Melancolía
Me siento, a veces, triste
Manuel Machado
Melancolía
Me siento, a veces, triste
Manuel Machado
Después de un verano tan caluroso y seco, no entendemos cómo puede haber personas que se quejen por la lluvia ¡Estamos en otoño, es lo que toca! ¡Los embalses tienen que coger agua, las plantas tienen que beber, las setas tienen que brotar! Como si el tiempo fuese al gusto de cada uno... Y si tenemos que salir y está lloviendo ¡Pues para eso se han inventado los paraguas, jolines!
Estos días hay lugares que se convierten en una explosión de color, y si en ellos además podemos vivir de cerca la mitología clásica, entonces estos lugares se convierten en pura magia. Estamos hablando de La Granja de San Ildefonso, en Segovia, en cuyos jardines "versallescos" el otoño está ahora mismo en pleno esplendor, y los paseantes pueden admirar sus maravillosas fuentes cargadas de historias de Diana, Minerva, Neptuno, Hércules, Marte, Ceres... y muchos más. Una visita de lo más recomendable, para disfrutar, al mismo tiempo, de naturaleza y cultura.
Con este original collage otoñal retomamos nuestras "Manualidades para Peques". Es de lo más fácil de hacer: tan solo hay que utilizar cartulina de diferentes colores, pegamento, tijeras y unas cuantas hojas de liquidámbar e ir componiendo este diseño o alguno similar que os guste.
A los más peques les encantará crear con sus propias manos esta peculiar obra...
Acompañados de nuestro Bosquienano Hank, hace unos días nos encaminamos de nuevo hacia el Puerto de Canencia (lugar por excelencia donde los haya para disfrutar del otoño). Fuimos con la idea de repetir la senda que conduce al abedular y la Chorrera de Mojonavalle. Este sitio lo hemos pateado ya innumerables veces, pero siempre nos gusta y nos apetece volver.
Llegamos bastante pronto, pero ya había numerosos coches aparcados en las inmediaciones. Pudimos dejar el coche sin problema y comenzamos a andar en un día un tanto nuboso, aunque con escasa amenaza de lluvia. Se caminaba fácilmente siguiendo las indicaciones de la ruta. Por el sendero vemos tejos de impresionante porte, pinos, robles y algún que otro arbusto como acebos, majuelos, retamas y muchos más. La vegetación estaba bien surtida de colorido; en esta época los ocres, amarillos, marrones, naranjas y demás, junto con el verde, cobran protagonismo. Precioso rincón es decir poco. Los sentidos se embelesan y entran unas ganas locas de hacer fotos. También las setas están por muchas partes. Nosotros no somos de cogerlas, preferimos verlas y fotografiarlas. Las Amanita muscaria son las grandes estrellas, pero también Boletus y otros tipos de hongos aparecen para hacer las delicias de los micólogos y los entendidos. Vimos gente con cestas que llevaban para la ocasión.
Hank también se quiso hacer alguna que otra foto y se portó muy bien. Podéis ver ahora algunas de las fotos que hicimos. Esperamos que os gusten.
Ya es noviembre, hace más frío y vamos viendo cómo se acaba el otoño y se acerca el invierno (sí, qué pasa, a los murciélagos también nos gusta "Juego de Tronos"). El tercer y último movimiento de "El otoño" nos habla de unos cazadores que se reúnen por la mañana y luego pasan el día con su deporte favorito... Eran otros tiempos. Nosotros quedémonos con esta alegre y juguetona melodía y digamos adiós al otoño ¡Música, Maestro!
Pero no de esos ronquidos que nos salen cuando nos echamos la siesta en el sillón. Nos referimos a la ronca del gamo, el sonido que hacen los machos cuando entra el otoño y quieren reunir a sus harenes de hembras. En este vídeo de nuestra serie "Naturaleza en vivo" podéis ver a una hembra de gamo paciendo, mientras que, en algunos momentos, se oyen los ronquidos.
Si queréis ver más vídeos de "Naturaleza en vivo", podéis visitar nuestro canal de Youtube, donde podréis ver más animales en su hábitat natural ¡Os esperamos!
Y Google lo celebra con un doodle muy bonito y... eh, espera un momento... ¿Ese de ahí no será el erizo bosquienano favorito de todos? ¿O es un amiguete suyo?
¡¡ Feliz otoño, bosquienanos !!
Ya está aquí el otoño, bosquienanos. Y como ya sabéis, toca continuar con nuestra serie de las Cuatro Estaciones, ya que este año, el blog de Un Ambientalista se lo dedica al genial Antonio Vivaldi. En el primer movimiento se nos habla de los campesinos que regresan de cosechar sus cultivos y festejan la vendimia. Algunos, como podéis escuchar en la parte más suave, se echan una siestecita... ¿Listos para recibir al otoño? Pues... ¡música, maestro!
Hoy domingo hemos aprovechado un ratito para acercarnos a nuestra querida Chorrera del Hornillo. Estaba preciosa, vestida de otoño y cargada de agua, como tiene que ser por esta época. Lamentablemente, cuando a eso de las diez y cuarto estábamos ya volviendo al coche, nos encontramos con una estampa descorazonadora.
En los tiempos que corren, una excursión organizada de Boy Scouts, con al menos treinta personas apelotonadas en el punto de inicio de la ruta (que ni siquiera tuvieron la decencia de colocarse a un lado para no obstruir el paso) es una imprudencia GRAVE. Adultos, monitores y niños, todos sin guardar las distancias de seguridad y al menos tres sin mascarillas. Ni uno solo de los tres monitores - una chica y dos chicos - llamaron la atención para que se respetaran las normas que la prudencia y la salud exigen. Simplemente vergonzoso.
Y peligroso.
Señores, ser Boy Scouts no les da prerrogativas para poner en riesgo la salud (e incluso las vidas) de los demás. El campo no es suyo, y están tan obligados como los demás a respetar las normas que imponen la sensatez y la prudencia. De nada me sirve que luego organicen grupos de diez (que ya son, diez personas no convivientes) si al principio de la ruta se aglomeran todos en la entrada del aparcamiento. Y tampoco son ustedes más guapos que nadie: la hostelería, los teatros y otros negocios están funcionando con aforo reducido, así que si quieren organizar excursiones, háganlo con cinco o seis personas.
Es triste que personas que van enarbolando la bandera de respeto por la naturaleza se comporten luego de esta manera tan inmadura e imprudente. Por eso os pedimos a todos no seguir este ejemplo.
Disfrutar de la Naturaleza sí,
pero de forma responsable.
Para aprovechar el otoño, Pinchitos ha decidido ir a dar una vuelta por La Acebeda con su novia Sophie y su amiga Chirivitas. Y como bien saben todos los amantes del campo, en cuanto ha llovido un poco y han seguido unos días de sol ¡el campo se ha puesto hermoso de setas! Eso sí, ellos han ido con mucho cuidado porque no son expertos micólogos, y con las setas, si hay la menor duda, lo mejor es no tocarlas y dejarlas donde están. ¡No las rompáis, que ellas realizan una importante labor de reciclaje en el monte! De todas formas, aunque no las cojamos, siempre puede uno disfrutar de sus formas y sus coloridos ¡y de alguna sorpresa morrocotuda y pulverulenta!