Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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lunes, 17 de febrero de 2020

Plantas con mucha marcha

Tendemos a pensar que las plantas son algo bastante inmóvil. Crecen, quietas, siempre en el mismo sitio, como el decorado de una obra de teatro. Como mucho, si nos fijamos en alguna después de cierto tiempo, nos damos cuenta de que ha crecido o tiene hojas nuevas, o le han salido flores... Pero en el fondo siempre tenemos en la cabeza esa idea de "inmovilidad".

Nada más lejos de la verdad. Lo único que pasa es que las plantas se mueven a otro ritmo. Su ritmo. Como podéis ver en los vídeos de más abajo, cuando las grabamos y pasamos el resultado a cámara rápida (¡sobre todo en el de los brotes de viña!) el resultado es sorprendente. Si las viésemos habitualmente así, seguro que no pensábamos que permanecen quietas ¡Es muy probable que no quisiéramos acercarnos a algunas por si nos agarraban! Lo que pasa es que ellas se mueven mucho más despacio que nosotros, a cámara muy lenta (o nosotros a cámara muy rápida, es cuestión de perspectiva).











Estos movimientos que aparecen en los vídeos son tropismos, ya que son lentos y siempre siguen un estímulo constante. En el primero, hablamos de un geotropismo positivo: la raíz se desarrolla a favor de la gravedad. En el segundo, se trata de tigmotropismo positivo, ya que la planta cambia su patrón de crecimiento en cuanto toca algo que le sirve de guía para trepar. Existen movimientos más rápidos que responden a estímulos puntuales, como sucede con la mimosa (Mimosa pudica), a la que ya dedicamos una entrada.

¡Menuda marcha hay en el reino vegetal! Solo hay que saber entender su ritmo...




jueves, 1 de febrero de 2018

Calisto te explica

Los movimientos de las plantas

A lo mejor te parece que las plantas no se mueven para nada. Si es así ¡estás muy equivocado! Se mueven, y aunque en ocasiones lo hacen muy despacito, tanto que casi no se nota, a veces pueden sorprendernos. Vamos a aprender cómo pueden moverse las plantas.

Las plantas tienen dos tipos de movimientos, que se llaman tropismos y nastias (¡vaya nombres!). Los tropismos son movimientos muy lentos, constantes, hacia un estímulo o alejándose de él. Por ejemplo, las raíces siempre crecen hacia abajo, a favor de la gravedad, y los tallos siempre buscan la luz (fíjate si tienes alguna maceta puesta cerca de una ventana, y verás cómo la planta se inclina hacia ella). Según el estímulo de que estemos hablando, diremos que es un geotropismo (gravedad), fototropismo (luz), quimiotropismo (sustancias químicas), tigmotropismo (tacto) o hidrotropismo (agua). De alguna forma, la planta percibe la presencia del estímulo y crece acercándose o alejándose de él.

Las nastias son más curiosas. Se trata de movimientos que solo duran un tiempo frente a un estímulo puntual. Pueden ser más o menos lentos (como las flores del dondiego de noche, que se cierran cuando hay luz y se abren cuando cae la noche) ¡o increíblemente rápidos! Las hojas de la venus atrapamoscas se cierran en una fracción de segundo cuando un insecto toca determinados pelitos de su superficie. Aquí podéis ver un vídeo de nuestro canal en el que se ve cómo se cierran las hojas de la mimosa (Mimosa pudica) cuando algo las roza. Como veis, el movimiento es bastante rápido... para tratarse de una planta.