Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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miércoles, 3 de abril de 2019

¡¡ Que llueva, que llueva !!

Con muchas ganas de que llueva, esta simpática gorriona 
se resguarda del chaparrón pacientemente.
Hace falta que caiga gran cantidad de agua para 
aliviarnos de este ambiente tan seco.










martes, 20 de marzo de 2018

DÍA MUNDIAL DEL GORRIÓN COMÚN

Otro día más... otro día que no podemos obviar para hacer mención a un compañero inseparable: el gorrión común. Y es que, por mucho que nos parezca que es muy abundante, nada más lejos de la realidad... está en declive por múltiples factores. Por eso y porque es un ave preciosa consideramos muy acertada la celebración de un día mundial para esta especie.

Nosotros ya hemos dedicado con anterioridad unas cuantas entradas a este pequeño pajarillo, y podéis ver un par de ellas pulsando en los siguientes enlaces:










  

miércoles, 11 de octubre de 2017

¡ QUEREMOS QUE LLUEVA !

La lluvia trae muchas cosas buenas.
Y este otoño la estamos echando mucho en falta...

¡¡ QUEREMOS QUE LLUEVA !!











lunes, 20 de marzo de 2017

Día Mundial del Gorrión - 20 de marzo 2017

Hoy, 20 de marzo, es el Día Mundial del Gorrión, y queremos rescatar este precioso escrito de Miguel Hernández para hacerle un entrañable homenaje a este ave tan risueña que puebla nuestras calles.


 


[EL GORRIÓN Y EL PRISIONERO]
(CUENTO INCONCLUSO)

Los gorriones son los niños del aire, la chiquillería de los arrabales, plazas y plazuelas del espacio. Son el pueblo pobre, la masa trabajadora que ha de resolver a diario de un modo heroico el problema de la existencia. Su lucha por existir en la luz, por llenar de píos y revuelos el silencio torvo del mundo, es una lucha alegre, decidida, irrenunciable. Ellos llegan, por conquistar la migaja de pan necesaria, a lugares donde ningún otro pájaro llega. Se les ve en los rincones más apartados. Se les oye en todas partes. Corren todos los riesgos y peligros con la gracia y la seguridad que su infancia perpetua les ha dado.

Ave de decisión, gorrión bueno, mejor entre los mejores, era Pío-Pa. Así llamaremos a este leve ser de mi cuento. Llevaba su pantaloncillo corto con remiendos y su blusa de pluma gris, más remendada que su pantaloncillo, con más dignidad que para llevar su corona y su cetro deseara el emperador de Carcunda. Volaba a grandes vuelos, y cuando tocaba tierra su pata andaba a saltos, rasgo alegre de entusiasmo juvenil. La alegría jamás faltó en su nido y en su pecho, donde permaneció arraigada por debajo y por encima de las tristezas que van y vienen. Tejió su nido como el soldado su tienda, donde le cogía la noche o la batalla por las migajas. No ambicionó, como los pájaros señoritiles, parasitarios, ni la rama elevada para piar ni el lugar regalado para yacer con la gorriona. Las innumerables vueltas que hacía al campo y los también innumerables tropiezos y asaltos que allí había experimentado acumularon sobre su cabeza de ajo bello y su corazón aleteante cierta sabiduría: llegó a saber más que una rata de cárcel: toda la que cabe entre una frente y un corazón loco.

Y, precisamente, una cárcel, no una jaula cualquiera, fue la causa de su gloriosa muerte. Pío-Pa, hemos dicho que así le llamaremos, experimentado sorteador de las ballestas, pedradas, trampas y artimañas humanas conjuradas contra su leve ser, volaba un día en busca del sustento de sus alas, que no es el aire precisamente, y fue a detenerse en un agujero de un muro denso de piedra. El agujero tenía rejas, rejas espesas, casi tupidas, que impedían el paso a la luz y a la libertad. Porque detrás del muro y el agujero se veía, y sólo un pájaro podía permitirse ver aquello, una celda con un hombre atalajado de cadenas. Era una de tantas celdas y sólo uno de tantos hombres sepultados en la tiniebla de uno de esos edificios que los albañiles han construido, a veces para ser sepultura de ellos mismos. A duras penas, sólo el ojo luminoso del pájaro es capaz de penetrar y esclarecer la tiniebla, consiguió Pío-Pa ver al hombre. Este le miró, deslumbrado como ante un relámpago. Su opaco rostro de preso se iluminó, y Pío-Pa halló en sus ojos una mirada pura que en pocos seres se halla, aunque se busque con [ilegible], y se sintió recorrido por la confianza. Pío, pío, pío, dijo Pío-Pa, como si dijera: Tío, tío, tío.

- ¿Cómo te atreves a llegar hasta aquí, gorrión loco?
- Pío, pío, pío.
- ¿No te da miedo la prisión, no temes la mano del hombre, gorrión feliz?
- Pío, pío, pío.
- ¿No te has visto en la jaula jamás, gorrión sin pensamiento? Viéndote así, tan jovial, tan ligero, tan pequeño, me acuerdo de mi hijo.
- Pío, pío, pío.
- Oye, si sabes oír - continuó el preso -. Al cabo de un día y una noche me voy a morir. Me matarán. Dicen que soy una mala persona y que es preciso que muera. No sé qué habré hecho. Ni en sueños ni despierto me acuerdo de haber sembrado ni cosechado el mal. Sólo una mujer pudiera salvarme, pero su casa está lejos de aquí, en la región más soleada de estas tierras. Y habría de recorrerse mucha distancia y mucho pío para llegar hasta ella. Si tú pudieras llegar... Pero sólo hay un día y una noche de tiempo... Mañana no viviré... Lo siento por mi hijo ¡Quién tuviera tus alas, gorrión loco!
- Pío, pío, pío - repetía Pío-Pa -. Y entró de un salto en la celda y se posó sobre el hombre del preso. Adivinó el hombre con asombro que el ave le comprendía, y no se hubiera asombrado si supiera que un gorrión rodado sabe más que una rata de cárcel. Se proveyó al instante de lápiz y papel, que tenía consigo, y escribió de prisa unas cortas letras. En seguida buscó algo con que atar el papel, y hubo de desgarrar la tela de su camisa, y con un girón de la misma anudó el papel al cuello de Pío-Pa, que no cesaba de insistir en su pío, pío, pío.
- Adiós, gorrión loco. ¿Sabrás llegar hasta la mujer que [ilegible]? En la región más soleada de esta tierra, en una casa pintada de azul y blanco con una palmera y el mar a la puerta vive. ¿Llegarás hoy? ¿Volverás antes de mañana con mi salvación? Ya sabes que estoy destinado a morir cuando nazca el alba del nuevo día si no estás aquí a esa hora. Ya sabes.

Se besaron Pío-Pa y el hombre: el hombre como pudo y el pájaro como supo. El hombre quedó solitario en su celda, y el pájaro desapareció flechado por el agujero en su cielo y en su aire. No sé qué corazón latería con más fuerza, si el del hombre o el del gorrión. El hombre quedó más opaco en su ser y en su celda, más preso, desaparecidas las breves alas audaces, capaces de franquear hasta los muros de una prisión.

Mis ojos siguieron el vuelo del gorrión andar entre los [ilegible], a través de aquella mañana invernal con escarcha y sin una nube. El frío atemorizaba los campos. Sólo su valentía de gorrión se atreve con el invierno. Las otras aves rehúyen los malos tratos del diciembre y el enero, emigran a los países de primavera y verano constantes. Sólo el gorrión permanece ante los duros tiempos.

El mundo es breve para las alas atrevidas. Las de Pío-Pa baten y avanzan velozmente. Es un relámpago de pluma que renueva los horizontes por momentos. La tierra, abajo, gran punto de escarcha, desencadena su redondez girante. Ávido, impaciente por cumplir su misión salvadora, el pájaro deja atrás páramos, valles, montes, ciudades, rió, bosques. Las horas avanzan con él, y el sol asciende como temoroso de que se produzca un choque entre la luz y las plumas. Los gorriones que se cruzan en el camino de Pío-Pa sufren el golpe de viento de su velocidad y piensan que aquel compañero ha enloquecido.

Avanza y avanza. Hasta que se siente rendido y en la necesidad de tomarse una tregua. Entonces, desciende y se detiene sobre un árbol para cobrar nuevos bríos. Pero la tierra, que no es transparente como el aire, está llena de asechanzas. En el aire no es posible el acecho invisible; en la tierra, sí. Pío-Pa ignora que, al detenerse, peligra su vida. Un hombre, concentrado todo él en apuntarle sobre un arma de pólvora, guiña el ojo, tuerce la boca, hunde un dedo en el gatillo del arma con sus manos peludas aferradas a ella. La mirada avizora del gorrión no ha reparado en el terrible bulto negro que procura disimularse tras un tronco. Suena el disparo. La rama en que descansa Pío-Pa cae cortada al suelo. ¿Y el gorrión? ¿Ha sido destrozado? Algo del plumón de su pecho flota y se aleja en la brisa. Pero nuestro héroe vuela ya muy lejos y muy alto, camino de la casa azul y blanca. No le ha sorprendido el incidente. Hecho su corazoncito a todos los golpes, no queda en él campo para la sorpresa. Vuela más raudo, más arrebatado, más alegre.

Se cumple el mediodía. Ya la luz llega su madurez. Ya el aire es caliente alrededor del pájaro, que penetra en la zona más caliente de la mañana. El cansancio se apodera otra vez de sus alas. Otra vez ha de renovarse su aliento en un breve descanso.
                                                                                                     (Miguel Hernández)




Y, por si queréis escuchar una cancioncilla dedicada a un gorrión que compuso y tarareó Almu hace un tiempo, solamente tenéis que pulsar AQUÍ





 


viernes, 29 de abril de 2016

¡¡ Unos cuantos gorriones en la terraza !!

Hace ya unos días que probamos a dejar en nuestra terraza unas cuantas miguitas de pan de la comida que nos sobraba. Pensábamos que no iban a servir de mucho... pero, de repente una mañana descubrimos que unos cuantos gorriones se las habían comido. Desde entonces ponemos en los huequecitos algunos trozos de galletas o de más migas de pan y casi siempre a media tarde acuden a ver qué les hemos dejado.

La sorpresa llegó cuando comprobamos que no solamente se llevaban las migas de pan, sino que también habían dado buena cuenta de una planta que tenemos, cogiendo sus hojas, no sabemos muy bien con qué fin.

Ahora tenemos todo un espectáculo digno de ver en nuestra propia casa... y es que es una gozada ver a estos pequeñines pasarse... toda una delicia para los sentidos. Hemos hecho algunas fotos, esperamos que lleguen algunas más y mejores... ya os contaremos qué tal y os las enseñaremos ; )




































sábado, 16 de abril de 2016

martes, 23 de febrero de 2016

DEDICADO AL GORRIÓN

Hoy nos acordamos de nuestro querido gorrión. 

De la mano del poeta Juan Ramón Jiménez volamos alto...



La mañana de Santiago está nublada de blanco y gris, como guardada en algodón. Todos se han ido a misa. Nos hemos quedado en el jardín los gorriones, Platero y yo.

¡Los gorriones! Bajo las redondas nubes, que, a veces, llueven unas gotas finas, ¡cómo entran y salen en la enredadera, cómo chillan, cómo se cogen de los picos! éste cae sobre una rama, se va y la deja temblando; el otro se bebe un poquito de cielo en un charquillo del brocal del pozo; aquél ha saltado al tejadillo del alpende, lleno de flores casi secas, que el día pardo aviva.

¡Benditos pájaros, sin fiesta fija! Con la libre monotonía de lo nativo, de lo verdadero, nada, a no ser una dicha vaga, les dicen a ellos las campanas. Contentos, sin fatales obligaciones, sin esos olimpos ni esos avernos que extasían o que amedrentan a los pobres hombres esclavos, sin más moral que la suya, ni más Dios que lo azul, son mis hermanos, mis dulces hermanos.

Viajan sin dinero y sin maletas; mudan de casa cuando se les antoja; presumen un arroyo, presienten una fronda, y sólo tienen que abrir sus alas para conseguir la felicidad; no saben de lunes ni de sábados; se bañan en todas partes, a cada momento; aman el amor sin nombre, la amada universal.

Y cuando las gentes, ¡las pobres gentes!, se van a misa los domingos, cerrado las puertas, ellos, en un alegre ejemplo de amor sin rito, se vienen de pronto, con su algarabía fresca y jovial, al jardín de las casas cerradas, en las que algún poeta, que ya conocen bien, y algún burrillo tierno - ¿ te juntas conmigo ?- los contemplan fraternales.






  

jueves, 12 de febrero de 2015

El declive del gorrión común

El gorrión común es un ave muy frecuente de observar en entornos antropizados. Pero cada vez son más escasos, sus poblaciones se han visto muy reducidas de un tiempo a esta parte. Se están realizando estudios para comprobar por qué ocurre esto. Y es que no solo hay que proteger a las especies más difíciles de ver, también las aves "urbanitas" son merecedoras de programas destinados a su conservación.
 
A nosotros nos encanta mirarlos, son muy graciosos y simpáticos, tienen una carita de lo más expresiva. Esperamos tener gorriones por mucho tiempo.
 


 
 
 
 
 
 


lunes, 24 de febrero de 2014

Algunas fotos de gorriones

El gorrión común (Passer domesticus) es un ave de lo más fácil de ver, pero eso no quita que le dediquemos un poco de atención.
 
Valgan estas imágenes para acordarnos un poquito más de ellos.
 
 

 
 
 
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 10 de enero de 2014

Sobre el gorrión común

Los gorriones comunes (Passer domesticus) son pequeñas aves que pueden vivir en cualquier barrio de ciudades o pueblos. Son muy sociables, siempre se vinculan a asentamientos humanos. Es quizás el primer pájaro que siendo niños somos capaces de identificar.  






Hay otra especie de gorrión, el molinero, que se distingue del común por tener una mancha oscura en las mejillas y el píleo marrón. Existe dimorfismo sexual, es decir, los machos tienen diferente aspecto que las hembras, destacando el babero negro en los machos.
 
Crean su nido en primavera, antes se produce el cortejo del macho hacia la hembra, saludándola con la cola levantada y la cabeza echada hacia atrás y las alas caídas.
 
Se suelen desplazar en bandos, ya que así están más protegidos y son capaces de encontrar alimento con más facilidad.
 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 14 de febrero de 2013

Adelanto de primavera






Primera mariposa vista, primera golondrina también, los almendros ya lucen sus mejores galas y los gorriones se muestran mucho más activos. Con las montañas bien cuajadas de nieve esperando ir desgranando sus bondades, con los días que asoman cada vez más largos, con la vida que bulle por todos los rincones, podemos decir que de veras parece primavera.







lunes, 5 de noviembre de 2012

En honor al gorrión

Encontrarse con ellos no parece muy difícil... 

Pero no todo el mundo 
les presta la atención que se merecen. 

Por eso, desde nuestro blog, hoy dedicamos 
esta entrada en honor al gorrión.