Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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lunes, 16 de julio de 2018

Viendo flamencos y otras aves por Caracuel

La zona de los Campos de Calatrava tiene un interés enorme y un encanto peculiar en muchos aspectos. Ya la conocíamos de una visita anterior, pero se nos habían quedado pendientes algunos lugares que ver, así que, armados de catalejo y cámara de fotos nos hemos encaminado a la laguna de Caracuel de Calatrava.

¿Y qué hace tan especiales a estos parajes? En primer lugar, tienen un valor geológico enorme. Los "volcanes de Calatrava" son el resultado de actividad magmática que entró en contacto con los acuíferos subterráneos, provocando violentas explosiones que dejaron unas depresiones o cráteres llamados maares (sí, se escribe así, no se nos ha escapado una "a" de más). Todas las lagunas que se ven por estas tierras tienen este curioso origen, uno de los escasos testimonios de actividad volcánica dentro de la Península Ibérica. Pero es que algunas de estas lagunas son salinas, y cuando periódicamente se desecan, forman rocas evaporíticas como la halita o el yeso. La Laguna de Caracuel, además, se asienta sobre crestones cuarcíticos.

Por si lo anterior no fuera suficiente, las lagunas de la zona de Calatrava (que a pesar de ser verano aún tenían agua) son diversas en fauna, contando con algunos endemismos (como la mantis Apteromantis aptera) y poblaciones bien establecidas de aves acuáticas. Nosotros, en la Laguna de Caracuel pudimos observar a placer flamencos rosas, cigüeñuelas, fochas, porrones, archibebes, chorlitejos y alguna otra limícola con total tranquilidad. La única pega que ponemos al sitio es el mal estado de conservación en que se encuentra el observatorio... una pena.

Además, la mañana nos ha dado de sí para ver otras especies como cernícalos, golondrinas o milanos, visitar la Laguna de la Pedrosa (a la que no hemos encontrado con tanta fauna) y el pueblecito de Almagro, famoso por sus teatros.

Si en algún momento os apetece observar aves, merece la pena que os acerquéis a Caracuel. Nosotros os dejamos con las fotos; ya sabéis que para verlas en grande solo tenéis que pulsar con el ratón sobre ellas.








































































































































































































martes, 29 de marzo de 2016

Por Doñana y las Marismas del Odiel - IV -

Es el último día que nos queda de nuestra estancia en Doñana, y decidimos irnos un poquito más lejos para visitar las Marismas del Odiel. Después de aproximadamente una hora de coche, trayecto en el que encontramos un pobre erizo muerto en la carretera, llegamos al centro de interpretación del lugar, donde nos informan de algunos senderos que podemos aprovechar para ver y fotografiar aves.

Ya desde algunos de ellos, muy cercanos al centro y a unas salinas, tenemos ocasión de ver flamencos a placer, además de otras acompañantes habituales como las cigüeñuelas y algún aguilucho. Es un paseo sencillo y agradable, que no se tarda nada en hacer, y es más casi lo que nos entretenemos con los prismáticos y la cámara en la mano.

Una de las sendas que nos indicaron en el centro está un poquito más retirada, así que recorremos unos catorce kilómetros en coche. Allí nos encontramos con poco que ver, porque la mayoría de la zona marismeña está seca. Algunos caminos entablados nos acercan a zonas de la costa, pero aparte de algunas plantas halófilas y algún insecto curioso aún por identificar, el sitio da poco de sí.

Sin embargo, el ir hasta allí no ha sido en vano. Cuando deshacemos el camino hacia el centro de interpretación, se nos cruza en la carretera, como una exhalación ¡un meloncillo! Este singular y esquivo mamífero, de la familia de las mangostas, es un auténtico hallazgo, casi comparable a haber visto lince ¡Qué lástima que el encuentro haya sido tan fugaz, porque aún si hubiésemos tenido la cámara lista, habría sido imposible fotografiarlo!

Emocionados, regresamos a Matalascañas para nuestra última comida en Alberto's. Los planes para la tarde consisten en volver al centro "El Acebuche", donde hay una senda con varios observatorios para fauna. No tenemos mucha suerte con esto último, pero después de la mañana de flamencos y meloncillos no nos podemos quejar. Así que disfrutamos de la agradable caminata y volvemos para descansar, porque al día siguiente nos espera el largo viaje de vuelta a casa, cargados, como siempre, de vivencias, sorpresas y recuerdos. ¡Y muchas fotos, que compartimos siempre con vosotros!

También ponemos la lista de especies que detectamos en estos tres días: meloncillo, gorrión común, paloma bravía, paloma torcaz, tórtola turca, abubilla, urraca, rabilargo, milano negro, milano real, ruiseñor bastardo, carbonero común, águila calzada, ratonero, estornino, pato colorado, ánsar común, aguilucho lagunero, tarabilla norteña, perdiz, alcaudón común, verdecillo, triguero, alondra, águila imperial, pinzón vulgar, jilguero, morito, espátula, petirrojo, mito, lavandera blanca, flamenco, curruca cabecinegra, cigüeñuela, correlimos, ostrero, mirlo común, gaviota sombría, abejaruco, pato cuchara, azulón, cerceta carretona, cerceta común, porrón común, tarro blanco, garceta, focha, ánade silbón, gallineta, garcilla bueyera, cigüeña blanca, golondrina común, avión, vencejo, zampullín, cuervo, erizo, liebre, murciélago (Pipistrelus), medusas, escarabajos, mariposas, ciervos, gamos, bivalvos, lagartija, milpiés, huevo de raya, caracol y otros tantos.



Os dejamos con las fotos. Esperamos que os gusten: 
























































































 












miércoles, 20 de junio de 2012

¿A que no lo sabías...?

¿Por qué los flamencos son de color rosa?

Porque comen muchas algas verdeazuladas.



Los flamencos comen gambas, pero su color rosado procede de las algas. A pesar de su nombre, las algas verdeazuladas pueden ser de otros colores como rojo, violeta, marrón o incluso naranja.



Los flamencos reciben su nombre de su intenso color. La palabra "flamenco" viene del vocablo latino que significa "llama". La bandera roja y blanca de Perú se inspiró en ellos.

Existen cuatro especies de flamenco, animal que vive en la Tierra desde hace al menos diez millones de años. Todas las especies son monógamas. La hembra pone un solo huevo al año. El padre y la madre lo incuban por turnos y ambos producen una "leche" roja, muy nutritiva, con la que alimentan a la cría durante los dos primeros meses. Los flamencos son uno de los tipos de aves que producen leche: el otro lo forman las palomas. En cautividad, también los flamencos que no son padres producen leche de manera espontánea si oyen los gritos de los polluelos.

Después de abandonar el nido, los flamencos viven en "guarderías" enormes. Aunque pueden contener más de 30.000 aves, cada cría es alimentada por sus padres, que la reconocen por los gritos.

Los flamencos comen con la cabeza hacia abajo. A diferencia de otras aves, filtran el alimento del mismo modo que las ballenas y las ostras. En el pico tienen unas finas placas que filtran el agua. La lengua del flamenco actúa como una bomba que empuja el agua contra el pico cuatro veces por segundo.

Plinio el Viejo recomendaba comer lengua de flamenco por considerarla un manjar delicioso.

Los flamencos duermen sobre una pata, con la mitad del cuerpo cada vez (como los delfines), mientras la otra mitad permanece alerta a los depredadores. Sus principales depredadores son los proveedores de parques zoológicos.