Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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domingo, 7 de febrero de 2021

Perdices a las afueras

Aún no se puede salir a hacer rutas por la montaña, pero sí hemos podido acercarnos a las afueras de nuestra ciudad, donde la campiña permite ver algunas especias, que no por comunes son menos apreciadas. Aquí os dejamos un pequeño vídeo que pudimos hacer a unas perdices rojas.






 

sábado, 14 de enero de 2017

¿Sabías que...? De la perdiz roja







La perdiz roja (Alectoris rufa) es un ave habitual de los campos de cultivo y el monte bajo, que aunque muestra un carácter muy huidizo, no es difícil de encontrar y ver. Es inconfundible respecto a otras aves, por su pico y su borde ocular, ambos de color rojo, y las plumas de sus alas. Seguramente ya la conocías, pero ¿sabías todo lo siguiente de ellas?

* La perdiz puede emitir un montón de sonidos distintos. Pueden, entre otras voces, cuchichiar (la voz más típica, como reclamo territorial), ajear (una especie de quejido que emiten cuando se sienten acosadas), piñonear (un chasquido que emiten los machos en celo), castañetear (una serie de sonidos sueltos, también como chasquidos) o silbar.

* Se alimenta en su primera semana de vida de insectos y otros invertebrados, y grano (más de los primeros que de los últimos). Más adelante su dieta se invierte, dando más preferencia a las semillas.

* Beben de charcas, pero también aprovechan el agua del rocío.

* Por lo general, dedican las horas del mediodía a la higiene personal, atusándose las plumas y dándose baños de polvo para desparasitarse.

* Los colores del plumaje que la caracterizan cambian según la edad y el sexo.

* Vive en bandos familiares. Si la población de perdices de un lugar goza de buena salud, estarán compuestos por entre 15 y 25 ejemplares.

* La hembra realiza una puesta bastante numerosa, de entre 10 a 15 huevos, en un nido a ras del suelo que es poco más que un agujero. Tanto el macho como la hembra ayudan en la incubación. A veces una misma pareja pone huevos en dos nidos al mismo tiempo.

* Los pollos son nidífugos: al poco tiempo de nacer, ya son capaces de seguir a su madre correteando y quedándose totalmente quietos cuando ésta da alguna señal de alerta. 









Y no seguimos mareando la perdiz
(si os interesa saber por qué decimos esto, nuestro locuaz Teodoro os lo explicará aquí).
Ahora solo os queda salir al campo a buscarlas.

¡Mucha suerte!









viernes, 22 de julio de 2016

Entre archibebes, libélulas y perdices por Móstoles

Para probar la nueva cámara Lumix que hace poco hemos estrenado, nos hemos acercado a unas lagunas próximas a donde vivimos. A eso de las 16:00, no teníamos otro momento más caluroso para salir ;P, hemos dado un corto paseo y nos hemos encontrado cantidad de cosas dignas de destacar. Libélulas por doquier, perdices acompañadas de sus perdigones que corriendo se ocultaban, archibebes, vencejos, golondrinas, pollos de gallineta con su mamá, pollos también de garza real, tortugas tomando el sol, palomas torcaces, trigueros, cogujadas, gorriones, ánades reales, fochas e incluso una liebre, han puesto la nota de color al calor de esta breve jornada campera llena de biodiversidad urbana. Os dejamos con algunas imágenes, algunas son testimoniales.
 

























































































martes, 22 de diciembre de 2015

Al loro con Teodoro

Hoy vamos a ir directos al grano y no vamos a marear la perdiz. ¿Sabías por qué se dice esto cuando alguien parece estar dándole muchas vueltas a algo sin ningún propósito? 

Pues, como te puedes imaginar, esta expresión tiene un origen cinegético. Es frecuente que los cazadores que desean cazar perdices les azucen los perros varias veces solo para asustarlas y obligarlas a levantar el vuelo. Para un observador inexperto, esto parece una pérdida de tiempo. Pero la maniobra tiene su porqué: así cansan a las aves y es más fácil abatirlas (¡qué cafres!).






domingo, 16 de junio de 2013

Otro sábado campero

Que nos gusta salir al campo para pasar nuestro tiempo libre, es algo ya sabido por los lectores que habéis visto otras entradas de nuestro blog. Una vez más, ayer sábado, aprovechamos la mañana para perdernos por un lugar que irradia Naturaleza por muchos de sus rincones. Decidimos volver a recorrer varios parajes de la Sierra Oeste.

Y, aunque ya nos habían avisado de que el calor iba a ser un elemento a tener muy en cuenta para no exponerse mucho al sol, no nos lo pensamos dos veces y fuimos para allá. Crema solar, agua abundante y buscar zonas de sombra, son recomendaciones que no hay que saltarse en estos casos.

Llegamos al lugar de inicio de la ruta a las 8:00. La ermita de San Antonio de Padua señalaba el punto de partida de nuestro camino, que bendecido desde el principio por un sol de pleno ya desde esas horas, nos fue acompañando como si no nos quisiera quitar ojo en ningún momento. Nos asomamos a través del pórtico y vimos varias vidrieras que iluminaban el interior de la sala. El silencio solamente roto por el trino de algunos pájaros, nos arropaba e iba marcando nuestros pasos.




Comienzo de la senda



La ermita es el punto de encuentro



De lo espiritual y lo natural



A los pies del camino



Nada más echarnos a andar ya vamos viendo y oyendo cosas: cerca de varios cotos de caza, las perdices se hacen notar con ese característico chuchear. Cucos, abubillas, jilgueros, mirlos, golondrinas y otros visitantes alados, nos sorprenden igualmente. Nuestra cámara también se entretiene con alguna que otra planta como las dedaleras, umbelíferas o compuestas. Sitiadas por insectos que se afanan en polinizar sus flores o que merodean por sus tallos, jugamos a buscar alguna foto con más detalle de su anatomía. Entre mariquitas, mariposas, grandes mosquitos y varios más, nos llevamos muchas imágenes y alguna que otra picadura. Como nota curiosa, pudimos ver neurópteros como algunas crisopas y unas cuantas Nemoptera bipennis que nos hicieron correr, para verlas más de cerca, entre el alto pasto ya seco.




Por ahí no



Con mucha atención



Muy bonita la dedalera



Nos vino al dedo




Tiempo de mariposas




Una chiquitita




Una crisopa
- Un insecto de alas transparentes -









Por una pista de tierra, con muy poca dificultad y sin bifurcaciones, el paseo nos invitaba a relajarnos a los pies de sendos pinares acotados por las lindes de las fincas de caza. Sin calor hubiera sido mucho más llevadero, pero es en esta época cuando más actividad presentan los campos y gracias a la subida de temperaturas había muchos más insectos.



Imprescindible en esta época: NO HACER FUEGO





Siguiendo el camino





Contactando con la fauna local





Un insecto muy afanoso




El calor es uno de los protagonistas




Un gran mosquito
- Tipula maxima -




Cuando acabamos de ver esta zona, nos acercamos a un riachuelo en otro sitio un poco más oculto y el croar de las ranas se convertía en un concierto al aire libre. Algo que nos hizo cambiar el gesto fue ver a un lagarto ocelado y una lagartija que estaban muertos debido a que algún coche les había pasado por encima. Los atropellos de fauna son frecuentes y son una de las principales causas de mortalidad en áreas de campo cercanas a las carreteras.




Lagarto ocelado atropellado



Lagartija colilarga



Otra crisopa



Recogiendo polen



Nemoptera bipennis







Ahora os enseñamos otras cuantas fotos más que hicimos. Es solamente una pequeña selección, nuestra cámara suele disparar sin parar y no hay espacio material para tantas imágenes. Esperamos que os gusten; ya sabéis que para verlas en grande basta con pulsar sobre ellas.























































































 HASTA PRONTO