Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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sábado, 13 de noviembre de 2021

De muerte en flor, de José Ángel Buesa

Este hermosísimo poema de José Ángel Buesa cobra protagonismo en nuestro blog. Es todo un canto al resurgimiento de la Vida (con mayúsculas).

 


De muerte en flor

Morir de muerte en flor toda la vida,
en este sueño vertical, en este
fugaz contacto azul con lo celeste,
en esta vieja sed recién nacida...
 
Y volver luego con el alma erguida,
a la vez Norte y Sur, Este y Oeste,
de la propia emoción, ya en ansia agreste.
En inquietud sutil o en paz pulida.
 
Y resurgir de cada muerte diaria
más dueño de la vida, al ser más dueño
de esta muerte parcial y necesaria.
 
Y con esa cordial melancolía
de los pocos que saben cada día
morir y renacer dentro de un sueño.

- José Ángel Buesa -
 

 

 

 

martes, 8 de junio de 2021

Poema del río, de José Ángel Buesa

Ya empieza a apretar el calor y para combatirlo no hay nada mejor que refrescarse a la orilla de un río... Con este PRECIOSO poema de José Ángel Buesa que lee Almu esperamos conseguirlo y a la vez despertar en vosotros la magia de las bonitas palabras del autor. Dadle al PLAY.







miércoles, 22 de abril de 2020

Hoy también es el Día de la Tierra





De todas las maneras
Imagínate tu planeta
Antes que nada

Desierto...
Estéril...

Lóbrego...
Ahora mismo

Todo lo que tienes,
Incluso lo que no imaginas,
Está a tu alcance.
Reduce tu huella.
Reutiliza y recicla.
Acuérdate de todo esto.






lunes, 22 de julio de 2019

Poesía en la Naturaleza

EL DENTISTA EN LA SELVA 

Por la mañana  

El dentista de la selva  
Trabajó intensamente  
Con un feroche cliente.

 Era el rey de la jungla, 
 Era un león imponente, 
 Con colmillos careados  
Y que le faltaba un diente.

 Por la tarde  

Y dijo el doctor dentista 
 A su enfermera reciente: 
 -pon el cartel en la choza, 
 no recibo más pacientes,  
ha venido un cocodrilo que tiene más de cien dientes.


GLORIA FUERTES




lunes, 28 de enero de 2019

Poética polilla

Ay, esa polilla
que su cuerpo no brilla
pero muy bonita
sale de noche
a desplegar sus alas
peludas y de gala
desde mi ventana
la veo bien posada
en aquel árbol viejo
mimetizada en ese tejo
grandes ocelos
que muestran colores
poco vistosos
más bien añejos
Ay, esa polilla
siempre me maravilla
con nocturnidad
vuela con gracejo...


ADRG -19





jueves, 10 de enero de 2019

Poesía en la Naturaleza

LAS TARDES DE ENERO

Va cayendo la noche: La bruma
ha bajado a los montes el cielo:
Una lluvia menuda y monótona
humedece los árboles secos.
El rumor de sus gotas penetra
hasta el fondo sagrado del pecho,
donde el alma, dulcísima, esconde
su perfume de amor y recuerdos.
¡Cómo cae la bruma en el alma!
¡Qué tristeza de vagos misterios
en sus nieblas heladas esconden
esas tardes sin sol ni luceros!
En las tardes de rosas y brisas
los dolores se olvidan, riendo,
y las penas glaciales se ocultan
tras los ojos radiantes de fuego.
Cuando el frío desciende a la tierra,
inundando las frentes de invierno,
se reflejan las almas marchitas
a través de los pálidos cuerpos.
Y hay un algo de pena insondable
en los ojos sin lumbre del cielo,
y las largas miradas se pierden
en la nada sin fe de los sueños.
La nostalgia, tristísima, arroja
en las almas su amargo silencio,
Y los niños se duermen soñando
con ladrones y lobos hambrientos.
Los jardines se mueren de frío;
en sus largos caminos desiertos
no hay rosales cubiertos de rosas,
no hay sonrisas, suspiros ni besos.
¡Como cae la bruma en el alma
perfumada de amor y recuerdos!
¡Cuantas almas se van de la vida
estas tardes sin sol ni luceros!


Juan Ramón Jiménez







lunes, 5 de noviembre de 2018

Poesía en la Naturaleza

EL VUELO

El alto vuelo sigo
con mis manos:
honor del cielo, el pájaro
atraviesa
la transparencia, sin manchar el día.

Cruza el oeste palpitando y sube
por cada grada hasta el desnudo azul
todo el cielo es su torre
y limpia el mundo con su movimiento.

Aunque el ave violenta
busque sangre en la rosa del espacio
aquí está su estructura:
flecha y flor es el pájaro en su vuelo
y en la luz se reúnen
sus alas con el aire y la pureza.

¡Oh plumas destinadas
no al árbol, ni a la hierba, ni al
combate,
ni a la atroz superficie,
ni al taller sudoroso,
sino a la dirección y a la conquista
de un fruto transparente!

El baile de la altura
con los trajes nevados
de la gaviota, del petrel, celebro,
como si yo estuviera
perpetuamente entre los invitados:
tomo parte
en la velocidad y en el reposo,
en la pausa y la prisa de la nieve.

Y lo que vuela en mí se manifiesta
en la ecuación errante de sus alas.

¡Oh viento junto al férreo
vuelo del cóndor negro, por la bruma!
Silbante viento que traspuso el héroe
y su degolladora cimitarra:
tú guardas el contacto
del duro vuelo como una armadura
y en el cielo repites su amenaza
hasta que todo vuelve a ser azul.

Vuelo de la saeta
que es la misión de cada golondrina,
vuelo del ruiseñor con su sonata
y de la cacatúa y su atavío!

Vuelan en un cristal los colibríes
conmoviendo esmeraldas encendidas
y la perdiz sacude
el alma verde
de la menta volando en el rocío.

Yo que aprendía volar, con cada vuelo
de profesores puros
en el bosque, en el mar, en las
quebradas,
de espaldas en la arena
o en los sueños.
me quedé aquí, amarrado
a las raíces,
a la madre magnética, a la tierra,
mintiéndome a mí mismo
y volando
solo dentro de mí,
solo y a oscuras.

Muere la planta y otra vez se entierra,
vuelven los pies del hombre al
territorio,
sólo las alas huyen de la muerte.

El mundo es una esfera de cristal,
el hombre anda perdido si no vuela
no puede comprender la transparencia.

Por eso yo profeso
la claridad que nunca se detuvo
y aprendí de las aves
la sedienta esperanza,
la certidumbre y la verdad del vuelo.


Pablo Neruda






sábado, 6 de octubre de 2018

A las aves en su Día Mundial

Hoy es el DÍA MUNDIAL DE LAS AVES. Por rendirles un modesto homenaje y acordarnos de ellas un poquito más si cabe (aunque nosotros las tenemos bien presentes todos los días del año) hemos escrito este sencillo poema acompañado de un dibujo que hicimos para conmemorar el DÍA DE LA PAZ. NUESTROS MEJORES DESEOS para las aves en su día y que traigan todo lo bueno que tanta falta nos hace...


Por más que quiera yo volar
nada os puede igualar
allá en el cielo
donde encuentran consuelo
los grandes soñadores
libres de ataduras
de gran envergadura
extienden sus alas                                   
majestuosamente las aves
ya ves, no es cosa que cualquiera
pueda hacer 
y ellas así, sin más
vuelan por volar
surcando el firmamento
será este mi lamento
de querer y no poder
de arrancar mis pies del suelo
para allá arriba florecer
siendo ave, pájaro tal vez
que en su aleteo
despunta y desviste miedos
como el efímero remanso
de vida a nuestro paso.
Para todas vosotras, grandes viajeras 
llega este mi aplauso
con ganas de ser una más me despido
volando hacia el olvido...

ADRG -18





  

lunes, 23 de abril de 2018

En el Día del Libro un poema de Almu

Como leer es un placer y escribir es un sentir, hoy, en el Día del Libro, aunando las dos cosas (leer y escribir) Almu acaba de componer este sencillo poema en pocos minutos. Esperamos que os guste.



EL MUNDO ENTRE LA HIERBA

Es ese pequeño mundo que entre la hierba asoma
que asombra todos mis sentidos
Es poner el oído y eschuchar a un grillo
con su cantar vespertino
hojarasca llena de sonidos
negro intenso por mi camino
Es el revoloteo continuo 
de una libélula en torno al río
alas de destellos llenos de brillo
con su magia dan luz a muchos sitios
Es una preciosa mariposa
que libando va y viene y con su destino
me entretiene con su colorido
Es una araña afanosa tejedora 
que remata su tarea a todas horas
no hay presa que se resista
cuando les falla la vista
imperceptible telaraña, increíble obra
Es una mariquita que comiendo pulgones
compone en rojo muchas canciones
no en todas las estaciones
podemos ver a este pequeño mundo
primavera que estalla en un segundo
me embelesa y trae la esperanza 
y sin tardanza cosechamos 
todas sus bonanzas

ADRG - 18



 






lunes, 16 de abril de 2018

Un precioso poema de Machado a las cigüeñas

¡OH! ¡TARDE LUMINOSA!

¡Oh, tarde luminosa!
El aire está encantado.
La blanca cigüeña                                           
dormita volando,
y las golondrinas se cruzan, tendidas
las alas agudas al viento dorado,
y en la tarde risueña se alejan
volando, soñando...
Y hay una que torna como la saeta,
las alas agudas tendidas al aire sombrío,
buscando su negro rincón del tejado.
La blanca cigüeña,
como un garabato,
tranquila y disforme, ¡tan disparatada!,
sobre el campanario.

- Antonio Machado -





viernes, 9 de marzo de 2018

A la carrera ya llega la primavera

Poco a poco vamos notando cómo el estallido de colores que nos trae la primavera se va abriendo paso... a la carrera llegará la primavera, como ha ocurrido otras veces... y para que no nos pille de sorpresa, hoy dedicamos esta entrada a recopilar algunos poemas que ensalzan las bondades de esta estación llena de vida y alegría...































  

jueves, 22 de febrero de 2018

Poesía en la Naturaleza

Te quería dar alas para que pudieses volar
sin saber que tu nombre ya es libertad
vives, vuelas, viajas... el tiempo se detiene
y allí donde tú estás sueños van y vienen

ADRG - 18

viernes, 9 de febrero de 2018

Improvisando para TI

 
HACIA EL CIELO
 
Con cada estrella pinto tu nombre
y voy dibujando así constelaciones
sellará el tiempo esa huella
y hará que no se borre
Cada vez que miro al cielo
pronuncio estos versos
no habrá lugar donde no estés
y en todas partes te encuentro...
ya al llegar la noche
brillará en lo alto tu recuerdo
nostalgia de miedos pobres
de pequeños titubeos
creyendo que la vida
ahora ya sin tu compañía
se diluye en un sueño.


ADRG -18







jueves, 11 de enero de 2018

Nostalgia de mariposa

Estos días de frío evocamos las bondades de la primavera 
con este poema que ya llega en la voz de Almu. Solamente tenéis 
que darle a reproducir con el audio encendido para poder escucharlo.





Como si tal cosa
dijo adiós la mariposa
a los días de calor
ya no quedan rosas
ni ninguna flor
el invierno llegó
nostalgia de lo que era
añorando primaveras
en la nieve posa sus sueños
grandes o pequeños
lo único que quiero
es volver a volar
entre miles de colores
entre risas y juegos
sembrando mil amores
de aquellos que son niños
dejando atrás el frío
y mientras yo sonrío
viendo a mi mariposa
de nuevo en el estío
no venció el invierno
a tus ganas de vivir
y ahora, primavera, vuelas
dando voz a las flores
ni nieve ni hielo abrumadores
podrán quitar sonrisas
a tus hermosas e imprecisas
mariposas renacidas

- ADRG 18 -






lunes, 20 de noviembre de 2017

Poesía en la Naturaleza


Cae la queda nieve
y en la solitaria dehesa, el ciervo
con su aliento el viento mueve
y traza un camino eterno
en el blanco silente del invierno.



ADRG






jueves, 28 de septiembre de 2017

Árboles cómplices de vida

Una sencilla poesía dedicada a los árboles escrita por Almu en unos minutos...


 ENRAMADO
 
Enredas sueños en ramas deseosas de vida enalteciendo el alma y cobijando recuerdos. Traes el vaivén del viento, el descanso profundo en la solana, la ansiada primavera ya lejana... no serás tú el que peine mis años de nostalgia consumada, no seré yo el que meza tus hojas melosas de caricias en la brisa. Solamente tú, que contemplas postrado el tiempo del bosque, arroparás erguido y orgulloso mi historia. Gracias a ti, árbol mío... cada vez que te miro, cómplice, esbozo una sonrisa.

ADRG - 17










jueves, 7 de septiembre de 2017

¡¡ Es septiembre !!

En septiembre llega el comienzo de muchas cosas... la Naturaleza también entra en otro ciclo vital... y para dedicarle unas palabras, Almu ha improvisado 
este sencillo poema para los más peques que os dejamos a continuación; pulsad sobre la imagen para poder leerlo mejor.











lunes, 20 de marzo de 2017

Día Mundial del Gorrión - 20 de marzo 2017

Hoy, 20 de marzo, es el Día Mundial del Gorrión, y queremos rescatar este precioso escrito de Miguel Hernández para hacerle un entrañable homenaje a este ave tan risueña que puebla nuestras calles.


 


[EL GORRIÓN Y EL PRISIONERO]
(CUENTO INCONCLUSO)

Los gorriones son los niños del aire, la chiquillería de los arrabales, plazas y plazuelas del espacio. Son el pueblo pobre, la masa trabajadora que ha de resolver a diario de un modo heroico el problema de la existencia. Su lucha por existir en la luz, por llenar de píos y revuelos el silencio torvo del mundo, es una lucha alegre, decidida, irrenunciable. Ellos llegan, por conquistar la migaja de pan necesaria, a lugares donde ningún otro pájaro llega. Se les ve en los rincones más apartados. Se les oye en todas partes. Corren todos los riesgos y peligros con la gracia y la seguridad que su infancia perpetua les ha dado.

Ave de decisión, gorrión bueno, mejor entre los mejores, era Pío-Pa. Así llamaremos a este leve ser de mi cuento. Llevaba su pantaloncillo corto con remiendos y su blusa de pluma gris, más remendada que su pantaloncillo, con más dignidad que para llevar su corona y su cetro deseara el emperador de Carcunda. Volaba a grandes vuelos, y cuando tocaba tierra su pata andaba a saltos, rasgo alegre de entusiasmo juvenil. La alegría jamás faltó en su nido y en su pecho, donde permaneció arraigada por debajo y por encima de las tristezas que van y vienen. Tejió su nido como el soldado su tienda, donde le cogía la noche o la batalla por las migajas. No ambicionó, como los pájaros señoritiles, parasitarios, ni la rama elevada para piar ni el lugar regalado para yacer con la gorriona. Las innumerables vueltas que hacía al campo y los también innumerables tropiezos y asaltos que allí había experimentado acumularon sobre su cabeza de ajo bello y su corazón aleteante cierta sabiduría: llegó a saber más que una rata de cárcel: toda la que cabe entre una frente y un corazón loco.

Y, precisamente, una cárcel, no una jaula cualquiera, fue la causa de su gloriosa muerte. Pío-Pa, hemos dicho que así le llamaremos, experimentado sorteador de las ballestas, pedradas, trampas y artimañas humanas conjuradas contra su leve ser, volaba un día en busca del sustento de sus alas, que no es el aire precisamente, y fue a detenerse en un agujero de un muro denso de piedra. El agujero tenía rejas, rejas espesas, casi tupidas, que impedían el paso a la luz y a la libertad. Porque detrás del muro y el agujero se veía, y sólo un pájaro podía permitirse ver aquello, una celda con un hombre atalajado de cadenas. Era una de tantas celdas y sólo uno de tantos hombres sepultados en la tiniebla de uno de esos edificios que los albañiles han construido, a veces para ser sepultura de ellos mismos. A duras penas, sólo el ojo luminoso del pájaro es capaz de penetrar y esclarecer la tiniebla, consiguió Pío-Pa ver al hombre. Este le miró, deslumbrado como ante un relámpago. Su opaco rostro de preso se iluminó, y Pío-Pa halló en sus ojos una mirada pura que en pocos seres se halla, aunque se busque con [ilegible], y se sintió recorrido por la confianza. Pío, pío, pío, dijo Pío-Pa, como si dijera: Tío, tío, tío.

- ¿Cómo te atreves a llegar hasta aquí, gorrión loco?
- Pío, pío, pío.
- ¿No te da miedo la prisión, no temes la mano del hombre, gorrión feliz?
- Pío, pío, pío.
- ¿No te has visto en la jaula jamás, gorrión sin pensamiento? Viéndote así, tan jovial, tan ligero, tan pequeño, me acuerdo de mi hijo.
- Pío, pío, pío.
- Oye, si sabes oír - continuó el preso -. Al cabo de un día y una noche me voy a morir. Me matarán. Dicen que soy una mala persona y que es preciso que muera. No sé qué habré hecho. Ni en sueños ni despierto me acuerdo de haber sembrado ni cosechado el mal. Sólo una mujer pudiera salvarme, pero su casa está lejos de aquí, en la región más soleada de estas tierras. Y habría de recorrerse mucha distancia y mucho pío para llegar hasta ella. Si tú pudieras llegar... Pero sólo hay un día y una noche de tiempo... Mañana no viviré... Lo siento por mi hijo ¡Quién tuviera tus alas, gorrión loco!
- Pío, pío, pío - repetía Pío-Pa -. Y entró de un salto en la celda y se posó sobre el hombre del preso. Adivinó el hombre con asombro que el ave le comprendía, y no se hubiera asombrado si supiera que un gorrión rodado sabe más que una rata de cárcel. Se proveyó al instante de lápiz y papel, que tenía consigo, y escribió de prisa unas cortas letras. En seguida buscó algo con que atar el papel, y hubo de desgarrar la tela de su camisa, y con un girón de la misma anudó el papel al cuello de Pío-Pa, que no cesaba de insistir en su pío, pío, pío.
- Adiós, gorrión loco. ¿Sabrás llegar hasta la mujer que [ilegible]? En la región más soleada de esta tierra, en una casa pintada de azul y blanco con una palmera y el mar a la puerta vive. ¿Llegarás hoy? ¿Volverás antes de mañana con mi salvación? Ya sabes que estoy destinado a morir cuando nazca el alba del nuevo día si no estás aquí a esa hora. Ya sabes.

Se besaron Pío-Pa y el hombre: el hombre como pudo y el pájaro como supo. El hombre quedó solitario en su celda, y el pájaro desapareció flechado por el agujero en su cielo y en su aire. No sé qué corazón latería con más fuerza, si el del hombre o el del gorrión. El hombre quedó más opaco en su ser y en su celda, más preso, desaparecidas las breves alas audaces, capaces de franquear hasta los muros de una prisión.

Mis ojos siguieron el vuelo del gorrión andar entre los [ilegible], a través de aquella mañana invernal con escarcha y sin una nube. El frío atemorizaba los campos. Sólo su valentía de gorrión se atreve con el invierno. Las otras aves rehúyen los malos tratos del diciembre y el enero, emigran a los países de primavera y verano constantes. Sólo el gorrión permanece ante los duros tiempos.

El mundo es breve para las alas atrevidas. Las de Pío-Pa baten y avanzan velozmente. Es un relámpago de pluma que renueva los horizontes por momentos. La tierra, abajo, gran punto de escarcha, desencadena su redondez girante. Ávido, impaciente por cumplir su misión salvadora, el pájaro deja atrás páramos, valles, montes, ciudades, rió, bosques. Las horas avanzan con él, y el sol asciende como temoroso de que se produzca un choque entre la luz y las plumas. Los gorriones que se cruzan en el camino de Pío-Pa sufren el golpe de viento de su velocidad y piensan que aquel compañero ha enloquecido.

Avanza y avanza. Hasta que se siente rendido y en la necesidad de tomarse una tregua. Entonces, desciende y se detiene sobre un árbol para cobrar nuevos bríos. Pero la tierra, que no es transparente como el aire, está llena de asechanzas. En el aire no es posible el acecho invisible; en la tierra, sí. Pío-Pa ignora que, al detenerse, peligra su vida. Un hombre, concentrado todo él en apuntarle sobre un arma de pólvora, guiña el ojo, tuerce la boca, hunde un dedo en el gatillo del arma con sus manos peludas aferradas a ella. La mirada avizora del gorrión no ha reparado en el terrible bulto negro que procura disimularse tras un tronco. Suena el disparo. La rama en que descansa Pío-Pa cae cortada al suelo. ¿Y el gorrión? ¿Ha sido destrozado? Algo del plumón de su pecho flota y se aleja en la brisa. Pero nuestro héroe vuela ya muy lejos y muy alto, camino de la casa azul y blanca. No le ha sorprendido el incidente. Hecho su corazoncito a todos los golpes, no queda en él campo para la sorpresa. Vuela más raudo, más arrebatado, más alegre.

Se cumple el mediodía. Ya la luz llega su madurez. Ya el aire es caliente alrededor del pájaro, que penetra en la zona más caliente de la mañana. El cansancio se apodera otra vez de sus alas. Otra vez ha de renovarse su aliento en un breve descanso.
                                                                                                     (Miguel Hernández)




Y, por si queréis escuchar una cancioncilla dedicada a un gorrión que compuso y tarareó Almu hace un tiempo, solamente tenéis que pulsar AQUÍ