Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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martes, 3 de septiembre de 2013

Pequeños trucos de fotografía

Fotografía de vertebrados – II
 
Ayer explicábamos cómo situarse para hacer una buena espera si queríamos sacar fotos de algunos de los animales más esquivos. Aunque no lo comentamos, muchas veces una buena elección depende de conocer las costumbres y biología de las especies que queramos fotografiar.
 
¿Qué equipo necesitamos? Pues es casi imprescindible disponer de un teleobjetivo, aunque no sea de los más caros. Por muy bueno que sea nuestro escondrijo, lo más seguro es que nuestro protagonista no llegue a acercarse demasiado, e incluso el zoom óptico (intentad evitar la tentación de utilizar el zoom digital) de las cámaras compactas más modernas puede resultar insuficiente. Obviamente, si no se tiene otra cosa es mejor que nada. Un objetivo de 300 aumentos es sin duda la mejor elección para los que quieran conseguir buenos resultados pero no vayan a entrar de primeras en la fotografía profesional.







 
 
Es buena idea tener la cámara preparada. Y con eso no nos referimos únicamente a no olvidarnos de quitar la tapa del objetivo hasta última hora sino, nada más empezar, regular la luz, el balance de blancos, la intensidad del flash y todos esos parámetros que, bien fijados, distinguen una foto óptima de una simplemente buena.
 
Y hablando de flash ¡cuidado! Aunque bajo determinadas condiciones de luz el flash puede ser algo imprescindible, nos arriesgamos a que el destello de éste espante al animal que queremos fotografiar.
 
 
 
Estos rayones aparecieron inesperadamente
durante una visita a Cebreros
 
 
 
Para acabar, el mejor consejo: estate atento. Ni el mejor de los escondrijos ni el mejor de los equipos garantiza que aparezca nada para fotografiar, y muchas veces es solo una combinación de paciencia y suerte lo que permite conseguir el ansiado trofeo. ¡Sobre todo suerte! En el momento y el lugar más inesperados podemos toparnos con una buena oportunidad de llevarnos una magnífica foto a casa ¡No la desperdicies!
 
 

 
 
 
 





lunes, 2 de septiembre de 2013

Pequeños trucos de fotografía

Fotografía de vertebrados - I
 
A cualquiera le sorprende ver esas maravillosas fotografías de osos, lobos o ballenas que se encuentran en revistas especializadas, y sentimos un pellizquito de envidia mientras pensamos “Ojalá tuviera yo una supercámara para poder sacar fotos así”.
 
Bueno, si bien es cierto que para moverse en ese nivel de profesionalidad hace falta un equipo muy especializado (además de poder costearse unos cuantos viajes), también es cierto que podemos conseguir resultados muy majos con lo que habitualmente tenemos a mano.
 
Si queremos fotografiar animales, los más accesibles suelen ser los pequeños invertebrados (mariposas, libélulas, escarabajos), para los cuales nos irá bien tener un objetivo de tipo “macro”. Pero no hablaremos de esos ahora, sino de los vertebrados, sobre todo mamíferos, que, debido a su carácter más desconfiado y hábitos muchas veces nocturnos, se hacen muy difíciles de “capturar”.
 
En primer lugar, no es imprescindible tener complicados y a veces caros accesorios para esconderse (conocidos como “hides” en la jerga del oficio). La elección de un buen lugar para hacer una espera puede compensar el no tener ese tipo de equipamiento. ¿Y qué se entiende como “buen lugar”? Pues uno en el que estemos más o menos escondidos e integrados en el paisaje. Un detalle a tener en cuenta es que muchos mamíferos disfrutan de un olfato y un oído excelentes: de nada nos sirve vestir colores de camuflaje y sumergirnos entre los arbustos si antes de ir nos hemos echado una buena dosis de colonia, o nos dedicamos a hacer todo tipo de ruidos porque la espera nos aburre.
 
Un buen lugar supone también saber reconocer qué sitios son más probables como lugares de paso. Por ejemplo, charcas, ríos y lagunas atraen fauna en el crepúsculo y el amanecer, y será buena señal que veamos huellas en el barro de las orillas.
 
 
 
 





 
 
 
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
Y no se trata solo de escondernos a toda costa. La actitud es fundamental. Al fin y al cabo, es difícil engañar a los animales en su hábitat natural: están acostumbrados a estar alertas todo el día a la posibilidad de depredadores. Si después de todos nuestros desvelos por hacernos “invisibles” el ciervo o el jabalí que aparece nos encuentran con una facilidad pasmosa, no debemos darlo todo por perdido. En lugar de hacer aspavientos para sacar la foto a toda prisa antes de que se vaya, debemos convencer al animal que somos un elemento inofensivo del paisaje. Permanezcamos tranquilos, no miremos al animal directamente, actuemos como si el encuentro fuera casual y no tuviésemos ningún interés en el recién llegado. Y cuando éste se tranquilice y con su actitud nos dé permiso para estar ahí, entonces sí podremos intentar retratarlo con nuestra cámara. Obviamente, podremos tener mala suerte y que el animal se marche de todos modos, pues siempre hay individuos más desconfiados que otros, pero ser discretos y respetuosos, lo hemos comprobado, es más eficaz la mayoría de las veces.
 
 
 
 
 

jueves, 31 de enero de 2013

Pequeños trucos de fotografía

En la última entrada que publicamos sobre nuestros "trucos de fotografía" os emplazamos a las siguientes para hablaros sobre la regla de los tercios y otras cuantas cosas más. Por empezar dando algún apunte sobre esto de los tercios, deciros que se trata de una de las reglas más básicas a la hora de hacer fotos.

Consiste en dividir la imagen en tres tercios imaginarios horizontales y verticales, fijando el interés de la foto lejos del centro y así poder conseguir imágenes más dinámicas. Más adelante os mostraremos unos cuantos ejemplos gráficos de fotos que hemos ido haciendo que siguen este patrón y otras que no. Les pondremos una cuadrícula encima y podréis ver la diferencia entre unas y otras. 

De todas formas, las reglas están para romperlas. Si nos apetece probar con diferentes composiciones, también pueden quedar fotos visualmente valiosas y bonitas. 

Después de esta pequeña introducción, continuando con otro tema, nos gustaría hablaros de algo que también es importante a la hora de hacer fotos: ¿hay que utilizar siempre el trípode?.

Nosotros hacemos las fotos "a pulso", como se suele decir cuando únicamente cuentas con tus manos para sujetar la cámara. El trípode tiene múltiples ventajas en cuanto a la estabilización de la imagen, dotándola de mayor nitidez, pero es más restrictivo a la hora de facilitar los movimientos del fotógrafo. Si se utiliza trípode, debe ser para hacer fotos muy concretas, es decir, cuando sabemos determinar qué va a salir en la imagen, o por lo menos andamos a la espera de algo que creemos que es muy posible que aparezca (aunque si tenemos paciencia y esperamos mucho tiempo con el trípode quietos en un lugar determinado, es muy probable que aparezcan "visitantes inesperados" que nos regalen también una buena foto).

¿Por qué hacemos las fotos a pulso? Mucha gente dice que las cámaras réflex pesan mucho y no pueden manejarlas bien si no cuentan con un trípode. Pero si nos acostumbramos no es tanto el peso como parece. 

Nos gusta hacer las fotos "a pulso" además de por la movilidad, porque te puedes aproximar más a los detalles que quieres que salgan en la imagen y jugar a la improvisación. Cierto que con el trípode y técnicas como el digiscoping o haciendo uso del zoom de la cámara se pueden obtener buenas tomas y sin llegar a molestar al animal, pero preferimos hacerlas así, aprendiendo poco a poco a enfocar en modo manual y restando vibración en la imagen controlando nuestro pulso. Y no molestamos a los animales, tan solo vamos buscando la mejor manera de aproximarnos a ellos para no resultar ajenos a sus quehaceres cotidianos. Otro día os hablaremos de los "hide", o escondrijos para camuflarnos con el entorno.




Y, antes de acabar, nos gustaría dejaros 
deberes para la próxima vez... 



  ¿ESTA IMAGEN CUMPLE LA REGLA DE LOS TERCIOS?   






   LA SOLUCIÓN MUY PRONTO...    






sábado, 14 de abril de 2012

Pequeños trucos de fotografía

Una cámara de fotos siempre es un buen complemento en nuestras salidas al campo. Alguna de las entradas que hemos dedicado en el blog reúnen imágenes de diferente tipo que hemos hecho hasta ahora. 

Nos gustaba la idea de poder compartir los trucos que utilizamos cuando queremos sacar el mejor partido de las fotos de Naturaleza. Poco a poco iremos publicando nuevas entradas sobre esto. Deciros que en este tema somos totalmente autodidactas, pero a base de mirar libros y tutoriales se puede aprender bastante. De momento nos consideramos aprendices, en el blog iremos mostrando nuestros progresos con la cámara.

Y por empezar con uno de estos trucos: si os dejáis llevar por la belleza de lo que estáis fotografiando e intentáis plasmar esa imagen, primero en vuestra cabeza y luego en lo que veis a través del objetivo, el resultado es mucho más estético, artístico y bonito. 





Almu haciendo una foto