecho bien o mal una foto debes ir probando las diferentes posibilidades de tu cámara. En lugar de confiar tu suerte al azar y que por probabilidad alguna foto sea buena, es mejor hacerlo así.

3- Al principio céntrate en aprender lo básico: controlar la exposición, la sensibilidad ISO y la velocidad de apertura. También a seleccionar el punto de enfoque central, el balance de blancos y la medición ponderada al centro. Aprende a enfocar y a encuadrar. La composición también es importante, tratando de encontrar el equilibrio entre todos los elementos que aparecen en la fotografía.

4- No uses mucho el flash: a veces el flash no es necesario y arroja a la foto una luz fea y artificial, sabiendo manejar bien la ISO y la velocidad de obturación mínima te puedes olvidar del flash. Así las fotos no tendrán tanta trepidación.

5- Haz fotografías en formato RAW: es un formato que abre muchas posibilidades para la edición y el posprocesado.

6- Familiarízate con el software: después de hacer las fotos todavía hay tarea pendiente con la edición. Las fotos hechas en RAW guardan la información en bruto, por lo tanto necesitarás un buen programa informático para su procesado.

7- Observa buenas fotografías: vienen muy bien como fuente de inspiración o para ver qué podrías llegar a ser capaz de hacer. Tratar de hacerse una imagen mental de la fotografía que quieres conseguir también ayuda mucho.

8- Disfruta de esta afición con humildad: haz las fotografías que te gusten a ti, no las que vayan a tener más repercusión o aceptación. No dejes nunca de aprender. Si piensas que ya lo sabes todo, es imposible evolucionar.

9- No pienses en las limitaciones de tu equipo: he coincidido con gente que iba cargada con un montón de objetivos (y algunos de descomunales dimensiones) y no eran capaces de sacarles todo su potencial. Con lo que tienes eres muy capaz de hacer fotos buenas, seguro. Lo que ocurre es que somos nosotros los que le ponemos limitaciones a nuestro equipo y no al revés.

10- Practica, disfruta, diviértete y aprende: yo todavía no entiendo cómo no conocí antes el apasionante mundo de la fotografía, realmente es creativa, adictiva y divertida. La clave es probablemente hacer muchas fotos, ser perfeccionista y tratar de avanzar sin dejar de divertirse.




HASTA PRONTO