A estas alturas, decir que el agua es importante para la vida se ganaría un premio a la obviedad. ¿Hace falta visitar una exposición en el Canal de Isabel II para concienciarnos? Bueno, pues en ocasiones sí, porque con lo fácil que es abrir un grifo para que salga el chorro muchos olvidan el valor (que no el precio) del agua. Y si no, por lo menos podemos aprender un montón de curiosidades y disfrutar de la estética del evento...
Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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sábado, 22 de julio de 2023
domingo, 29 de septiembre de 2019
Por el Monasterio de Piedra - II -
Si hay un lugar que se precie por contar con innumerables saltos de agua para ver y disfrutar, ese es el Monasterio de Piedra en Nuévalos (Zaragoza). En este paraje, considerado parque natural, el río Piedra cobra protagonismo esculpiendo sobre caliza impresionantes tobas calcáreas. Ayer mismo dirigimos nuestros inquietos pasos hasta allí buscando recrearnos en su entorno y dejarnos llevar por su encanto. Además de poder ver el parque natural con una entrada combinada se puede acceder al Monasterio que le da nombre al sitio.
Si decidís ir hasta allí no se os debe olvidar la cámara de fotos, pues cada rincón alberga mucha belleza para inmortalizar. Lo mejor, siempre que se pueda, es ir entre diario, pues durante los fines de semana se llena bastante el aparcamiento y hay mucha gente si hace buen tiempo. La ruta es bastante accesible, pero es mejor ir con calzado adecuado y para personas con movilidad reducida algún tramo puede ser complicado para ellas. Para niños también es ideal, pues les invita a distraerse y pasar un rato bien divertido.
Os dejamos ya con algunas imágenes del día; para verlas en grande basta pulsar sobre ellas:
sábado, 28 de septiembre de 2019
Por el Monasterio de Piedra - I -
Llevábamos mucho tiempo queriendo visitar el Monasterio de Piedra en Nuévalos (Zaragoza) y hoy por fin lo hemos cumplido. Estamos deseosos de contaros todo al detalle, pero tenemos tarea por delante para procesar las fotos. De momento os dejamos con esta imagen y muy pronto llegarán las demás y la crónica al completo. Estad atentos.
viernes, 20 de septiembre de 2019
Prueba nuestros experimentos
En el experimento de hoy vamos a conseguir hielo de forma casi instantánea ¡Es un efecto espectacular, y los más peques se van a quedar con la boca abierta! (vale, a lo mejor también a los mayores). Además, se necesita bien poquito...
Qué hace falta
* Agua destilada
* Un congelador
* Un bol o cacerola
* un poco de hielo (si tienes congelador, seguramente ya tienes el hielo)
En primer lugar, llena una botella con agua destilada casi hasta el borde, y métela en el congelador. Atención: el truco está en que dejemos la botella el tiempo suficiente como para que esté muy muy fría, pero que no se llegue a congelar. Así que a lo mejor tenemos que hacer un par de intentos ¡no hay que desanimarse!
Lo que queda ya es sencillo ¡pero es lo mejor! En el bol ponemos algunos cubitos de hielo, y, con mucho cuidado, vertemos el agua de la botella encima ¡Verás que se congela instantáneamente!
La explicación es sencilla: el agua estaba casi al punto de congelación, y al entrar en contacto con el hielo, se produce un proceso denominado nucleación, que viene a ser una congelación acelerada ¡Tachán!
viernes, 14 de junio de 2019
Prueba nuestros experimentos
Agua dulce, agua salada
El experimento que os traemos hoy es muy sencillito, pero muy vistoso, por lo que asombrará a los más peques de la casa, que de paso aprenderán un poquito sobre el Principio de Arquímedes...
Qué necesitamos
* Agua
* Sal
* Colorante
* Un recipiente transparente
* Una cubitera
Cómo se hace
Por un lado, preparamos algo de agua en la que mezclaremos el colorante, de tal forma que tengamos agua coloreada (vale el colorante alimentario, por ejemplo). Con este agua llenamos la cubitera, y al congelador con ella.
Por otro lado, en el recipiente preparamos nuestro simulacro de agua de mar, diluyendo bastante sal en ella (podemos echar sal y remover hasta que veamos que el agua no acepta más sal).
Cuando la primera remesa de agua esté congelada, la sacamos y echamos un cubito en el agua salada. Para que el efecto quede más visible, podemos sujetar el cubito al fondo "pisándolo" con un tenedor u otro cubierto. ¿Qué es lo que veremos? Que a medida que el cubito se derrita, veremos los hilillos de agua coloreada subir hacia la superficie, ya que, al ser menos densos que el agua salada, tienden a colocarse por encima de ésta. ¡Tachán!
martes, 28 de mayo de 2019
viernes, 18 de enero de 2019
Prueba nuestros experimentos: creando un arcoíris (o algo así)
En el experimento de hoy vamos a mostrar una forma muy sencilla pero vistosa de teñir vuestras servilletas de papel, y de paso que los más peques puedan crear unos arcoíris muy chulos y personalizados... ¡Vamos con ello!
Qué necesitamos
* Tres botes de cristal
* Pintura para el agua, o cualquier color que pueda diluirse en agua.
* Servilletas de papel
* Agua
Cómo se hace
En cada uno de los botes de cristal echamos agua teñida o la pintura diluida, cada uno de un color diferente y a ser posible que sea muy llamativo. Luego cogemos las servilletas de papel y las enrollamos como si quisiéramos hacer un tubo. Luego las colocamos formando arcos de tal forma que comuniquen dos vasos con colores distintos (ojo: hay que asegurarse que los extremos toquen el fondo). Poco a poco veremos cómo las servilletas van cogiendo los colores del agua...
Solo nos queda desenrollar las servilletas y dejarlas secar ¡El resultado son unos diseños de lo más chulo!
Esta absorción ocurre gracias a un fenómeno denominado "capilaridad", por el cual el agua se adhiere a las fibras del tejido o el papel y se arrastra por ellas incluso en contra de la gravedad, y se da un muchos otros sitios de la Naturaleza (como por ejemplo en las raíces de las plantas).
miércoles, 21 de noviembre de 2018
Prueba nuestros experimentos
¡La moneda invisible!
¿Puede hacerse invisible una moneda? ¿Es cosa de brujería o de esa curiosa magia llamada "óptica"? Con este sencillo pero vistoso experimento podrás comprobarlo por ti mismo.
Qué necesitas
* Una moneda
* Un vaso de cristal
* Agua
Cómo se hace
Primero vamos a comprobar que todo está bien, que los materiales son normales y no hay nada que esté trucado. Metemos la moneda en el vaso, echamos agua y miramos el vaso de lado. La moneda está ahí ¿no? Hasta ahora no ha sucedido nada raro.
Vaciamos el vaso y repetimos, pero esta vez colocamos la moneda bajo el vaso y miramos de lado. La moneda sigue ahí. Pero cuando echamos el agua ¡la moneda desaparece! ¿Qué es lo que ha pasado? ¡Qué intríngunlis!
La explicación
Existe un fenómeno óptico llamado "refracción", que es el responsable de que la luz, al atravesar un medio diferente por el que iba antes, se desvíe. Por eso, en lugar de ir en línea recta desde tus ojos hasta la moneda, al entrar en el agua cambia el rumbo y da la impresión de que el objeto no está ahí. Es lo mismo que sucede cuando nos da la impresión de que una cuchara metida a medias en el agua está torcida o cuando algo en el fondo de una piscina nos parece que está menos hondo de lo que en realidad está.
domingo, 2 de septiembre de 2018
Prueba nuestros experimentos: la hidrólisis
Agarraos, que hoy vamos a hacer algo grande. Vamos a obtener dos gases puros a partir de un líquido, usando electricidad. Eso es precisamente lo que significa "hidrólisis": romper agua. Vamos a disociar moléculas de agua para obtener hidrógeno por un lado y oxígeno por otro, empleando, además, material asequible.
Qué necesitamos
- Una cubeta o recipiente de plástico
- Dos chinchetas
- Dos trozos de cable
- Bicarbonato sódico
- Dos tubos de ensayo
- Una cucharilla
- Una pila de al menos 9 voltios
Cómo se hace
Clavamos las dos chinchetas en el fondo de la cubeta, de tal forma que las puntas queden hacia el interior. Pelamos los dos extremos de los dos pedazos de cable, y a cada chincheta sujetamos uno de los extremos de cada cable, por la parte de afuera, dejando el otro libre.
Aparte, mezclamos dos o tres vasos de agua (depende del tamaño del recipiente) con tres cucharaditas de bicarbonato, y removemos bien. Después, echamos el agua en la cubeta. Tiene que haber suficiente para cubrir de sobra la punta de las chinchetas.
Repetimos la acción de mezclar agua con bicarbonato, pero esta vez la usamos para llenar los tubos de ensayo (pueden valer los que se dan en cualquier ambulatorio para la recogida de muestras, por ejemplo). Sería interesante que los dos tubos de ensayo fueran del mismo tamaño.
A continuación viene un paso que necesita un poco de destreza, porque hay que poner los tubos de ensayo dentro de la cubeta y boca abajo (uno rodeando cada chincheta) y sin que se nos salga el agua. Para ello, tapamos la boca del tubo con un dedo hasta que el extremo del tubo quede bajo el agua. Si lo veis difícil, ensayadlo primero aparte antes de hacer el experimento.
Cuando los dos tubos están ya colocados, solo nos queda conectar los extremos libres de los dos cables, uno a cada polo de la pila. De inmediato, la electricidad empezará a circular, y veréis pequeñas columnas de burbujas en cada tubo.
Qué sucede
El bicarbonato lo ponemos en el agua para facilitar la circulación de la corriente eléctrica, que es la que rompe las moléculas de agua. A medida que se destruyen las moléculas, se irá acumulando el gas resultante en la parte alta de cada tubo. Cuando se hidroliza, el hidrógeno tiene carga positiva, por lo que se acumulará en el tubo correspondiente al polo negativo de la pila, y lo contrario para el oxígeno. Puedes comprobar que la cantidad de hidrógeno es el doble que la del oxígeno. ¡Por algo la fórmula del agua es H2O!
viernes, 1 de junio de 2018
Prueba nuestros experimentos
Una pimienta muy cobarde
Hoy os traemos un experimento ideal para los más pequeños de la casa, por su sencillez y lo vistoso del resultado. Además, como no tiene ningún componente peligroso, se les puede dejar participar más en la elaboración (siempre bajo la supervisión de un adulto responsable, claro).
Necesitaremos
Un plato hondo
Agua
Pimienta
Un poco de jabón líquido.
Cómo se prepara
Llenamos el plato hondo de agua, de tal forma que quede una superficie extensa y con un poco de fondo. Tampoco hace falta que esté casi a rebosar, para evitar que se derrame. Luego espolvoreamos la pimienta sobre su superficie, de tal forma que quede bien repartida y más o menos homogénea.
Ahora viene la parte divertida. Decimos a nuestro joven científico o científica que se ponga una gotita de jabón líquido en el dedo, y luego toque con éste la superficie del agua ¡La pimienta huye hacia los bordes del plato! ¿Qué es lo que pasa? ¿Es que le da miedo el jabón?
Por qué sucede esto
La pimienta (como cualquier otra cosa que se quede flotando en la superficie) no se hunde no solo porque sea más ligera que el agua, sino porque no consigue romper la película que forman las moléculas de agua, lo que también es llamado tensión superficial. Cuando añadimos jabón, alteramos esta primera capa de moléculas con una sustancia que no puede disolverse en el agua, y que por ello parece huir (arrastrando de paso a lo que esté flotando en ella).
Para probar más
Si nuestros peques científicos se han quedado con ganas de más, se pueden probar las siguientes cosas:
- ¿Y si en vez de pimienta echamos otras cosas que floten? ¿También se alejarán del dedo?
- ¿Y si antes de echar la pimienta añadimos un chorrito de aceite?
- ¿Y si toco con dos dedos untados en jabón en puntos distintos del plato?
miércoles, 2 de mayo de 2018
¡¡ Un saludejo desde la Ducha de los Alemanes !!
Día festivo, aprovechamos para hacer una escapada fugaz al campo
y os mandamos un cordial saludo desde
una Ducha de los Alemanes (Cercedilla) rebosante de agua
lunes, 9 de abril de 2018
De nuevo por las Tablas de Daimiel - II -
Pasar una mañana en las Tablas de Daimiel siempre es de lo mejor, sobre todo cuando la Naturaleza es una gran anfitriona y nos recibe en todo su esplendor en este Parque Nacional. Decidimos acercarnos una vez más por allí para ver aves y para emplear el domingo en algo que nos encanta. A eso de las diez ya andábamos por el lugar con los prismáticos en ristre para que no se nos escapara ningún detalle (a ser posible). Con las lluvias de este tiempo atrás las Tablas mostraban una bonita estampa, aunque otras veces las hemos visto más llenas de agua, casi tanto que incluso podían sobrepasar algunas de las pasarelas. Esta vez tenían la suficiente cantidad de agua como para que algunas aves acuáticas se dejaran ver bien a gusto, como algún que otro pato colorado o varias fochas. En el poco tiempo que anduvimos por las Tablas vimos bastantes especies: cercetas carretonas, aguiluchos laguneros, cigüeñuelas, trigueros, jilgueros, urracas, rabilargos, gorriones, palomas torcaces, patos colorados, fochas, lavanderas cascadeñas, golondrinas comunes, aviones comunes, gansos, estorninos, gallinetas, patos cucharas, azulones, malvasías cabeciblancas, porrones, pitos reales, posible torcecuellos, ruiseñores bastardos, mosquiteros, carboneros comunes y algunos quee seguro que se nos olvidan y no hemos incluido en la lista. El sitio estaba bien lleno de gente, aunque no una cantidad excesiva de personas... pero eso dificultaba un poco poder mantener el silencio para ver más cosas.
Nosotros, Dani y yo, nos volvimos bien contentos por el rato pasado y nos trajimos unas cuantas imágenes que podéis ver a continuación. Con ganas de repetir, sin lugar a dudas, volveremos cuando el tiempo nos lo permita. Nos llevamos también a un par de Bosquienanos en la mochila: nuestro simpático erizo Pinchitos y el alce gran viajero de Hank. Si no conocéis las Tablas de Daimiel os animamos a ir, es un sitio cuajado de vida y la ruta es muy sencilla y transitable, por unas pasarelas que hasta los carritos de bebé o sillas de ruedas pueden hacer. Para llegar solamente tenéis que acercaros hasta la población de Daimiel y una vez allí seguir las indicaciones hasta las Tablas; no tiene pérdida, nosotros fuimos sin ayuda de GPS. Hay una zona de aparcamientos habilitada para coches y para autobuses y caravanas. Os dejamos ahora con algunas imágenes y un corto vídeo. Para verlas en grande solamente tenéis que pulsar sobre ellas.
Y en este vídeo podéis ver una
pequeña muestra de lo que hemos observado:
MUY PRONTO VOLVEREMOS A LAS TABLAS DE DAIMIEL...
¡¡NOS ESPERA MUCHA NATURALEZA!!
HASTA PRONTO
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