Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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miércoles, 22 de agosto de 2012

Apuntes de Educación Ambiental

El lenguaje suele jugar malas pasadas. Si nos referimos al abanico de profesiones relacionadas con el contacto con la gente para que se divierta o aprenda, ya sea en la naturaleza o en otros espacios, hay muchos términos confusos: no es lo mismo ser animador que monitor; no es lo mismo ser monitor que educador; no es lo mismo ser educador que profesor; no es lo mismo ser profesor que maestro. 

Nos movemos en una amplia gama de posibilidades laborales, todas son igualmente importantes y respetables, esta diversidad da mayor oferta y especialización del sector. La formación y cualificación para estas funciones es igualmente importante.

Como animador la primera imagen que se nos viene a la cabeza es la de los que están haciendo diversas actividades lúdicas a los pies de una piscina o en una fiesta de cumpleaños o en distintos eventos para que la gente pase un buen rato. No hay mayor meta que la de conseguir que la gente se ría o se divierta todo lo que pueda. Algo que es muy positivo y necesario.

Si nos referimos a los monitores, se trata de otra profesión donde el objetivo a conseguir, además de pasárselo bien, es aprender de la manera más fácil y amena cosas relacionadas con la temática sobre la que versa su actividad. De esta manera hay monitores de submarinismo, de naturaleza, de tiro con arco, de actividades con discapacitados y muchas otras. El monitor será también el encargado y responsable del grupo.

A veces no está clara cuál es la diferencia entre monitor de naturaleza y educador ambiental. Pues bien, radica en que el discurso del educador es la transmisión de valores medioambientales, ya sea desde actividades más distendidas o bien desde un enfoque más serio y una dedicación más profunda. El monitor de naturaleza lo que hace es acompañar al grupo contando cosas, el educador ofrece porqués, invita a la reflexión y a la implicación.

Educadores y profesores no desempeñan el mismo papel. Basándonos en el tiempo que pasan con sus chavales, el estrecho contacto entre profesor-alumno no tiene nada que ver con el de un educador ambiental, que está un breve período de tiempo con ellos. Los profesores de biología comparten muchas inquietudes con los educadores ambientales, en otros profesores de otras materias no siempre hay ese interés por la naturaleza. Son los que en el aula hacen que sus alumnos sientan ganas de ir al campo o de saber muchas cosas de animales y plantas. Muchos profesores solo se dedican a explicar su temario, ciñéndose a las unidades didácticas y a su proyecto curricular, otros van un poco más allá y llegan a conectar realmente con sus alumnos y ahí se puede empezar a tocar la fibra para que les guste la naturaleza. El educador ambiental utiliza estrategias llegadas tanto desde los conocimientos como desde los sentimientos y la ventaja es que dispone de un escenario único para desarrollar sus explicaciones: está siempre en el campo.

Un profesor y un maestro tampoco son lo mismo. Tradicionalmente desde hace unos años se aplica el término maestro para referirse a los docentes que dan clases a chavales de primaria. Nosotros lo entendemos como una palabra con un significado mucho más rico. De hecho pensamos que debería escribirse siempre con mayúsculas cuando una persona alcanza y reúne las suficientes virtudes como para merecerlo. Maestro es aquel que deja huella en los chavales, aquel que cuando lo están escuchando los ojos de sus alumnos brillan y sienten una complicidad única. Maestro es aquel que es capaz de decir tanto lo bueno como lo malo, de estar en lo peor y en lo mejor, de no fallar nunca. Maestro es aquel que da ejemplo, que cree en lo que dice y dice lo que cree. Maestro es aquel que explica para que todos sus niños puedan comprender bien las cosas y dedica todos sus esfuerzos a ello. Maestro es aquel que ríe con las chorradas más descomunales y se le encoge el corazón cuando algún alumno lo pasa mal. Maestro es el que por mucho que pase el tiempo se sabe el nombre de todos sus alumnos, no son solo nombres de una base de datos. Maestro es aquel que vive la docencia como una experiencia vital.


En la siguiente entrada de estos "Apuntes de Educación Ambiental" hablaremos de un Gran Maestro: Félix Rodríguez de La Fuente.



HASTA LA PRÓXIMA






lunes, 6 de agosto de 2012

Apuntes de Educación Ambiental

Segunda entrega de estos apuntes de Educación Ambiental. Hoy os vamos a hablar de cómo se puede hacer que los chavales adolescentes desmotivados se impliquen más en temas relacionados con la Naturaleza.

Siempre hemos escuchado a lo largo de generaciones que la juventud de ahora no es como la de antes. Es una cantinela que, por mucho que pase el tiempo, siempre se repite. Claro que la juventud de ahora no tiene nada que ver con la de los jóvenes de antaño y en el futuro ocurrirá igual. Por eso no nos parece acertado que se hagan comparaciones en estos términos cuando se trata de épocas diferentes y contextos sociales y culturales distintos. 

Partiendo de que los chavales cambian, somos los educadores los que tenemos que ver cuáles son las mejores fórmulas para conseguir darles la mejor Educación adaptada a sus necesidades e inquietudes.

Cuando en clase o en el campo te encuentras con alumnos que tienen una actitud total de pasotismo, lo mejor al principio es no forzar aún más la situación queriendo que pasen de no hacer nada a hacerlo todo. Cuantas veces nuestros padres nos han dicho que hagamos algo con insistencia y de tanto decirlo lo que consiguen es enfadarnos y que no queramos hacer nada de lo que nos dicen. 

Con estos chavales la naturaleza es el marco idóneo para ir limando poco a poco esa actitud de desgana. Con los chavales de PCPI de los que fui tutor durante un curso, sirvió de mucho el ser el profe de Biología que nos habla de cosas tan sorprendentes como cuál es la edad del universo en segundos, cuál es el animal más largo del mundo o cómo se puede fabricar una estalactita casera. 

En clase siempre estaban entretenidos buscando preguntas de todo tipo para que pudieran poner al profe (en este caso a mí) en un aprieto. Siempre uno de los deberes era ese. Recuerdo una vez que uno de ellos me preguntó que cómo pensaban los peces. En el momento actual, donde la información es algo que no cuesta trabajo obtener, debemos dar más importancia al aspecto práctico del aprendizaje. Si somos capaces de motivar a nuestros chavales para que sientan la necesidad de buscar información, que tengan una actitud crítica para contrastarla y que quieran seguir conociendo más cosas, habremos hecho lo mejor por ellos. Es como aquella frase que decía: no le des peces, enséñale a pescar. En este caso sería enseñar para querer aprender

Después de toda la tarea de ir ganándote su confianza poco a poco, cuando sales con ellos de excursión es mucho más fácil que muestren interés y se impliquen en ver la naturaleza de otra manera a como están acostumbrados. Hay que partir de la idea de que estos chavales han tenido muy poco o escaso contacto con el campo, con lo cual tampoco debemos pretender que ese interés surja solo. Para que sedimenten todos esos valores, todas esas ganas de conocer cosas de la Naturaleza, se necesita un proceso largo y hay que tener mucha empatía con ellos cuando les hablas de estos temas. Siempre viene muy bien recurrir a contarles el porqué estudiaste Biología, hablarles de cómo de pequeño te ponías a salvar avispas de una muerte segura o cómo vas al campo casi todos los fines de semana.

Uno de esos alumnos de PCPI me contó que era aficionado a la pesca y que todas las mañanas antes de ir al instituto estaba en el parque que teníamos al lado pescando. A veces alguna clase del instituto se la saltaba y andaba por allí con la caña, lo sé porque cuando yo no tenía que dar clase me daba paseos por el sitio. Cuando lo encontraba no solo lo saludaba, también me sentaba a su lado para charlar con él. Le preguntaba si había pescado algo y a partir de ahí la conversación seguía sus cauces. En este parque se pueden ver gallinetas, fochas, martín pescador, cisnes, gansos, abejarucos y un montón de aves de todo tipo. El rato de estar juntos hablando noté cómo le iban gustando más las cosas que le contaba. Y ya no era solo el profe que "viene y me dice que tengo que estar en clase en lugar de estar ahí". 

Tampoco hay que olvidar marcar distancias con los chavales. Pero para conseguir que la desmotivación quede atrás, hay que ser cercano con ellos. Y que vean que lo que tú les cuentas lo vives. En algunos casos cuesta más trabajo que vayan cambiando, otros es más fácil. De todas formas, los padres, profesores y educadores somos los que tenemos que estar más fuertes y convencidos de nuestro propósito, el ánimo y la energía nunca deben faltar. Si aún así no lo logramos, al menos lo habremos intentado y eso ya es mucho. Todo es cuestión de proponérselo. No hay que tirar la toalla NUNCA.