Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
Mostrando entradas con la etiqueta Rascafría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rascafría. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Una tranquila patita

A esta hembra de azulón la sorprendimos nadando tranquilamente en una laguna de Rascafría...






lunes, 13 de septiembre de 2021

Hank se va a ¿Finlandia?

Bueno, más o menos, amiguetes bosquienanos. Ya sabéis que me gusta un montón viajar, pero todavía no están las cosas como para hacerlo mucho y con seguridad, así que procuro quedarme más cerca. Y aunque no sea Finlandia de verdad (¡he estado allí, en serio!) por lo menos es "El bosque de Finlandia", en Rascafría, dentro de la sierra de Madrid. Se llama así porque la vegetación se parece a la de aquel país, aunque os aseguro que hace mucho menos frío. Hay un lago muy bonito, un jardín de rocas, una cabaña y un bonito y fácil paseo. Si tenéis críos, tenéis también una explanada para que jueguen tranquilamente. Eso sí, el tema del aparcamiento está un poco mal, pero siempre podéis dejar el coche en el pueblo de Rascafría y caminar una media hora hasta el Puente del Perdón, desde donde empieza la ruta. ¡Animáos a visitar el sitio! Aquí os dejo las fotos del día, para que veáis lo chulo que es.
























































sábado, 10 de junio de 2017

Ruta: Por Rascafría y el tejo milenario de Barondillo

Huyendo del calor del día de hoy, nos hemos planteado una ruta con bastante sombra y agua fresquita en la localidad de Rascafría. Además, este itinerario nos permite al final admirar una tejera de árboles centenarios e incluso milenarios, como el legendario tejo de Barondillo.

La ruta comienza en el área de La Isla, en el kilómetro 31,500 de la carretera M-604. Allí dejaremos el coche. Conviene ir tempranito, porque el lugar atrae a muchos visitantes, y a media mañana nos costará encontrar sitio y disfrutar de la tranquilidad campera.

Del área sale un sendero forestal paralelo al río Lozoya, que lo remonta por su margen derecha, y que seguiremos durante un tramo bastante largo, hasta llegar al puente de la Angostura.








Cruzamos el puente y cogemos el sendero de la izquierda, que irá subiendo en una pendiente constante (llevadera gracias a la sombra) y con muchas vueltas y revueltas. Cuando lleguemos al punto que os mostramos en la foto, hay que abandonar la pista cogiendo un sendero a la izquierda.







Aparte del puente (que estaría siguiendo el camino detrás de nuestra equis roja) podéis coger como referencia la construcción de cemento de la siguiente foto. Si llegáis a ella, os habéis pasado la bifurcación. Retroceded unos veinte o treinta metros y veréis el camino que os marcamos. Es una lástima, pero no hay señales de ruta en este recorrido.







En cuanto cojáis el sendero de la izquierda, basta con seguirlo hasta que os topéis con la valla que delimita la tejera. Hay que ir atento para no perder el camino entre los pinos, pero tampoco es muy complicado. Eso sí, antes de llegar a la valla tendréis que cruzar dos arroyitos pasando sobre las piedras.

La vuelta la hacemos por el mismo sitio, porque la ruta es lineal. En total, son unos 14 kilómetros que podemos completar en aproximadamente cuatro o cinco horas, dependiendo de cuánto nos paremos a disfrutar del paisaje, meter los pies en el agua o sacar fotos.

El río Lozoya, con sus preciosas cascadas, refresca bastante el ambiente. Incluso en estos días tan calurosos, la fauna está en plena ebullición. Hemos podido ver multitud de mariposas y escarabajos, varias libélulas y caballitos del diablo, crisálidas de insectos, una especie nueva (para nosotros) de mariquita y todo tipo de dípteros. Y eso solo en cuanto a invertebrados, porque también hemos tenido ranas, pinzones, mirlos, petirrojos, lavandera cascadeña, buitre leonado, carboneros garrapinos, cuervos e incluso mirlo acuático, genial nadador donde los haya. Tampoco podemos dejar de citar a nuestro protagonista del día, un hermoso ejemplar de lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) que ha posado para unas cuantas fotos con su singular cabeza de color azul ¡Menuda sorpresa!

Os dejamos con el resto de las fotos del día. Como sabéis, pulsando sobre ellas las podéis ver en grande. Disfrutadlas y animaos a visitar al tejo milenario de Barondillo.

























































































































 





 

















































































































































































martes, 22 de julio de 2014

Ruta: Rascafría - La Cascada del Purgatorio - II -

Proseguimos la crónica de nuestra ruta por Rascafría, rumbo a la Cascada del Purgatorio. Después de un buen rato caminando, tocaba detenerse a comer y reponer fuerzas. Elegimos una zona con abundante sombra junto al lecho de un río, en esta época prácticamente seco. ¡Allí tuvimos un sorprendente encuentro con un arrendajo! El muy tunante nos estuvo vigilando todo el rato sin que nos diéramos cuenta, y en un momento en que nos separamos de las mochilas ¡bajó a ver qué podía coger de nuestra comida!



Disfrutando de un bocadillo



 
¡Alguien más quiere participar!
 
 
 
 
Después de comer, continuamos el camino, disfrutando de la flora y la fauna que se presentaba ante nuestros ojos.
 
 
 
 
Un poste señalizador
 
 
 
 
Pequeño rebrote de roble
 
 
 
 
 
Gotas sobre el verdor
 
 
 
 
 
Un cartel nos anima a seguir
 
 
 
 
 
 
Un pequeño icneumónido





Líquenes





Curiosa escena de amor
 
 
 
 
¡Ya va quedando menos para llegar a la cascada! El camino se hace un poco largo, pero el último trecho es más ligero, y el resultado merece la pena.
 
 
 
 
¡Ya queda menos!




Nos informamos sobre la ruta




¡Llegamos a la Cascada del Purgatorio! Impresionados por la belleza del lugar, decidimos detenernos un rato a descansar, remojar los pies y sacar unas cuantas fotos.



 
La vista de la Cascada




¡Un merecido descanso!



Una muestra de agua y vida




Nuestro erizo aprovecha para hacerse un "selfie"



El camino de vuelta está también lleno de sorpresas. Asistimos en directo al rescate, con helicóptero y todo, de un excursionista que se había lesionado y no podía regresar caminando. La casualidad nos regaló además el poder ver un lagarto ocelado, aunque en este caso el encuentro fue fugaz...



¡Operación de rescate en la montaña!

 
 
 
Un lagarto ocelado camuflado entre la vegetación

 
 
 
También nos encontramos con ganado...




... de todo tipo



 
Camino de vuelta
 
 



Una parada para fotografiar


 
¡Ya casi estamos en el coche!



Con esto terminamos nuestra ruta por Rascafría, en la cual hemos visto tantas cosas sorprendentes. Pronto haremos preparativos para una nueva experiencia senderista ¡No os la podéis perder!