Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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jueves, 4 de marzo de 2021

Poesía en la Naturaleza


La gracia de tu rama verdecida

Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento...

Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.

Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.

Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.

Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.

No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.

Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
Que se parezca un poco a tu hoja verde...

Antonio Machado




jueves, 17 de septiembre de 2020

Poesía en la Naturaleza

En los árboles del huerto
hay un ruiseñor:
Canta de noche y de día
canta a la luna y al sol.

Ronco de cantar 
al huerto vendrá la niña
y una rosa cortará.

Entre las negras encinas
hay una fuente de piedra
y un cantarillo de barro
que nunca se llena.

Por el encinar
con la luna blanca

               ella volverá.               



Antonio Machado




miércoles, 17 de junio de 2020

Poesía en la Naturaleza

La gracia de tu rama verdecida


Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento, 
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento... 

Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío, 
como un regalo de la primavera, 
buen árbol del estío. 

Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde, 
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde. 

Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices; 
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces. 

Y así también un día, 
este amor que murió calladamente, 
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente. 

No; tu augurio risueño, 
tu instinto vegetal no se equivoca: 
Soñaré en otra almohada el mismo sueño, 
y daré el mismo beso en otra boca. 

Y, en cordial semejanza, 
buen árbol, quizá pronto te recuerde, 
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde... 


Antonio Machado





jueves, 28 de marzo de 2019

Poesía en la Naturaleza


La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
—recordé—, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida,
quién te volviera a soñar


 Antonio Machado








martes, 31 de julio de 2018

Poesía en la Naturaleza



El hombre de estos campos que incendia los pinares
y su despojo aguarda como botín de guerra,
antaño hubo raído los negros encinares,
talado los robustos robledos de la sierra.
      Hoy ve a sus pobres hijos huyendo de sus lares;
la tempestad llevarse los limos de la tierra
por los sagrados ríos hacia los anchos mares;
y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra.

      Es hijo de una estirpe de rudos caminantes,
pastores que conducen sus hordas de merinos
a Extremadura fértil, rebaños trashumantes
que mancha el polvo y dora el sol de los caminos.
      Pequeño, ágil, sufrido, los ojos de hombre astuto,
hundidos, recelosos, movibles; y trazadas
cual arco de ballesta, en el semblante enjuto
de pómulos salientes, las cejas muy pobladas.

      Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,
capaz de insanos vicios y crímenes bestiales,
que bajo el pardo sayo esconde un alma fea,
esclava de los siete pecados capitales.
      Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza,
guarda su presa y llora la que el vecino alcanza;
ni para su infortunio ni goza su riqueza;
le hieren y acongojan fortuna y malandanza.

      El numen de estos campos es sanguinario y fiero:
al declinar la tarde, sobre el remoto alcor,
veréis agigantarse la forma de un arquero,
la forma de un inmenso centauro flechador.
      Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta
—no fue por estos campos el bíblico jardín—:
son tierras para el águila, un trozo de planeta
por donde cruza errante la sombra de Caín.


Antonio Machado




 

lunes, 11 de junio de 2018

Poesía en la Naturaleza


Es una hermosa noche de verano.

Tienen las altas casas

abiertos los balcones

del viejo pueblo a la anchurosa plaza.

En el amplio rectángulo desierto,

bancos de piedra, evónimos y acacias

simétricos dibujan

sus negras sombras en la arena blanca.

En el cénit, la luna, y en la torre,

la esfera del reloj iluminada.

Yo en este viejo pueblo paseando

solo, como un fantasma.



Antonio Machado






lunes, 16 de abril de 2018

Un precioso poema de Machado a las cigüeñas

¡OH! ¡TARDE LUMINOSA!

¡Oh, tarde luminosa!
El aire está encantado.
La blanca cigüeña                                           
dormita volando,
y las golondrinas se cruzan, tendidas
las alas agudas al viento dorado,
y en la tarde risueña se alejan
volando, soñando...
Y hay una que torna como la saeta,
las alas agudas tendidas al aire sombrío,
buscando su negro rincón del tejado.
La blanca cigüeña,
como un garabato,
tranquila y disforme, ¡tan disparatada!,
sobre el campanario.

- Antonio Machado -





viernes, 9 de marzo de 2018

A la carrera ya llega la primavera

Poco a poco vamos notando cómo el estallido de colores que nos trae la primavera se va abriendo paso... a la carrera llegará la primavera, como ha ocurrido otras veces... y para que no nos pille de sorpresa, hoy dedicamos esta entrada a recopilar algunos poemas que ensalzan las bondades de esta estación llena de vida y alegría...































  

martes, 12 de abril de 2016

Poesía en la Naturaleza


En los árboles del huerto
hay un ruiseñor:
Canta de noche y de día
canta a la luna y al sol.
Ronco de cantar
al huerto vendrá la niña
y una rosa cortará.
Entre las negras encinas
hay una fuente de piedra
y un cantarillo de barro
que nunca se llena.
Por el encinar
con la luna blanca
  ella volverá.



Antonio Machado





martes, 5 de abril de 2016

La primavera ha venido

Para celebrar la llegada de la primavera no hay nada como evocar las palabras convertidas en poema del genial Antonio Machado.


"La primavera ha venido.
Nadie sabe cómo ha sido.
La primavera ha venido.
¡Aleluyas blancas
de los zarzales floridos!"

"Nubes, sol, prado verde y caserío
en la loma, revueltos. Primavera
puso en el aire de este campo frío
la gracia de sus chopos de ribera
Los caminos del valle van al río
y allí, junto al agua, amor espera"

"Tejidos sois de primavera,amantes,
de tierra y agua y viento y sol tejidos.
La sierra en vuestros ojos los campos florecidos,
pasead vuestra mutua primavera,
y aún bebed sin temor la dulce leche
que os brida hoy la lúbrica pantera,
antes que, torva, en el camino aceche."

"Tú y yo, silenciosamente,
trabajamos , compañera,
en esta noche de marzo,
hilo a hilo, letra a letra
¡con cuánto amor! mientras duerme
el campo de primavera"

"La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil..."



De Antonio Machado