Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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viernes, 14 de enero de 2022

Un ejemplo para todos




Esta memorable foto corresponde a un joven (de nombre Tawy Zoé) de la etnia Zoé, en la Amazonia Brasileña, que cargó con su padre (Wahu Zoé) durante seis horas, atravesando bosques y colinas y terreno abrupto, para llevarlo hasta el punto de vacunación contra la Covid más cercano. A uno se le ponen los pelos como escarpias ante esta imagen, que merece ser recordada en el futuro como uno de esos hitos en la historia de la fotografía. Fue realizada, por cierto, por el neurocirujano Erik Jennings.

Y debe hacernos reflexionar. Mientras algunos deportistas antivacunas se creen con derecho a saltarse las leyes de un país por ser quienes son, y basando toda su actitud en argumentos irracionales y peligrosos, hay quien hace lo que haga falta hacer para proteger a sus mayores. En el gesto del joven Tawy está escrita toda la nobleza, todo el estoicismo, todo el espíritu de sacrificio que sea necesario para capear los obstáculos. Mientras tanto, en el primer mundo, unas cuantas manadas de irracionales lloriquean porque no quieren ponerse una mascarilla o ponerse un pinchazo o porque no les dejan hacer botellón para emborracharse en las calles.

En esta imagen de Erik Jennings está toda una declaración ética: si el fuerte ayuda al débil, si estamos dispuestos a aceptar sacrificios necesarios no con resignación, sino con voluntad, este sería un mundo mejor. 



miércoles, 15 de diciembre de 2021

Ahora nos toca a los peques

Hemos tenido que esperar un poco, porque otras personas lo necesitaban más, pero al final nos ha llegado el turno a los más peques de ponernos la vacuna contra el bicho. Y es que es muy muy importante que todos estemos protegidos. Con la vacuna, aunque cojamos el bicho, no nos pondremos tan malitos, y estaremos protegiendo también a nuestros amigos y familia.




No hagáis ningún caso a todos esos que dicen que las vacunas son malas, y esto va también por los papás y las mamás. Tenéis que pensar que las vacunas han protegido a todos desde que se han puesto, que estas nuevas vacunas están reduciendo la incidencia del virus y que los que están enfermando más ahora son los que no se han vacunado. Es importante ser prudentes, porque nos va la salud en ello.

Y a los más peques, sin miedo, que es un pinchacito que ni se nota, y a cambio estaréis más a salvo.

¡Vacúnate y protege a los que más quieres!




miércoles, 14 de julio de 2021

¡Vacunación completada!





Hoy, por fin, ya hemos terminado nuestra pauta de vacunación. La sensación de tranquilidad y seguridad que se experimenta es genial. No hagáis caso de todos los bulos e insensateces que corren por ahí, que las vacunas ni imantan, ni tienen grafeno ni mucho menos usan el 5G para controlarnos (lo que hay que oír). Lo que consiguen es minimizar el riesgo de muerte o de sufrir efectos persistentes de la COVID-19, y eso, por tu seguridad y por la de los demás, es todo un triunfo. Y recordad: aunque se esté vacunado, aún hay que guardar distancias y llevar mascarilla, porque podemos comportarnos como transmisores. ¡Vacúnate! ¡Es cosa de todos! 








sábado, 6 de marzo de 2021

Calisto te explica

¿Cómo funciona una vacuna de ARN?

En otra entrada ya explicamos cómo funcionaban las vacunas típicas, las que nos ponen de pequeños para que no cojamos el sarampión, la varicela o la rubéola.  Pero estos días también se está hablando de otro tipo de vacuna, la de ARN mensajero ¿Qué es eso? ¿Cómo funciona? ¿Son seguras? Vamos con ello, bosquienanos.

Primero ¿qué es el ARN mensajero (también ARNm)? Más o menos todos sabemos que la información que necesitan  nuestras células está contenida en una molécula llamada ADN. Bien. El ADN no es tanto que esté dando órdenes desde un trono como si fuera una especie de rey, sino que se utiliza para fabricar proteínas, que a su vez sirven para construir cosas o hacer posibles rutas metabólicas. Pero sucede una cosa: el ADN está en el núcleo, y las herramientas para fabricar proteínas se encuentran en el citoplasma. Alguien tiene que llevar el recado desde un sitio al otro, y ese es el ARNm.

Con la vacuna de ARN lo que le estamos dando a la célula son las instrucciones para que fabrique la proteína S del coronavirus, que es la que forma esas "espinitas" que tiene en la superficie. Al fabricar la proteína que sirve para identificar al enemigo, nuestro sistema inmune puede fabricar anticuerpos contra él, del mismo modo que hace cuando introducimos un patógenos debilitado o muerto (pero no hemos tenido que meter ningún patógeno).

Las vacunas de ARNm tienen sus ventajas y sus inconvenientes. por ejemplo, son más difíciles de conservar, pero a cambio se fabrican muy deprisa. Y han podido conseguirse en tiempo récord porque los científicos llevaban mucho tiempo investigando este tipo de vacunas. Para mucha más información (y de calidad) sobre ellas, podéis visitar esta página de National Geographic.

Y recordad: no os creáis cualquier información que se saque por la tele o las redes sociales. hay que contrastar los datos y, sobre todo, preguntar a los que saben, no a cualquiera que quiera hacerse el listo. Las vacunas que están consiguiendo con mucho esfuerzo no solo son la mejor forma de derrotar al coronavirus, sino que también son más seguras de lo que algunos alarmistas piensan. Recuerda: ¡la Ciencia salva vidas, el negacionismo no!



martes, 24 de noviembre de 2020

¡Be a hero, wear a mask!

En esta época que estamos viviendo, los superhéroes se apuntan a la labor de concienciar a la gente de la importancia de llevar mascarilla. En nuestro blog Sol Oscuro hemos colgado unos diseños que podéis llevar a una tienda de impresión para tener vuestras propias camisetas basadas en este universo de ficción, y en uno de esos modelos, la superheroína escocesa favorita de todos, Warper, nos incita a llevar máscara ¡Y hay más modelos! Echad un vistazo, porque seguro que alguno os gusta.




domingo, 15 de noviembre de 2020

Así NO se hace

Hoy domingo hemos aprovechado un ratito para acercarnos a nuestra querida Chorrera del Hornillo. Estaba preciosa, vestida de otoño y cargada de agua, como tiene que ser por esta época. Lamentablemente, cuando a eso de las diez y cuarto estábamos ya volviendo al coche, nos encontramos con una estampa descorazonadora.



En los tiempos que corren, una excursión organizada de Boy Scouts, con al menos treinta personas apelotonadas en el punto de inicio de la ruta (que ni siquiera tuvieron la decencia de colocarse a un lado para no obstruir el paso) es una imprudencia GRAVE. Adultos, monitores y niños, todos sin guardar las distancias de seguridad y al menos tres sin mascarillas. Ni uno solo de los tres monitores - una chica y dos chicos - llamaron la atención para que se respetaran las normas que la prudencia y la salud exigen. Simplemente vergonzoso.

Y peligroso.

Señores, ser Boy Scouts no les da prerrogativas para poner en riesgo la salud (e incluso las vidas) de los demás. El campo no es suyo, y están tan obligados como los demás a respetar las normas que imponen la sensatez y la prudencia. De nada me sirve que luego organicen grupos de diez (que ya son, diez personas no convivientes) si al principio de la ruta se aglomeran todos en la entrada del aparcamiento. Y tampoco son ustedes más guapos que nadie: la hostelería, los teatros y otros negocios están funcionando con aforo reducido, así que si quieren organizar excursiones, háganlo con cinco o seis personas.

Es triste que personas que van enarbolando la bandera de respeto por la naturaleza se comporten luego de esta manera tan inmadura e imprudente. Por eso os pedimos a todos no seguir este ejemplo.


Disfrutar de la Naturaleza sí,

pero de forma responsable.




martes, 20 de octubre de 2020

¿Qué falla en esta escena?

El otro día escuchamos de refilón una conversación en el gimnasio, en el que un hombre le comentaba a su compañero: "Salió en el programa de Iker Jiménez que era raro que este coronavirus fuera tan virulento, que algo tenía que haber detrás". Pues bien, en esta simple frase hay tres errores, a cual más grave.

El primero es que a alguien se le haya ocurrido poner a cargo de un informativo sobre una pandemia a un señor que semanalmente habla sobre conspiraciones, psicofonías, fotografías de energías del más allá y abducciones extraterrestres. El rostro del programa más dedicado a las pseudociencias que existe ahora mismo en pantalla - incluyendo los de de llamadas telefónicas a pitonisas para lecturas de tarot - se encarga de dar a la población información sobre un escenario epidemiológico. ¿Será que no hay personas más cualificadas para ofrecer información rigurosa? ¿O es que en este país solo creemos a los famosetes de medio pelo, valorando más la popularidad que la preparación? Sinceramente, es una situación sin pies ni cabeza.

El segundo fallo es de cultura general. Vamos a ver, señores ¿qué hay de raro en que un virus o una enfermedad sean particularmente agresivos o contagiosos? También lo ha sido en su momento la peste negra. Estamos frente a un coronavirus que es nuevo para la humanidad, y por lo tanto la población no tiene experiencia enfrentándose a él, ni social ni biológica. Por no hablar de que el covid-19 se mostraría menos contagioso si más personas cumplieran con su responsabilidad personal.

Y el tercer error - fruto tanto de las parrafadas conspiranoicas de los pseudoperiodistas como de ese gusto por las historias tremendistas tan propio de nuestra cultura - es estar convencido de que detrás de todo esto hay algún tipo de conspiración. No es tan raro que un coronavirus haya saltado de un animal a una persona. Preguntad a cualquier epidemiólogo y os dirá que hay muchos coronavirus - no tan agresivos - que pueden ser compartidos, por ejemplo, entre perros y humanos. Como dijimos en otra entrada, no es que neguemos de plano la posibilidad de otro escenario, sino que es lógicamente imposible estar convencido de una postura para la que no se tienen pruebas, y las que se esgrimen no son falsables.

Pero quizás haya un cuarto error, y es que nosotros como sociedad prestemos oídos a ese circo mediático sensacionalista. Si tuviésemos sentido crítico, dejaríamos a todos esos charlatanes clamando en el desierto, mientras buscamos información de fuentes fiables, nos concentramos en cumplir con las medidas de seguridad, nos protegemos y protegemos a los nuestros.



lunes, 17 de agosto de 2020

Los peligros del pensamiento acrítico

Esta mañana, de estas veces que al poco de levantarte cometes la temeridad de poner las noticias, nos encontramos con uno de esos despropósitos que te hacen perder la poca fe que te queda en el sentido común humano. Nada menos que tres mil negacionistas de la pandemia de coronavirus (la cifra está dada por varios medios, pero francamente, nos da igual que fueran trescientos que treinta mil) reunidos en la plaza de Colón. Por supuesto, sin ninguna consideración por las precauciones sanitarias.

Cosas así se han dado en otros países. Los dos mayores exponentes han sido Estados Unidos y Brasil; si quienes están al mando son los primeros, qué otra cosa cabría esperar...  Pero claro, siempre te queda la pequeña esperanza de que este tipo de fenómenos no sucedan en casa. Pues no: una vez más, queda patente que la incultura, el egoísmo, la inmadurez y el pensamiento acrítico son un mal tan pandémico como el propio coronavirus.

Hace poco dedicamos en otro de nuestros blogs una entrada llamando a impulsar la crítica y el debate entre nuestros alumnos. Es la única forma de que aberraciones como esta no echen raíces y se contagien culturalmente, porque van más allá, como nos han demostrado con esta "manifestación", de creer en el horóscopo. Lo que se perpetró ayer fue un atentado masivo contra la salud pública, de donde seguramente han salido muchos contagios y crucemos los dedos para que ninguno acabe en muerte. Si así fuera, todos y cada uno de los concurrentes serían moralmente responsables de esas muertes, les guste o no.

El problema del pensamiento conspiranoico es su dogmatismo y su impenetrable acriticismo. Para el conspiranoico, no hay forma de demostrarle que está equivocado. Si hay pruebas que apoyen su versión, será el más reivindicado de los hombres; si hay pruebas en contra, están falseadas, y si no las hay, es porque "alguien" las oculta. En definitiva, que si sí, sí, y si no, también. Ojo: no estamos diciendo que versiones como en la que el virus "ha sido creado en laboratorios para diezmar a la población" no puedan ser ciertas. Tristemente, la humanidad se ha demostrado capaz de atrocidades semejantes. Lo que decimos es que es IMPOSIBLE sentirse tan seguro de que esa película es absolutamente cierta, porque no hay pruebas concluyentes. Y no, señores, un vídeo circulando por whatsapp en la que un tío, seguramente con bata y con la palabra "doctor" delante del nombre dando su testimonio, NO es una prueba. También Txumari Alfaro asegura ser "doctor" (en especialidades que no son impartidas por ninguna universidad).

Lo que ocurre en el cerebro acrítico es que se niega de plano a aceptar cualquier argumento que ataque su visión preconcebida del mundo, y acoge con los brazos abiertos a cualquier "me han dicho que" o "he visto un vídeo que" donde se refuercen sus fantasías. Porque es obviamente más fácil dar crédito a quien te da la razón, y echar con cajas destempladas a los cargantes de turno con su cantinela de siempre, su molesto escepticismo y sus ganas de cuestionarlo todo, que te dicen nada menos que, a lo mejor, estás equivocado.

¿El resultado? Tres mil personas (irresponsable arriba, irresponsable abajo) que incumplen todas las normas de seguridad porque están total y absolutamente convencidos de que todo es un cuento chino. Como si todas las muertes sucedidas y que están sucediendo fueran un chiste. Como si el trabajo sobrehumano del personal sanitario, de limpieza, de alimentación, etc. hubiese sido una farsa. Como si todos los médicos del país se hubiesen reunido en un sótano oscuro para jurar y ponerse de acuerdo en mantener el secreto. Es más, aunque opines que hay algo turbio detrás, la humildad y el principio de prudencia aconsejan seguir manteniendo las normas de higiene y distanciamiento social, porque puede suceder que estés equivocado (todos podemos estarlo) y con tu actitud egotista, inmadura y cerril estés poniendo en peligro muchas vidas... Pero claro, eso es algo que un conspiranoico no quiere en su visión del mundo. Para un conspiranoico, los responsables de los males son siempre los "otros". Es mucho más fácil vivir así.



viernes, 5 de junio de 2020

En el día del Medio Ambiente

Hoy os vamos a invitar a hacer una reflexión. Como seguramente sepáis (y si no, os lo decimos nosotros) el cinco de junio se celebra el Día del Medio Ambiente, y en las circunstancias que estamos atravesando por causa del coronavirus, este año tiene un significado adicional. Por muchos motivos. Teniendo en cuenta que ese medio ambiente del que se habla no es algo lejano y abstracto sino el lugar donde vivimos, estamos obligados a pensar en ello.

Cuando el país se encontraba en los niveles más duros del confinamiento, sucedieron algunas cosas curiosas. Muchos animales salvajes se atrevieron a moverse a sitios que antes estaban poblados continuamente por humanos, y nuestras ciudades registraron unos índices de contaminación tan bajos como hacía décadas que no se veían. La disminución tan drástica del tráfico rodado - reducido a mínimos - y la ausencia de humanos en las calles de ciudades y pueblos mostraron un mundo distinto. Del mismo modo, la falta de humanos en playas o lugares que normalmente son de "pasar el fin de semana en la naturaleza" conllevaron una disminución de la cantidad de residuos y del deterioro paisajístico como ninguna campaña de concienciación ha conseguido.

Todo esto nos tiene que dar qué pensar. Si cuando en un grupo problemático de personas castigas a uno expulsándolo y eso trae que el grupo funcione mejor, es que esa persona estaba haciendo claramente algo mal. Todo lo ocurrido nos lo ha demostrado, desde cielos más limpios hasta animales recuperando tímidamente parte de su hábitat. El mensaje entonces es obvio: o esa persona que fue expulsada debe continuar fuera del grupo para que todo vaya bien, o el grupo seguirá malfuncionando... o cambia de actitud y comienza a portarse mejor.

¿De verdad hace falta una plaga de alcance mundial para darnos cuenta de que estamos contaminando, ensuciando y deteriorando más de la cuenta? Pues parece que ni eso sirve, porque ya hay empresas que están pidiendo que se relajen las normas sobre el plástico para poder fabricar más mascarillas, en lugar de buscar alternativas. Y si la actitud de muchas personas - que en estas etapas de desescalada gradual ya actúan como si el peligro hubiese desaparecido del todo - es una señal, hay una parte de la especie humana que tiene una memoria desastrosa, peor aún que la que se le atribuye (injustamente, por cierto) a los peces.

En lugar de lanzarnos de nuevo a contaminar, ensuciar, fabricar más plásticos y alterar el medio ¿por qué no recordamos esas ciudades tranquilas de cielos limpios en las que un pájaro carpintero se atrevía a instalarse en un parque? Por favor, que no haga falta que Mamá Naturaleza nos castigue echándonos fuera de clase. Demostremos que somos capaces de estar en el mundo y portarnos bien.




domingo, 24 de mayo de 2020

Econoticias

Hoy el sitio donde vivimos ha pasado a la Fase 1, lo que quiere decir que se relajan un poco más las medidas de confinamiento y pueden abrir más negocios. Sin embargo, hay cosas que aún no pueden hacerse. Por ejemplo, no está permitido salir aún al campo de por libre (solo a través de rutas organizadas por empresas) así que por mucho que nos muramos de ganas por pisar monte, tendremos que esperar un poco.

Y es que hay que actuar con madurez. Por muchas medidas que se propongan, la mejor y principal siempre será la responsabilidad personal. Y esto exige sacrificio, pero es un sacrificio con sentido. No hemos vencido aún, y, si cabe, estamos en un momento aún más peligroso. El descongestionamiento del sistema sanitario, las cifras de contagiados y muertos en descenso y la relajación del confinamiento pueden llevarnos a bajar la guardia y pensar que ya está todo hecho, pero tenemos que ser conscientes de que un paso en falso puede hacernos retroceder hasta los días más terribles de la pandemia ¿O es que ya no nos acordamos lo rápido que se extendió el coronavirus al principio? Por eso, sed conscientes: actuando con prudencia y sensatez, iremos recuperando poco a poco nuestra normalidad, pero por mucho que veáis a otros comportarse irresponsablemente o reírse de las medidas, es un grave error actuar como si ya todo hubiera terminado. Todos los que se ríen ahora del coronavirus y se saltan las medidas sanitarias están colaborando con la enfermedad y son directa o indirectamente (y siempre moralmente) responsables de los contagios y muertes que se presenten en el futuro. Sé maduro y prudente, así es como se gana esta batalla.




viernes, 22 de mayo de 2020

Calisto te explica

Cómo funciona una vacuna

Todos sabemos que hay enfermedades para las cuales podemos vacunarnos para no cogerlas, y en los días que vivimos de vez en cuando oímos que se está investigando para conseguir una vacuna para el coronavirus. Pero ¿sabes cómo funciona una vacuna?

Empecemos con un poco de historia: a finales del siglo XVIII, un médico inglés estaba preocupado por las epidemias de viruela, y no era para menos, porque en aquellos tiempos era mucha la gente que moría por esta enfermedad. Se fijó, sin embargo, en que los granjeros que trataban diariamente con vacas enfermaban de una variedad más débil de viruela bovina, y cuando la pasaban quedaban inmunizados frente a la terrible viruela humana. Simplificando mucho, se le ocurrió que inyectando suero cogido de pus de vaca en una persona, ésta quedaría protegida como le sucedía a los granjeros. No hace falta decir que al principio no le surgieron muchos voluntarios. Al final, cogió al hijo de su jardinero y le inyectó el mejunje.

Este gesto, que haría que las autoridades sanitarias de hoy en día se llevaran las manos a la cabeza, demostró a sus contemporáneos que el invento funcionaba, y a partir de ahí despegó un descubrimiento que ha salvado incontables millones de vidas, y no solo frente a la viruela. Por cierto, el nombre de "vacuna" viene precisamente por el animal del que se sacó originariamente.

Tranquilos: las vacunas actuales no se hacen a partir de pus de vaca. Lo que lleva una vacuna son versiones muertas o debilitadas de un microorganismo patógeno. De esta manera, cuando entran en tu cuerpo, tus glóbulos blancos (auténticos guerreros encargados de proteger tu organismo) pueden "entrenarse" fabricando defensas específicas. Como el patógeno está débil o muerto, no le cuesta trabajo, y cuando llega el microorganismo de verdad, tu cuerpo ya le está esperando con las armas preparadas.

Por cierto, aunque en algún caso las vacunas pueden dar un poco de reacción (al fin y al cabo te están inyectando un microorganismo, aunque esté debilitado) todas son inofensivas. Hay por el mundo personas y movimientos antivacunas que difunden falsa información diciendo que son peligrosas, usando datos falseados y estadísticas manipuladas. Pero lo cierto es que unos padres que no vacunan a su hijo no solo están cometiendo una gravísima irresponsabilidad dejándolo indefenso, sino que favorecen que la enfermedad en cuestión se propague con más facilidad. Como ya hemos dicho, el descubrimiento de Jenner ha salvado más vidas de las que se pueden contar, todas las vacunas están científicamente probadas y afirmar lo contrario es negarse a ver la verdad y poner en peligro la vida de otros.




lunes, 11 de mayo de 2020

Porfi, haz caso a Pinchitos





El que nos hayan dejado salir a pasear no quiere decir que ya haya pasado todo ¡No! El "bicho" aún sigue afuera, y podemos contagiarnos o contagiar a otros si no hacemos las cosas como se debe. Por eso tenemos que salir siempre con nuestra mascarilla y nuestros guantes, y aunque tengamos muchas ganas de estar con nuestros amiguetes, todavía no debemos estar juntos y cerca. Ya lo sabéis: ¡metro y medio o dos metros de distancia! Siempre podemos hablar, contarnos chistes, jugar a adivinanzas... hay muchas alternativas si se tiene imaginación.

No tenemos que salir con miedo a la calle. Si tomamos las precauciones adecuadas, es difícil que pase nada. ¡Poco a poco volveremos a los días en que podremos volver a jugar a la pelota, al pilla-pilla o simplemente a darnos abrazos!




lunes, 13 de abril de 2020

Lo natural es pensar

Hoy os traemos un divertido pasatiempo visual. Debéis encontrar las SIETE diferencias que hay entre estos dos simpáticos dibujos. Podéis pinchar con el ratón sobre el dibujo para verlo más grande ¡Hala, a darle al ojo!










domingo, 12 de abril de 2020

Calisto te explica

Epidemias y pandemias

Estos días, por desgracia, estamos oyendo mucho estas palabras, sobre todo la segunda. ¿Sabes exactamente qué quieren decir? Vamos a explicarlo hoy, porque es muy fácil, y de paso explicaremos un poco de cómo funcionan algunos conceptos como el de contagio.

Hay determinadas enfermedades que surgen en un punto. Si se extienden a partir de ahí y afectan a un único territorio, estamos hablando de una epidemia (del griego "epidémos", "el que vive en otro país en calidad de extranjero"). Además, debe haber un cierto componente temporal, es decir, una epidemia actúa durante una temporada o una estación. Por ejemplo, todos los otoños podemos hablar de una epidemia de gripe en nuestro país.

Pero si una epidemia se extiende tanto que salta a otros países, y de ahí a otros, entonces hablamos de pandemia (del griego "pandémos", "todos los pueblos"). La situación que estamos viviendo ahora, con el coronavirus covid-19, es un ejemplo de libro de pandemia.

Las epidemias y pandemias se caracterizan por ser muy contagiosas: saltan con relativa facilidad de un individuo a otro. Además, hoy en día, con la facilidad de transporte que hay, estas enfermedades lo tienen más fácil. Cuando antiguamente surgía una enfermedad en un pueblecito en las montañas, haría falta a lo mejor un viaje de varios días a caballo para que una única persona saliera de él o llegara hasta allí. Sin embargo, en la actualidad, un señor infectado puede subirse a un avión en un país y algunas horas más tarde desembarcar en cualquier otro país del mundo, llevando la enfermedad consigo y de paso contagiándola a algunos compañeros de viaje.

Por eso es tan importante adoptar medidas de aislamiento para evitar que el coronavirus se extienda. Si todos nos quedamos en casa, pueden pasar dos cosas: si no estamos infectados, evitaremos que otras personas nos infecten. Y si estamos infectados (aunque a lo mejor no lo sepamos), por lo menos no contagiaremos a otros; podremos pasar la enfermedad tranquilos en casa y recuperarnos sin afectar a nadie más. Eso sí, si somos personas de riesgo (ancianitos o personas con otras enfermedades) o si vemos que los síntomas empeoran (sobre todo la dificultad respiratoria) hay que avisar a los médicos. Así que ya sabéis: ¡A quedarse en casa!




viernes, 10 de abril de 2020

Porfi, haz caso a Pinchitos

En estos días que nos toca quedarnos en casa, a veces se puede hacer un poco duro. Pero tenemos que aguantar hasta que el dichoso coronavirus esté controlado, y lo mejor es no pensarlo mucho, apoyarnos mucho unos a otros y aprovechar para hacer juntos cosas que antes no teníamos tiempo de hacer. Hay muchos juegos que pueden desarrollarse en casa, con amigos e imaginación, así que ¡a quedarse en casa!











lunes, 6 de abril de 2020

Nuestra imagen del día

Con esta foto de un asombroso Ascalaphus macaronius queremos desearos a todos una maravillosa semana. ¡Mucho ánimo y fuerza para la cuarentena, que tarde o temprano podremos volver a pisar campo!









miércoles, 1 de abril de 2020

Muy importante en estos días

Mientras estemos luchando con el coronavirus, recuerda siempre...


Guardar la distancia de seguridad
Con dos metros y medio, ya vamos bien





domingo, 29 de marzo de 2020

Él también se queda en casa

Seguramente ya sabíais que los cangrejos ermitaños acostumbran a buscarse conchas de otros animales para protegerse, pero ¿a que nunca habíais visto a uno en el momento de hacer la mudanza? Pues aquí lo tenéis.

Él, como todos los demás en estos días ¡se queda en casa!