Las plantas carnívoras respetan a los insectos polinizadores ¡No es cuestión de zamparse al que va a transportar tu polen!
domingo, 2 de octubre de 2022
miércoles, 3 de agosto de 2022
miércoles, 30 de marzo de 2022
Un milagro a cámara rápida
Con la música de Lindsey Stirling os dejamos hoy con este precioso vídeo en el que podéis ver el nacimiento de una flor y su transformación en fruto ¡Disfrutadlo!
martes, 4 de enero de 2022
Calisto te explica...
¿Cómo saben las plantas cuándo deben florecer?
Todos sabemos que hay plantas que florecen a una determinada altura de primavera o verano, y nos llama la atención cuando explotan en flor los almendros. ¿Te has parado a pensar cómo saben las plantas cuándo deben hacerlo? Ellas no pueden consultar el calendario, ni tienen a nadie que les diga; "Chicas, 21 de marzo ¡Ya es primavera!" No pueden mirar al cielo y ver qué tiempo hace... ¿O sí?
Mucha gente piensa que las plantas no se enteran de nada, pero lo cierto es que perciben un montón de cosas, y algunas que nosotros no percibimos. No tendrán ojos, pero sí pueden percibir la luz solar a través de unos sistemas de proteínas llamados fotosistemas. es más, de alguna manera que todavía se está estudiando, son capaces de "llevar la cuenta" de las horas de luz que hay cada día ¡con lo que pueden detectar los solsticios y los equinoccios, y con ellos los cambios de estación! Así que las plantas sí tienen su calendario, aunque no tenga por qué corresponderse con el nuestro. Este fenómeno se denomina fotoperiodo.
Pero ahí no acaba la cosa. Hay plantas que, en lugar de fiarse de las horas de luz, se rigen por factores como la temperatura o la humedad ambiental. Vamos, que son capaces de detectar "el buen tiempo". Y cuando notan días suaves y alguna que otra lluvia, hale, a florecer. Estas especies pueden adelantar su florecimiento un determinado año si las condiciones climáticas son buenas, y así no tienen que esperar a su momento "oficial", como las que se fían del fotoperiodo. Claro que esto también significa que esos días buenos pueden ser engañosos e ir seguidos de alguna helada que eche a perder las flores. No hay ningún método perfecto...
lunes, 27 de diciembre de 2021
De helechos y cambios climáticos
Seguro que sabes cómo son los helechos e incluso hayas visto muchos. Estas plantas pteridófitas se distinguen por sus frondes que recuerdan un fractal, y pueden encontrarse en zonas frías y montañosas. Requieren de humedad para reproducirse y, aunque los actuales rara vez levantan más de metro y medio sobre el suelo, en el pasado lejano (hace unos trescientos millones de años) alcanzaban alturas impresionantes, formando bosques de helechos arborescentes de hasta treinta metros de porte.
Quizás te estés preguntando qué tiene que ver todo esto con cambios climáticos. El caso es que hay otros helechos de aspecto más modesto, del género Azolla que, en lugar de crecer en hábitats terrestres, son acuáticos. Estos helechos cubren la superficie de masas de agua del mismo modo que a veces lo hacen las lentejas de agua, y crecen y se multiplican a un ritmo considerable. Una masa de Azolla puede duplicar su masa cada tres a diez días (piénsalo, es como si un niño de 30 kilos se pusiera en 60 kilos al final de la semana y en 120 kilos en otra semana más). Pero es que además tienen una capacidad increíble para fijar el nitrógeno y el carbono atmosférico. Por eso se han empleado en cultivos de China dejándolos crecer en los arrozales para que luego al morir abonaran de forma natural el terreno y aportaran el necesario nitrógeno.
| (Cogida de gambasdeacuario.com) |
¿Pero y lo del cambio climático? Ahora llegamos a eso. Hace unos 49 millones de años, el el Eoceno, la Tierra atravesó un cambio climático bastante grande, debido a las emisiones provenientes de un periodo de intensa actividad volcánica, que liberó ingentes cantidades de CO2 a la atmósfera, aumentando el efecto invernadero. Algo como lo que estamos haciendo nosotros ahora (aunque a lo largo de un lapso de tiempo mucho mayor). Pues resulta que en esa época las condiciones favorecieron el crecimiento de los helechos del género Azolla en la superficie de muchos océanos (en los que se había formado una capa de agua dulce superficial). Y claro, tanta Azolla creciendo y creciendo con tanto sitio por ocupar, fue un remedio eficacísimo para devolver todo ese CO2 atmosférico a depósitos en el fondo del mar, donde quedaron retenidos, permitiendo que el planeta se recuperara poco a poco (a lo largo de cientos de miles de años) del cambio climático ¡Y todo ello gracias a un humilde helecho! ¡Todos podemos ser héroes!
Si queréis ampliar información sobre este increíble acontecimiento llamado también el "evento Azolla", y saber cómo se ha descubierto todo esto, podéis visitar la página de Ciencias.com. Y la próxima vez que veáis un helecho, dirigíos a él con respeto, porque nunca se sabe quién va a tener que sacar a la Tierra del siguiente atolladero. Lo cual no es excusa para que nosotros nos relajemos ¿eh? Azolla necesitó unos ochocientos mil años para reparar un planeta, y es más que dudoso que nosotros pudiésemos aguantar tanto. Así que a seguir siendo responsables, reducir la huella de carbono, los Gobiernos de los países a ponerse las pilas y, sobre todo, a seguir estudiando Ciencia, que en el mundo vivo no solo hay multitud de descubrimientos asombrosos, sino también útiles.
domingo, 10 de octubre de 2021
¿Pero qué es esto?
¿Es una broma? ¿Un bicho extraño? ¿Un minialienígena? ¡No! Es nada más y nada menos que una agalla de Trigonaspis mendesi que encontramos el otro día en el campo. Para los que no sepáis qué es una agalla, os lo explicamos en esta entrada. Trigonaspis es un pequeño insecto que prefiere los quejigos para poner sus huevos, y sus agallas, con esa forma de "Y", como una diminuta lengua de serpiente, color marrón o rojizo, son indistinguibles. Si vas atento, es posible que encuentres alguna. No es fácil, pero a la vista está que se puede ¡Suerte!
viernes, 25 de junio de 2021
Las mates de Pascal
Querido Pascal: aquí va una pregunta tonta ¿Los animales tienen números favoritos? Atentamente: Mónica Torce.
Querida Mónica, lo cierto es que dudo mucho que una lombriz tenga nada favorito salvo comer tierra, pero es cierto que hay ciertas regularidades. Por ejemplo, a los animales parecen "gustarle" más los números pares; para el número de patas tienes dos, cuatro, seis, ocho, diez, etc. Salvo en los equinodermos, claro, a los que les mola mucho el número cinco.
Entre las plantas también hay ciertas pautas y "preferencias". Las crucíferas (familia entre las que están la coliflor y el brécol) tienen siempre cuatro pétalos. Las liliópsidas (la familia de los lirios) siempre exhiben tres pétalos, y, en definitiva, cada familia de plantas tiene su propia fórmula floral ¡Pero no te asustes! No son fórmulas matemáticas para operar, aunque tengan números, sino una forma abreviada de indicar el número de sépalos, pétalos, estambres y piezas del gineceo, con una forma parecida a esta:
Ca5Co5A10 - ∞G1
¡Menudo lío! Aunque no te lo creas, esto tiene mucho sentido para un botánico. Pero no te preocupes, no las necesitas para disfrutar de las flores en el campo. Eso sí, si te paras a observar las flores, podrás comprobar que cada grupo de plantas tiene sus preferencias en cuanto a número de pétalos.
jueves, 3 de junio de 2021
El porqué de las cosas
¿Por qué las plantas son verdes?
En serio, no me digas que no te ha llamado la atención. Si eres de los que atienden en clase seguramente responderás: "¡Porque tienen clorofila, para hacer la fotosíntesis, y la clorofila es verde!". Y tendrás más razón que un santo, pero... ¿por qué verdes? ¿Por qué la Naturaleza se ha puesto de acuerdo en ese color para todo el reino vegetal?
Hay una razón, claro. En primer lugar, la clorofila no es el único pigmento que tienen las plantas, solo es el mayoritario. También están los carotenoides, por ejemplo, que dan colores amarillentos y rojizos (los que ves en otoño en los árboles de hoja caduca). El motivo de que la clorofila haya sido el pigmento más exitoso tiene que ver con el tipo de luz que llega a nosotros desde el sol. A grandes rasgos, las longitudes de onda visible que llegan a la Tierra pueden agruparse en rojo, azul y verde. La luz roja es la más abundante y la azul la más energética; son estas dos las que las plantas aprovechan absorbiendo para realizar la fotosíntesis. ¿Y cuál reflejan y llega hasta nuestros ojitos? Precisamente, la verde.
De todas formas, el verde no es siempre el mayoritario. En las algas (que, por cierto, no son plantas) que viven a cierta profundidad, los colores que predominan son el rojo y el parduzco, precisamente porque hasta ellas la luz del sol llega filtrada por las capas de agua.
En otro planeta que tuviera una estrella diferente o cuya atmósfera filtrara la luz de otra manera, el pigmento de las plantas podría ser otro ¡Imagina un mundo de plantas azules, amarillas o rojas!
martes, 11 de mayo de 2021
El porqué de las cosas
¿Por qué huelen las flores?
Si te pensabas que las flores olían para hacer más agradable nuestro paseo por el campo o para que puestas en un jarrón aromaticen una casa, siento decirte que te equivocas. Cuando estás en el monte y hay un montón de especies arrojando sus olores al aire, es el equivalente a un montón de plantas chillando todas "¡A mí! ¡Polinízame a mí!"
Hace unos setenta millones de años, más o menos, un grupo de plantas descubrió que pedir a los animales que las ayudaran a transportar el polen de un individuo a otro era mucho más eficaz que confiarle el polen al viento. Y de entre todos esos animales, los más mañosos eran sin duda los insectos: son pequeños, activos, numerosos y - al menos la mayoría - pueden volar. Por lo tanto, era buena idea reclutarlos para la tarea de fertilizarse entre sí.
Pero claro, las cosas no se hacen de gratis, y las plantas tuvieron que ofrecer a los insectos algo a cambio: normalmente néctar, que es una especie de líquido azucarado muy energético y nutritivo. Normalmente un insecto acaba pringándose con polen mientras bebe el néctar, y a la siguiente flor que vaya dejará algunos granos de polen de la anterior. Es cierto que hay plantas muy pillas que engañan a los insectos con falsos señuelos, y así les sale gratis la polinización, pero la mayoría es "legal".
Lo malo es que, como es tan buena idea, todas lo quieren hacer, y del mismo modo que cuando vas al supermercado hay una veintena de marcas de cereales intentando convencerte de que son los más ricos, los más baratos y más sanos, las flores deben atraer a sus clientes, y para ello lo mejor son los colores y los olores.
La cosa se ha afinado tanto que cada aroma tiende a atraer a una especie concreta de insecto, e incluso las hay que recurren a moscas y escarabajos a los que tientan con deliciosos aromas de carne podrida ¡qué rico!
martes, 16 de marzo de 2021
Al loro con Teodoro
Si nos adentramos en el fascinante mundo de la Botánica, sobre todo en la rama que se ocupa de la clasificación, encontraremos nombres la mar de interesantes para analizar etimológicamente. ¿Me acompañas en una pequeña ruta de plantas y palabras?
Briófitas: son las plantas más antiguas, los musgos y las hepáticas. Y es que la raíz "bryon" significa precisamente "musgo", por lo que sería como decir que los musgos pertenecen al grupo de los musgos. Je. Ah, y algo que encontraremos mucho en esta entrada, "phytos" significa "planta".
Cormófitas: se denominan así las plantas que tienen raíces, tallos y hojas auténticos (es decir, todas menos las briófitas). "Cormo" significa "tronco", aunque en realidad muy pocas cormófitas tienen un tronco leñoso auténtico.
Pteridófitas: comprende a los helechos, equisetos y licopodios. La raíz "pteris" hace referencia a la palabra "pluma", sin duda por el aspecto que tienen las hojas de la mayoría de los helechos.
Espermáfitas: "sperma" significa "semilla", por eso las espermáfitas son aquellas plantas que se reproducen mediante semillas (todas menos las briófitas y pteridófitas).
Gimnospermas: "gimnos" significa "desnudo" (¿sabías que los "gimnasios" de la antigua Grecia eran los lugares donde iban a entrenar - ¡desnudos! - los atletas?). Por lo que las gimnospermas son las plantas cuyas semilla está desnuda, es decir, sin fruto, como las coníferas.
Angiospermas: "angeion" significa "vaso" o "estuche", porque estas plantas tienen las semillas encerradas en una estructura que luego se convertirá en fruto. Son todas las plantas con flor, las que han aparecido más recientemente en la evolución (hace solo unos 70 millones de años).
martes, 9 de marzo de 2021
Etnobotánica de la A a la Z
Vamos este mes con más plantas medicinales, útiles o venenosas, esta vez con la letra L. De esta tenemos algunas más que en los meses precedentes, así que no hará falta que tiremos de plantas demasiado exóticas. ¿Listos?
Lampazo (Arctium lappa): esta planta de anchas hojas puede ser usada como antibiótico, antibacteriano y antifungal. Es posible que también tenga efecto antitumoral, aunque esta propiedad está aún en estudio. Tradicionalmente se ha usado para afecciones de la piel y como diurético.
Laurel (Laurus nobilis): este arbusto o árbol aromático se ha usado al menos desde la Antigua Roma como condimento. Era la hierba que se quemaba en el Oráculo de Delfos y cuyo humo era respirado por las sibilas para inducirse trances alucinógenos y enunciar profecías. Tiene diversas propiedades digestivas.
Lengua de ciervo (Scolopendrium vulgare): se trata de un helecho de hasta 60 cm de altura, que se ha usado tradicionalmente para tratar la diarrea, la disentería, heridas y quemaduras. Hoy se usa como astringente suave.
Lentisco (Pistacia lentiscus): su resina ya era usada en el Antiguo Egipto en los procesos de embalsamamiento. Se ha usado también para tratar úlceras y afecciones de la piel. En algunos sitios incluso se ha usado como empaste temporal para los dientes.
Licopodio (Lycopodium clavatum): es un musgo de hasta 12 cm de altura que ha sido usado con fines medicinales desde la Edad Media, como diurético y para ayudar a expulsar piedras del riñón. las esporas estallan con las llamas y han sido empleadas en la fabricación de fuegos artificiales.
Limón (Citrus limon): este conocidísimo cítrico es un imprescindible en la cocina. Es una fuente excelente de vitamina C, buen saborizante, antiséptico, depurativo y fortalecedor sanguíneo.
Llantén mayor (Plantago major): esta herbácea se usaba en Irlanda para curar heridas y contusiones. Es antihemorrágica y cicatrizante. También puede usarse con fístulas, úlceras y hemorroides.
Lúpulo (Humulus lupulus): planta bien conocida por los bebedores de cerveza, por ser la que otorga ese punto de amargor. Tiene también algunos efectos sedantes, es bueno para el estrés, la digestión y la tensión sanguínea.
lunes, 25 de enero de 2021
Etnobotánica de la A a la Z
En nuestra primera entrada del año dedicada a la etnobotánica, tenemos una letra un poco dificililla, pero en la que podemos encontrar plantas tan notables como el jengibre o el jazmín. Vamos a ver qué nos puede ofrecer la farmacopea cuando nos fijamos en la letra J...
Jalapa (Ipomoea purga): la jalapa es una planta de la familia de las convolvuláceas con flores moradas en forma de trompeta. Es originaria de México. Tal y como dice su nombre científico, tiene un fuerte efecto purgante. Es una planta de la cual se desaconseja su uso como planta medicinal, porque puede provocar vómitos y deposiciones acuosas.
Jazmín (Jasminum grandiflorum): es una planta trepadora, con flores tubulares blancas y muy aromáticas. En Europa se utiliza como perfume desde el siglo XVI. También tiene efecto calmante y para aliviar la tensión sanguínea y antidepresivo.
Jengibre (Zingiber officinale): originario de Asia, esta raíz (en realidad rizoma) se usa como especia y saborizante, alivia los trastornos digestivos producidos por mareos de viaje y las náuseas del embarazo. También es un remedio para algunas afecciones circulatorias y calmante de toses y resfriados. Son tantas sus propiedades que antiguamente se creía que esta planta provenía ¡del mismísimo Jardín del Edén!
Judía (Phaseolus vulgaris): ¿quién no conoce la judía? Además de ser un alimento muy nutritivo y extendido, las judías tienen propiedades diuréticas y reducen los niveles de azúcar en sangre. También sirve para aplacar eczemas y picores si se aplica sobre la piel.
Juncia (Cyperus esculentus): aquí hemos hecho un poquito de trampa para meter esta planta, porque "juncia" es el nombre de una planta más conocida como ¡la chufa! Introducida en nuestras latitudes por los árabes, la chufa es un eficaz tónico digestivo, alivia la flatulencia, favorece la producción de orina y puede usarse para aliviar úlceras en las encías. ¡Y no nos olvidemos de la rica y refrescante horchata!
lunes, 30 de noviembre de 2020
¿Sabías que...? Del pepinillo del diablo
El pepinillo del diablo (Ecballium elaterium) es una herbácea de la familia de las calabazas (cucurbitáceas) que no levanta mucha altura del suelo, hojas un tanto carnosas de bordes irregulares, y flores blanco amarillentas. Pero sin duda, lo que más destaca de esta planta son sus frutos ovoides, con un curioso comportamiento... ¿Sabías que...?
* Cuando los frutos están maduros, cualquier mínimo roce sobre ellos provoca que exploten violentamente, arrojando un chorro de líquido y diseminando todas sus semillas por las cercanías. Es un eficaz (y sorprendente) método de dispersión basado en un aumento brusco en la turgencia de las células, que hace que todo el fruto se desprenda mediante un chorro a presión.
* Toda la planta es tóxica. Contiene elaterina y cucurbitacina, que son purgantes muy fuertes, que pueden causar graves trastornos gastroenteríticos con graves hemorragias e incluso, en los casos más graves, la muerte. También es abortivo.
lunes, 23 de noviembre de 2020
Etnobotánica de la A a la Z
Este mes toca una letra difícil, pero alguna planta hemos encontrado con la I. Eso sí, hemos tenido que tirar de algunas especies más o menos exóticas; eso sí, con mucho interés y propiedades, como pronto veréis...
Imperatoria romana (Imperatoria ostruthium): se trata de una umbelífera nativa de Asia y del centro y sur de Europa. Su raíz contiene un aceite volátil con muchos principios activos. Tiene propiedades tónicas y da calor a la zona central del cuerpo. Todo lo demás está bien.al del cuerpo, actuando sobre todo sobre el estómago y el intestino, asienta la digestión y alivia gases y retortijones. También puede ser útil para problemas menstruales. En la Edad Media también se creía que podía curar la peste y las mordeduras de perros rabiosos.
Ipecauana (Cephaelis ipecauanha): es un arbusto de unos 30 centímetros de alto, con pequeñas flores blancas y bayas color morado negruzco. Tiene propiedades eméticas y expectorantes y se encuentra en medicinas para la bronquitis y tosferina. Es también un potente amebicida, y sirve para atajar diarreas provocadas por amebas.
Iris multicolor (Iris versicolor): una planta de hermosa flor azul violácea. Es originaria de Norteamérica. Se emplea como desintoxicante, aumenta la producción de orina y bilis y tiene un efecto laxante suave. Por lo tanto, es muy eficaz como planta limpiadora y depuradora. En pequeñas dosis alivia náuseas y vómitos. Entre los nativos americanos también se usaba para tratar llagas.
Ispaghula (Plantago spp.): en realidad tienen este nombre varias especies de plantagináceas, con propiedades laxantes y desintoxicantes y que pueden ser usadas para problemas intestinales, hemorroides, dolencias digestivas, e infecciones urinarias.
sábado, 21 de noviembre de 2020
Calisto te explica
Esporas y semillas
Todos sabemos que de las semillas pueden nacer plantas; del mismo modo, de las esporas pueden brotar hongos, mohos, helechos o musgos, por ejemplo. Pero ahí es donde acaban las semejanzas, porque una espora y una semilla son cosas muy diferentes...
Una espora no proviene de la fecundación de un gameto femenino por otro masculino. Se trata, por tanto, de una estructura asexual. Las células de una espora - salvando posibles mutaciones aleatorias - son una copia exacta del organismo original. Además. la espora es una estructura de resistencia, además de servir para la reproducción, pues puede aguantar mucho tiempo condiciones adversas hasta encontrar un lugar donde germinar.
La semilla también es capaz de aguantar mucho tiempo esperando el momento y el lugar propicio ¡Algunas incluso hasta diez años! Pero una semilla es algo más complicado: viene de la unión de un gameto masculino y uno femenino (por lo tanto, es reproducción sexual), su embrión es distinto al de la planta madre y posee muchas estructuras diferenciadas, como cubierta o tejido nutritivo. Es algo, como ves, mucho más costoso de producir por la planta. Por eso los organismos que recurren a las esporas pueden producir centenares de millones (como el pedo de lobo) mientras que los que usan semillas tienen que ser un poco más "ahorrativos".
domingo, 18 de octubre de 2020
Etnobotánica de la A a la Z
Seguimos con nuestro diccionario de plantas útiles, venenosas o curiosas, con el mes de octubre dedicado a la letra H. Nos encontraremos con aromáticas, comestibles, cosméticas, curativas e incluso tóxicas. Algunas las conocerás de vista, otras de oídas y algunas no las habrás escuchado nunca ¡Para eso estamos! ¿Listo? Pues vamos con un heterogéneo hisopo de hierbas hermosas...
Harpagofito (Harpagophytum procumbens): en realidad es un hongo, pero como hongo también empieza con hache, pues nos vale. Sirve como antiinflamatorio, analgésico y tonificador del sistema digestivo. Las tribus africanas también lo usaban para aliviar la fiebre.
Helecho macho (Dryopteris fillis-mas): es un eficaz vermífugo, y en el siglo XVI ya se usaba como remedio contra la solitaria. Sin embargo, en dosis inadecuadas resulta venenoso y puede causar daños en el hígado y puede producir ceguera.
Henna (Lawsonia inermis): se ha usado durante miles de años como tinte y perfume. También formaba parte del ritual de momificación en el antiguo Egipto. También puede usarse en gargarismos para gargantas inflamadas, y tiene otros usos como regulador del flujo menstrual o contra infecciones fúngicas.
Hiedra terrestre (Glechoma hederacea): es tónica, diurética y anticatarral, y puede usarse contra trastornos gástricos y acidez. También se ha usado como remedio contra el escorbuto y los desórdenes renales.
Hierba de Santiago (Senecio jacobea): en pomadas puede usarse para aliviar inflamaciones, artritis, ciática y reuma. Pero ojito, porque es muy venenosa y no debe usarse nunca sobre piel abierta o ingerida.
Hierbabuena (Mentha spicata): esta planta tan común es un condimento excelente que no debería faltar en ninguna cocina. Además es antiséptica, analgésica y carminativa, y un ingrediente imprescindible para el té árabe.
Higuera (Ficus carica): ¡qué ricos están los higos! Además de tener un suave efecto laxante, es ligeramente expectorante ideal para la bronquitis. Se ha usado para tratar los abscesos en encías y otras inflamaciones.
Hinojo (Foeniculum vulgare): esta umbelífera estimula el apetito, es diurético y antiinflamatorio. Las semillas alivian los cálculos renales y son un excelente condimento. Por si te parece poco, antiguamente se lo consideraba una planta que protegía de la brujería.
Hipérico (Hypericum perforatum): ah, la hierba de San Juan... Tan llena de tradición y magia. Además de servir para las afecciones nerviosas (es un buen antidepresivo), ser antiséptico y aliviar las molestias de la menopausia, ha sido considerada como talismán para ahuyentar el mal, sobre todo cuando se recogía en la aún más mágica noche de San Juan.
jueves, 24 de septiembre de 2020
Etnobotánica de la A a la Z
Seguimos con nuestro pequeño catálogo alfabético de plantas útiles o peligrosas. Esta vez lo dedicamos a la letra G, con sus garcinias, gayubas, ginkgos y, cómo no, girasoles. Incluso se nos ha colado una gata rabiosa... ¿Pero esto no iba de plantas? Sí, y es que es el nombre común de una herbácea con propiedades para las cuales más vale tener cuidado. ¡Vamos con ellas!
* Garcinia (Garcinia cambogia): también conocida como goraka, es una planta originaria de Asia, África y Oceanía, es una planta frondosa que se ha utilizado como astringente y antibiótico durante muchos años. También forma parte de muchas recetas culinarias, y ayuda a combatir el colesterol.
* Gata rabiosa (Ranunculus arvensis): todas las partes de esta ranunculácea son venenosas, actuando como un irritante de piel y mucosas. Causa úlceras y quemazones, así que mejor no tocarla mucho.
* Gatuña (Ononis spinosa): una planta mediterránea usada como diurética y antiinflamatoria, por lo que se la considera muy buena para afecciones renales y de las vías urinarias.
* Gayuba (Arctostaphylos uva-ursi): su nombre en latín ya nos dice que es una planta muy del agrado de los osos, que comen asiduamente sus bayas o "uvas de oso", aunque para los humanos el sabor resulta muy desagradable. Se ha usado como planta medicinal desde antiguo. En Norteamérica muchas tribus la fumaban por su efecto narcótico, y también es planta tintorera.
* Ginkgo (Ginkgo biloba): este singular árbol asiático daría para escribir libros. Puede vivir fácilmente más de mil años, su especie es considerada un fósil viviente, estimula la memoria, ralentiza el envejecimiento corporal, favorece la circulación sanguínea, ayuda a la concentración, alivia los síntomas premenstruales, reduce la ansiedad, ayuda a los problemas de visión ocasionados por la diabetes y alivia vértigos y mareos, entre otras cosas. ¡Menudo crack!
* Girasol (Helianthus annuus): es inconfundible, sobre todo con su tallo erguido y sus hermosas y amarillas flores buscando la luz. Su semilla contiene una gran variedad de aceites y ácidos grasos, que al ser insaturados son buenos para las personas con problemas de colesterol. Además, es fuente de vitamina E y Omega 6.
* Gordolobo (Verbascum thapsus): se ha usado como método de pesca, pues tiene principios activos que atontan a los peces. Igualmente se ha usado como expectorante, tinte capilar y papel higiénico "de emergencia" (por la suavidad de sus hojas). En la edad media, los viajeros se metían hojas de gordolobo dentro de los zapatos, como una especie de "acolchado". Curiosamente, se lo consideraba un amuleto contra hechizos malignos.
martes, 22 de septiembre de 2020
¡Esto es asombroso!
Los científicos fueron capaces de revivir una planta gracias a la fruta fosilizada encontrada en el estómago de una ardilla de tierra ártica que quedó atrapada en el hielo, hace unos 30.000 años.













