Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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sábado, 22 de septiembre de 2018

La Tribu de los Bosquienanos

Ya casi casi tenemos aquí el otoño, y con él vendrá el fresquito, la caída de la hoja y las setas. Por eso, nuestro amigo Bosquienano Javi, que como buen jabalí es un auténtico gourmet, quiere informarse muy bien para saber qué setas pueden comerse y cuáles no. Ha cogido de la biblioteca una guía y se dedica a estudiarla con atención, para no equivocarse cuando las vea en el campo ¡Y recuerda que ante la duda es mejor consultar con los expertos!











sábado, 30 de enero de 2016

Nuevos dibujos para niños

Estos dibus que ya aparecieron en un acróstico que hemos publicado hace unos días, cobran vida ahora para que los más peques puedan divertirse y aprender con ellos.




Una cabra montesa

 
 
 
 
Un elefante
 





Un jabalí




Un oso











martes, 14 de octubre de 2014

Unos animales muy divertidos

Os mostramos estos tres dibujos de un avestruz, un cocodrilo y un jabalí en estas poses tan graciosas.
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 

 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Pequeños trucos de fotografía

Fotografía de vertebrados - I
 
A cualquiera le sorprende ver esas maravillosas fotografías de osos, lobos o ballenas que se encuentran en revistas especializadas, y sentimos un pellizquito de envidia mientras pensamos “Ojalá tuviera yo una supercámara para poder sacar fotos así”.
 
Bueno, si bien es cierto que para moverse en ese nivel de profesionalidad hace falta un equipo muy especializado (además de poder costearse unos cuantos viajes), también es cierto que podemos conseguir resultados muy majos con lo que habitualmente tenemos a mano.
 
Si queremos fotografiar animales, los más accesibles suelen ser los pequeños invertebrados (mariposas, libélulas, escarabajos), para los cuales nos irá bien tener un objetivo de tipo “macro”. Pero no hablaremos de esos ahora, sino de los vertebrados, sobre todo mamíferos, que, debido a su carácter más desconfiado y hábitos muchas veces nocturnos, se hacen muy difíciles de “capturar”.
 
En primer lugar, no es imprescindible tener complicados y a veces caros accesorios para esconderse (conocidos como “hides” en la jerga del oficio). La elección de un buen lugar para hacer una espera puede compensar el no tener ese tipo de equipamiento. ¿Y qué se entiende como “buen lugar”? Pues uno en el que estemos más o menos escondidos e integrados en el paisaje. Un detalle a tener en cuenta es que muchos mamíferos disfrutan de un olfato y un oído excelentes: de nada nos sirve vestir colores de camuflaje y sumergirnos entre los arbustos si antes de ir nos hemos echado una buena dosis de colonia, o nos dedicamos a hacer todo tipo de ruidos porque la espera nos aburre.
 
Un buen lugar supone también saber reconocer qué sitios son más probables como lugares de paso. Por ejemplo, charcas, ríos y lagunas atraen fauna en el crepúsculo y el amanecer, y será buena señal que veamos huellas en el barro de las orillas.
 
 
 
 





 
 
 
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
Y no se trata solo de escondernos a toda costa. La actitud es fundamental. Al fin y al cabo, es difícil engañar a los animales en su hábitat natural: están acostumbrados a estar alertas todo el día a la posibilidad de depredadores. Si después de todos nuestros desvelos por hacernos “invisibles” el ciervo o el jabalí que aparece nos encuentran con una facilidad pasmosa, no debemos darlo todo por perdido. En lugar de hacer aspavientos para sacar la foto a toda prisa antes de que se vaya, debemos convencer al animal que somos un elemento inofensivo del paisaje. Permanezcamos tranquilos, no miremos al animal directamente, actuemos como si el encuentro fuera casual y no tuviésemos ningún interés en el recién llegado. Y cuando éste se tranquilice y con su actitud nos dé permiso para estar ahí, entonces sí podremos intentar retratarlo con nuestra cámara. Obviamente, podremos tener mala suerte y que el animal se marche de todos modos, pues siempre hay individuos más desconfiados que otros, pero ser discretos y respetuosos, lo hemos comprobado, es más eficaz la mayoría de las veces.
 
 
 
 
 

martes, 9 de julio de 2013

¡ Javi se va de merienda !


Un juego casero para que os distraigáis 
en las calurosas horas de verano.

Ayuda a Javi el jabalí a recoger todas las bellotas.


¡No te dejes ninguna, que es muy glotón!







miércoles, 20 de marzo de 2013

Los consejos de Pinchitos

Cuando salimos al campo
podemos aprender muchas cosas

Con Pinchitos como guía 
¡ Todo es mucho más fácil !   



 AQUÍ LLEGA OTRO  
  DE SUS CONSEJOS  


(SSsshhh... hay que estar bien atentos)



Los Consejos de Pinchitos photo Pinchiconsejos_zps2cd1a378.gif






jueves, 21 de febrero de 2013

Una anécdota bien graciosa

No son pocas las veces en las que yendo con chavales por el campo siempre te dicen aquello de "Jo, profe, no vemos animales". Entonces, haciendo el mayor acopio posible de paciencia y sentido del humor tú les repites como un mantra: "pues yo ya he visto un montón de ellos, si queréis hacemos una lista". Y es que ellos se suelen referir a "animales" a todos aquellos de un tamaño considerable y que dan algo más de juego a su entender que los insectos o las aves.

Pues bien, esta anécdota ocurrió en uno de esos días de "no ver animales". Almu caminaba por una zona de ribera dentro de El Monte de El Pardo con un grupo de escolares bastante atentos a las explicaciones, pero a los que de vez en cuando se les escapaba la muletilla mencionada antes. Ella les fue contando la inmensa fortuna que tenían de estar en un lugar tan cercano a Madrid y donde se podían ver cantidad de cosas como águila imperial ibérica, ciervos, gamos, cormoranes, buitres y un largo etcétera.

Les mencionó también que era zona donde los jabalíes acostumbraban a estar, sobre todo al atardecer, y que lo podían comprobar a través de los rastros que iban esparciendo por el terreno en forma de hozaduras o bañeras donde se daban buenos baños de lodo. Algunos de los chavales ponían caras de incredulidad y no se hacían del todo a la idea. Después, hilando con los jabalíes, les preguntó que en caso de que alguno apareciera en ese momento que qué era lo mejor que se podía hacer. Entonces, respuesta lógica, dijeron casi al unísono que correr.

Almu les explicó que los jabalíes pueden resultar a veces bastante peligrosos, pero dependiendo de las circunstancias. "Lo mejor no es correr", dijo ella, "sino evaluar si el animal está tranquilo o no y mantener una actitud relajada, aunque siempre permaneciendo alerta por si acaso". Normalmente los jabalíes son más peligrosos cuando se sienten acorralados por no tener sitio por dónde escapar, cuando tienen crías cerca o cuando están heridos. Si no, lo habitual es que ante la presencia humana se asusten ellos más que nosotros y huyan.

Y ahora viene la mejor parte del relato. Cuando los chavales ya se hacían a la idea de que en su cuaderno de campo "solamente" llevaban apuntados animales como rabilargos, abubillas, colirrojos tizones, urracas, grajillas, buitres o alguna que otra mariposa, el momento estelar del día, el de ver ANIMALES y mejor aún, JABALÍES y DE DÍA, se produjo cuando este par de jovencitos aparecieron en escena a escasos metros de dónde estaba ella con el grupo:







Los chavales se quedaron perplejos y también se les escapaba alguna pequeña risa (normal). Pero estuvieron muy atentos y tan quietos como estatuas, apenas había cuatro metros de distancia entre los jabalíes y el grupo. A Almu le dio tiempo a sacar la cámara compacta de fotos y reflejar el momento, les dijo a los niños que "no todos los días se ven estas cosas por aquí" (riéndose). Fueron unos minutos de jugar entre ellos durante los que estos dos jabalíes estuvieron por la zona. Tanto el grupo de escolares como los animales reaccionaron muy bien. Después, cuando ya se fueron, los chavales no pararon de hacer preguntas a Almu. "Momento biológico" para explicar muchas cosas y también para, desde el sentido del humor, conectar con el público: los dos protagonistas de la jornada recibieron el nombre de Isabel y Fernando. 


Al terminar la excursión, los niños ya mucho más contentos por haber visto ANIMALES, decían: "Esto no lo podemos ver en clase". 






miércoles, 7 de noviembre de 2012

La Tribu de los Bosquienanos

Ahora que es tiempo de buscar setas, 
a Javi el jabalí también le gusta disfrutar de ellas. 


  Javi buscando setas  




Los jabalíes son verdaderos expertos en 
encontrar estos manjares por el campo.

De hecho la trufa negra (Tuber melanosporum), 
que es una seta de lo más exquisita, 
en invierno cuando madura 
desprende un olor que los jabalíes 
pueden detectar fácilmente. 


Vosotros también podéis salir a buscar setas, 
es una manera excelente de conocer más el campo.

¡No os olvidéis vuestra cestita cual Caperucita!
Y hay que tener mucho cuidado: cortarlas, 
nunca arrancarlas y solamente 
aquellas que no sean venenosas.







domingo, 9 de septiembre de 2012

La Tribu de los Bosquienanos

En el anterior capítulo de la Tribu de los Bosquienanos, teníamos pendiente terminar de contaros la historia de Javi, nuestro jabalí, otro miembro más de la Tribu.

Si os acordáis empezaba así...


Todo comenzó hace mucho, mucho tiempo, cuando en la charca negra debajo de aquella encina se asomó un pequeño rayón, llamado Javi, que buscaba algunas bellotas que llevarse al hocico...






Javi hozaba muy feliz y se ponía las botas con las bellotas. 
Eran su comida favorita. A veces le daba por probar otros manjares como las trufas ¡Qué ricas están!

Un día, trotando y trotando, a Javi le llegó un olor muy dulce y fresquito que hizo que la panza le rugiera. "¿Qué será eso?", se preguntó, y trotando y trotando siguió el olor.

¡Qué sorpresa se llevó! En un claro del bosque había un erizo, acompañado de pajaritos, un zorro y otros animales, todos entretenidos recogiendo frambuesas.

"¿Qué estáis haciendo? Yo también quiero participar", dijo Javi. "Yo soy Pinchitos", respondió el erizo, "y mis amigos y yo somos de la Tribu de los Bosquienanos. Si te apuntas, te lo pasarás en grande. Hacemos un montón de juegos y cosas chulas."

Javi dijo que sí, y se puso a recoger frambuesas con sus nuevos amigos. ¡Menudo fichaje es este personaje!





sábado, 1 de septiembre de 2012

La Tribu de los Bosquienanos

¿ UN FIN DE SEMANA ANTES DE EMPEZAR EL COLE 
   SIN SABER QUÉ HACER ?  

Estas son algunas propuestas de          
                         La Tribu de los Bosquienanos:

* Salir a jugar con los amigos al campo
* Mirar bichitos con la lupa
* Coleccionar hojas del suelo para un collage
* Dibujar pájaros en vuelo o posados
* Inventar historias fabulosas
* Refrescar tus pies en un río...



O también puedes pensar cómo continuarías la historia de este simpático amigo. Nosotros te damos el comienzo, luego tú la puedes acabar. Más adelante os contaremos nuestro final. 






Todo comenzó hace mucho, mucho tiempo, cuando en la charca negra debajo de aquella encina se asomó un pequeño rayón, llamado Javi, que buscaba algunas bellotas que llevarse al hocico...





viernes, 16 de diciembre de 2011

Algunas experiencias con jabalíes


A lo largo de nuestras andanzas por el campo hemos visto varias veces jabalíes.


Todos estos encuentros se resolvieron bien. A pesar de lo que la gente piensa, no son tan peligrosos como parece, pero hay que ser prudentes con ellos.

El jabalí (Sus scrofa) es un animal de hábitos principalmente crepusculares y nocturnos, pero esto no implica necesariamente que durante el día no sea posible verlos. Nosotros damos fe de esto.

En esta imagen que veis se trata de un jabalí que se acercó a beber a un pequeño charco en el monte. Tienen la costumbre de darse baños de barro para poder desprenderse de los parásitos que se adhieren a su piel. Primero se empapan bien dentro del lodo y después se rascan con cortezas de árboles y otras superficies para que, junto con el barro, se caigan todos esos bichillos que llevan incrustados.

Los baños de barro también tienen otra función: su regulación térmica, ya que los jabalíes no sudan por tener las glándulas sudoríparas atrofiadas. Igualmente los baños de barro tienen un importante papel en las relaciones sociales de la especie; parecen estar ligados a la persistencia de los olores corporales sobre un sustrato estable como es el barro pegado al pelo. Los utilizan incluso para marcar el territorio.



CONSEJOS: QUÉ HACER SI VEMOS UN JABALÍ CERCA

Hay veces que vemos jabalíes en recintos de algún Zoo o centro de Naturaleza, o en zonas cercanas a urbanizaciones, donde estos animales están acostumbrados a la presencia de las personas y se comportan casi como cerdos domésticos.

Si alguna vez tenéis ocasión de encontraros con uno de ellos en estado salvaje, ante todo pensad que lo más normal que ocurra es que el animal huya ante nuestra presencia. 

Si no es así, hay que conservar la calma. En una ocasión, paseando dentro del Parque Nacional de Cabañeros, tuvimos un encuentro con un enorme macho de colmillos bien afilados que estaba a muy poca distancia nuestra, lo teníamos justo enfrente. Lo que hicimos es permanecer quietos sin retirar la mirada para observar qué hacía y su posible reacción. El animal nos olió durante medio minuto (tienen muy desarrollado el sentido del olfato) interpretó que no éramos algo peligroso para él y se marchó. 

Pero hay que tener mucho cuidado siempre. Los jabalíes pueden ser peligrosos siempre que se les moleste, bien con actitudes poco sensatas, bien porque se trate de una hembra con sus crías o porque el animal se sienta acorralado.

El mejor consejo: son animales y como tales se comportan. Aunque llaman mucho la atención, esto hay que tenerlo muy presente, sus instintos y comportamientos pueden ser muy variados e inesperados.