Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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martes, 16 de marzo de 2021

Al loro con Teodoro

Si nos adentramos en el fascinante mundo de la Botánica, sobre todo en la rama que se ocupa de la clasificación, encontraremos nombres la mar de interesantes para analizar etimológicamente. ¿Me acompañas en una pequeña ruta de plantas y palabras?


Briófitas: son las plantas más antiguas, los musgos y las hepáticas. Y es que la raíz "bryon" significa precisamente "musgo", por lo que sería como decir que los musgos pertenecen al grupo de los musgos. Je. Ah, y algo que encontraremos mucho en esta entrada, "phytos" significa "planta".

Cormófitas: se denominan así las plantas que tienen raíces, tallos y hojas auténticos (es decir, todas menos las briófitas). "Cormo" significa "tronco", aunque en realidad muy pocas cormófitas tienen un tronco leñoso auténtico.

Pteridófitas: comprende a los helechos, equisetos y licopodios. La raíz "pteris" hace referencia a la palabra "pluma", sin duda por el aspecto que tienen las hojas de la mayoría de los helechos.

Espermáfitas: "sperma" significa "semilla", por eso las espermáfitas son aquellas plantas que se reproducen mediante semillas (todas menos las briófitas y pteridófitas).

Gimnospermas: "gimnos" significa "desnudo" (¿sabías que los "gimnasios" de la antigua Grecia eran los lugares donde iban a entrenar - ¡desnudos! - los atletas?). Por lo que las gimnospermas son las plantas cuyas semilla está desnuda, es decir, sin fruto, como las coníferas.

Angiospermas: "angeion" significa "vaso" o "estuche", porque estas plantas tienen las semillas encerradas en una estructura que luego se convertirá en fruto. Son todas las plantas con flor, las que han aparecido más recientemente en la evolución (hace solo unos 70 millones de años).




martes, 24 de julio de 2018

Al loro con Teodoro

Hoy Teodoro se ha armado con el diccionario etimológico para explicarnos el origen de los nombres de algunas de las aves más típicas del verano. Y es que hay casos interesantes, como pronto veréis.

Empecemos con la golondrina. En latín se llamaba igual que su nombre científico: "Hirundo". Esta palabra se confundió en algunas regiones con "harundo" (vara de pescar). Con el paso del tiempo, la palabra derivó a "olondre" o "golondre", y para no confundirla con la alondra, se le añadió el sufijo diminutivo, pasando a ser "olondrina" o "golondrina". En Galicia, sin embargo, el nombre se transformó en "andorinha" (andarina), en referencia al carácter migrador de este pajarito.

El vencejo, en latín, es también muy diferente de su nombre actual. En ese idioma se le llamaba "apus", porque el ave parecía ápoda, sin pies. Su nombre común no tiene nada que ver con "viejo", sino con "unciculum" (garfio), por la forma curva, similar a una hoz, que exhibe en vuelo.

Por último, detengámonos en un personaje veraniego pero mucho más esquivo, que es el ruiseñor. Como siempre, la historia comienza con su nombre en latín, "luscinia". Curiosamente, se hizo más popular la forma diminutiva, "lusciniolus" (quizás por su pequeño tamaño), que en la región de Provenza se contaminaría y convertiría en "rusciniolus". De ahí a nuestro querido músico nocturno solo hay un paso...




jueves, 22 de marzo de 2018

Al loro con Teodoro

Como hoy es el Día Mundial del Agua, vamos a dar un repaso a algo de vocabulario relacionado con peces, para que veáis, una vez más, que conocer de dónde vienen las palabras (la etimología) nos permite conocer más acerca de ellas y, de paso, descubrir un montón de curiosidades.

Para empezar ¿sabes de dónde viene la palabra "pez"? Ha venido a nosotros desde el latín piscis (que es también el nombre de un signo del zodiaco), y, antes del latín, del indoeuropeo peisk, que en inglés derivó hacia "fish". Los peces se clasifican en tres grupos. El primero de ellos, muy primitivo y hoy en día minoritario, son los agnados."Gnatos" significa "mandíbula", y es que estos peces, entre los que están las lampreas y los mixines, carecen de mandíbula: sus bocas son circulares y llenas de dientes.

El segundo grupo, también bastante primitivo, tiene más representantes: son los peces cartilaginosos o elasmobranquios, palabra que significa "branquias en láminas", también llamados condrictios (literalmente, "peces de cartílago"). Estos animales incluyen todos los tiburones y rayas, que, efectivamente, tienen un esqueleto de cartílago, y unas branquias que se abren a ambos lados de la cabeza con apariencia de hendiduras o láminas.

El tercer y último grupo serían los osteictios (literalmente, "peces de hueso"), puesto que su esqueleto central está ya formado por este material. En este grupo encontrarás al resto de los peces. Han tenido tanto éxito que seguramente todos los que conoces (salvo las rayas y los tiburones) sean peces óseos: sardinas, peces payaso, peces globo, ángeles, peces cirujano, salmones, truchas y un larguísimo etcétera. ¡Hasta la próxima, amantes de las palabras!




martes, 9 de enero de 2018

Al loro con Teodoro

¡Pisando fuerte!

Hoy vamos a hablar, precisamente, de pies. Y es que hay gran variedad de nombres para describir a las distintas especies dependiendo de cómo caminen y cómo apoyen los pies, garras o pezuñas al moverse. ¿Preparados?

Empecemos con los humanos, que, como caminan sobre dos patas, se denominan bípedos (el prefijo "bi" es un viejo conocido nuestro, como recordarás). Pero no siempre los humanos han caminado sobre dos patas: sus antepasados fueron, como los chimpancés y los gorilas, cuadrúmanos. Como puedes suponer, el nombre significa "cuatro manos", porque los pulgares de sus patas traseras son prensiles, y pueden coger cosas con ellos con tanta facilidad como lo hacen con las manos.

Hasta aquí las palabras han sido fáciles. Vamos con los cuadrúpedos ("sobre cuatro patas"), que son la mayoría de los mamíferos. Aquellos que apoyan toda la planta del pie al caminar, como los osos y los tejones (¡y también los humanos!) se llaman plantígrados. Si solo apoyan los dedos, como los perros y los gatos, se les llama digitígrados ("dígito" significa "dedo" y "gradior", "caminar"). Y los que apoyan solo la punta de los dedos, ungulígrados (del latín "ungula", que significa "uña"). ¡Pero ahí no acaba la cosa! Porque los ungulígrados que apoyan un número impar de uñas, como el caballo, se denominan perisodáctilos (del griego "perissos", "extraño", y "dáctilos", "dedo") y los que apoyan un número par, como el jabalí, artiodáctilos (también del griego "artios", que significa "par"). ¿A que no imaginabas que había tanto lenguaje a tus pies?



miércoles, 29 de marzo de 2017

Al loro con Teodoro

Hay muchos peces en el mar, pero todos pueden clasificarse dentro de dos clases principales: osteicitios y condrictios. Quizás ya te imagines que el sufijo "ictio" significa "pez" (recuerda que un ictiófago es el que se alimenta de peces). Si analizamos el resto de los nombres, nos darán pistas sobre las características de estas dos clases de peces.

El prefijo "osteo" no significa otra cosa que "hueso" (el osteópata es el médico que cura las enfermedades de los huesos). Esto es así porque el esqueleto de estos peces (lo que son las raspas) está formado por hueso, aunque en forma y dureza no sean como los nuestros.

El prefijo "condro" es equivalente de cartílago (el material flexible que forma tu oreja, por ejemplo). Como puedes suponer, estos peces no tienen raspas de hueso, sino un eje de cartílago, más flexible y ligero que el hueso.

Por cierto, los osteictios también reciben el nombre de peces teleósteos (de "teléos", terminado; o sea, con un esqueleto óseo bien formado), y los cartilaginosos pueden ser llamados elasmobranquios (de "elásmos", lámina rígida, y "branquios", branquias).