Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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viernes, 8 de septiembre de 2017

Naturaleza en las aulas

La Educación Ambiental siempre ha sido una constante en toda nuestra andadura profesional. Consideramos que es la herramienta más valiosa a la hora de inculcar valores como el respeto y el cariño por la Naturaleza. Todos los colegios e institutos deberían contar con un temario adaptado para que los chavales tuvieran un contacto más estrecho con su entorno y para que aprendieran cómo pueden protegerlo y cuidarlo con las suficientes garantías. Recién estrenado el curso escolar, desde nuestro blog, hacemos un llamamiento a toda la comunidad educativa para que haya una mayor implicación en este asunto. Y no solamente profesores y alumnos son los que entran a formar parte de este "proyecto", padres y otros sectores de la sociedad también pueden involucrarse aún más. 


Cuando hablamos de temas ambientales, parece que es algo restringido a los profesores de ciencias, pero, los conocimientos y valores necesarios para impartir una Educación Ambiental plena, se extienden también de manera transversal a otras áreas del conocimiento, como pueden ser la literatura, la  música, la geografía e historia o los diferentes idiomas (por poner solamente algunos ejemplos). El juego y la dinamización psicomotriz en el campo son dos métodos que facilitan el aprendizaje en la Naturaleza y sirven para potenciar el desarrollo de los más pequeños. Podríamos poner multitud de ejemplos y argumentar de muchas maneras las virtudes y los beneficios de sentir la Naturaleza para los/as niños/as... pero, de momento, lanzamos la propuesta y preferimos seguir concienciándolos con nuestros cuentos, las aventuras de Pinchitos y la Tribu de los Bosquienanos, nuestras sugerencias de juegos y dinámicas... ¡¡Y muchas cosas más!!



Dani explicando para unos chavales en un campamento de verano





¡¡Pinchitos en la montaña!!





DEL COLE AL CAMPO 
Y DEL CAMPO AL COLE







lunes, 1 de junio de 2015

Una experiencia en todos los sentidos

Cuando como Educadores Ambientales creemos que tenemos la suficiente experiencia para hacernos cargo de un grupo de chavales, un buen día nos dicen sin previo aviso que nos toca participar en una excursión con unos cuantos alumnos de la ONCE. Esto nos obliga a un cambio de enfoque radical: no se trata de eludir ciertos términos por considerarlos tabú, sino en basarnos en otras experiencias sensoriales para conseguir transmitir los mismos contenidos a este tipo de público, una audiencia totalmente nueva.
 
Con ellos lo mejor es que sea la propia Naturaleza la que en su lenguaje de olores, texturas, cantos... entable un diálogo fluido en sensaciones. Fue de lo  más enriquecedor cogerles de la mano y hacer que tocaran la corteza de los árboles mientras les contábamos un montón de curiosidades acerca de la vegetación. O durante varias estaciones de escucha dejarnos envolver por el melodioso concierto de trinos que poblaba el encinar de El Monte de El Pardo, lugar donde se llevó a cabo la actividad.
 
No fue cuestión, como mencionábamos anteriormente, de evitar el uso de determinadas palabras y expresiones como decirles "mira, aquí tienes una retama" o "allí se puede ver una madriguera de conejo", más bien agradecían que les hiciéramos partícipes de cada cosa observada y se lo tomaban con un buen humor excepcional.
 
Esta clase de vivencias nos sirve también para descubrir personas con unos valores muy sólidos, alejados de lo mundano, que ofreciendo lo mejor de sí mismos son capaces de superar sus limitaciones con grandes dosis de entusiasmo. Se despidieron dándonos las gracias con una sonrisa de oreja a oreja, pero más bien fuimos nosotros los que teníamos ganas de agradecérselo a ellos, porque no todos los días se puede hacer algo así en plena Naturaleza.


Almu en el campo con chavales
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



miércoles, 18 de junio de 2014

Experiencias de campamento

A la hora de mantener a los chavales entretenidos, cuando se trata de combinar juegos con aprendizaje, no hay nada como dar rienda suelta a nuestra creatividad para inventar nuevas dinámicas en las que participen activamente y a la vez puedan divertirse mientras conocen cosas nuevas de la Naturaleza.
 
Una de estas actividades que pusimos en práctica con un grupo de niños/as de 6 a 8 años en un parque madrileño conocido como la Dehesa de la Villa, trataba sobre construir un nido con acículas de pino en grupos de unos 3 o 4 chavales para que eligieran una especie de ave y escenificaran una pequeña obra de teatro mientras el resto de los equipos participantes los escuchaban. Después, una vez acabada la explicación de qué ave era cada grupo, tenían que votar, sin otorgarse votos a ellos mismos, al equipo que más les había gustado. Trabajaron afanosamente construyendo su nido, pensando qué ave querían ser y decidiendo el teatrillo que iban a enseñarnos. Luego, les dijimos que jugaran entre equipos a perseguir, cual aves de presas, a sus contrincantes, siendo el refugio para no ser pillados el nido que habían hecho. A continuación lo dejaron todo como estaba al principio y seguimos nuestro recorrido.
 
Lo gracioso viene cuando cada equipo intervenía con la ayuda de un micrófono portátil que les proporcionó Almu para que los demás niños pudieran oír mejor al resto. Se emocionaron muchísimo y hasta el punto que uno de ellos no quería soltar el micro, y tanto fue su ahínco por conservar en su poder el artilugio que al final lo rompió. 
 
Todavía lo guardamos en casa con los cables colgando en recuerdo de ese día. Las grabaciones de lo que dijeron en su "momento de gloria" las conservamos también, y nos reímos un montón cada vez que las ponemos. No podemos publicarlas por aquí, ni los vídeos ni los audios, pero si lo hiciéramos os reiríais a carcajadas también. 
 
 
 
 









miércoles, 17 de abril de 2013

De excursión con nuestros chavales

Mañana y pasado retomaremos 
nuestro papel de EDUCADORES AMBIENTALES, 
en una actividad con nuestros chavales,
porque después de tanto tiempo en el aula con ell@s 
ya tocaba que pisaran campo... 
¡ Así que nos vamos de excursión !

¡ A LA VUELTA OS CONTAMOS ! 





... Si es que sobrevivimos a la eterna 
velada nocturna que nos espera... 





domingo, 14 de abril de 2013

Nuevos materiales didácticos

Para que podáis aprender o enseñar un poco más sobre los animales vertebrados, aquí podéis encontrar una unidad didáctica completa adaptada para chavales con problemas de aprendizaje. Está hecha pensando en aquellos de nuestros alumnos que les cuesta estudiar, pero se esfuerzan.


¡Va por vosotros!







jueves, 21 de febrero de 2013

Una anécdota bien graciosa

No son pocas las veces en las que yendo con chavales por el campo siempre te dicen aquello de "Jo, profe, no vemos animales". Entonces, haciendo el mayor acopio posible de paciencia y sentido del humor tú les repites como un mantra: "pues yo ya he visto un montón de ellos, si queréis hacemos una lista". Y es que ellos se suelen referir a "animales" a todos aquellos de un tamaño considerable y que dan algo más de juego a su entender que los insectos o las aves.

Pues bien, esta anécdota ocurrió en uno de esos días de "no ver animales". Almu caminaba por una zona de ribera dentro de El Monte de El Pardo con un grupo de escolares bastante atentos a las explicaciones, pero a los que de vez en cuando se les escapaba la muletilla mencionada antes. Ella les fue contando la inmensa fortuna que tenían de estar en un lugar tan cercano a Madrid y donde se podían ver cantidad de cosas como águila imperial ibérica, ciervos, gamos, cormoranes, buitres y un largo etcétera.

Les mencionó también que era zona donde los jabalíes acostumbraban a estar, sobre todo al atardecer, y que lo podían comprobar a través de los rastros que iban esparciendo por el terreno en forma de hozaduras o bañeras donde se daban buenos baños de lodo. Algunos de los chavales ponían caras de incredulidad y no se hacían del todo a la idea. Después, hilando con los jabalíes, les preguntó que en caso de que alguno apareciera en ese momento que qué era lo mejor que se podía hacer. Entonces, respuesta lógica, dijeron casi al unísono que correr.

Almu les explicó que los jabalíes pueden resultar a veces bastante peligrosos, pero dependiendo de las circunstancias. "Lo mejor no es correr", dijo ella, "sino evaluar si el animal está tranquilo o no y mantener una actitud relajada, aunque siempre permaneciendo alerta por si acaso". Normalmente los jabalíes son más peligrosos cuando se sienten acorralados por no tener sitio por dónde escapar, cuando tienen crías cerca o cuando están heridos. Si no, lo habitual es que ante la presencia humana se asusten ellos más que nosotros y huyan.

Y ahora viene la mejor parte del relato. Cuando los chavales ya se hacían a la idea de que en su cuaderno de campo "solamente" llevaban apuntados animales como rabilargos, abubillas, colirrojos tizones, urracas, grajillas, buitres o alguna que otra mariposa, el momento estelar del día, el de ver ANIMALES y mejor aún, JABALÍES y DE DÍA, se produjo cuando este par de jovencitos aparecieron en escena a escasos metros de dónde estaba ella con el grupo:







Los chavales se quedaron perplejos y también se les escapaba alguna pequeña risa (normal). Pero estuvieron muy atentos y tan quietos como estatuas, apenas había cuatro metros de distancia entre los jabalíes y el grupo. A Almu le dio tiempo a sacar la cámara compacta de fotos y reflejar el momento, les dijo a los niños que "no todos los días se ven estas cosas por aquí" (riéndose). Fueron unos minutos de jugar entre ellos durante los que estos dos jabalíes estuvieron por la zona. Tanto el grupo de escolares como los animales reaccionaron muy bien. Después, cuando ya se fueron, los chavales no pararon de hacer preguntas a Almu. "Momento biológico" para explicar muchas cosas y también para, desde el sentido del humor, conectar con el público: los dos protagonistas de la jornada recibieron el nombre de Isabel y Fernando. 


Al terminar la excursión, los niños ya mucho más contentos por haber visto ANIMALES, decían: "Esto no lo podemos ver en clase". 






lunes, 6 de agosto de 2012

Apuntes de Educación Ambiental

Segunda entrega de estos apuntes de Educación Ambiental. Hoy os vamos a hablar de cómo se puede hacer que los chavales adolescentes desmotivados se impliquen más en temas relacionados con la Naturaleza.

Siempre hemos escuchado a lo largo de generaciones que la juventud de ahora no es como la de antes. Es una cantinela que, por mucho que pase el tiempo, siempre se repite. Claro que la juventud de ahora no tiene nada que ver con la de los jóvenes de antaño y en el futuro ocurrirá igual. Por eso no nos parece acertado que se hagan comparaciones en estos términos cuando se trata de épocas diferentes y contextos sociales y culturales distintos. 

Partiendo de que los chavales cambian, somos los educadores los que tenemos que ver cuáles son las mejores fórmulas para conseguir darles la mejor Educación adaptada a sus necesidades e inquietudes.

Cuando en clase o en el campo te encuentras con alumnos que tienen una actitud total de pasotismo, lo mejor al principio es no forzar aún más la situación queriendo que pasen de no hacer nada a hacerlo todo. Cuantas veces nuestros padres nos han dicho que hagamos algo con insistencia y de tanto decirlo lo que consiguen es enfadarnos y que no queramos hacer nada de lo que nos dicen. 

Con estos chavales la naturaleza es el marco idóneo para ir limando poco a poco esa actitud de desgana. Con los chavales de PCPI de los que fui tutor durante un curso, sirvió de mucho el ser el profe de Biología que nos habla de cosas tan sorprendentes como cuál es la edad del universo en segundos, cuál es el animal más largo del mundo o cómo se puede fabricar una estalactita casera. 

En clase siempre estaban entretenidos buscando preguntas de todo tipo para que pudieran poner al profe (en este caso a mí) en un aprieto. Siempre uno de los deberes era ese. Recuerdo una vez que uno de ellos me preguntó que cómo pensaban los peces. En el momento actual, donde la información es algo que no cuesta trabajo obtener, debemos dar más importancia al aspecto práctico del aprendizaje. Si somos capaces de motivar a nuestros chavales para que sientan la necesidad de buscar información, que tengan una actitud crítica para contrastarla y que quieran seguir conociendo más cosas, habremos hecho lo mejor por ellos. Es como aquella frase que decía: no le des peces, enséñale a pescar. En este caso sería enseñar para querer aprender

Después de toda la tarea de ir ganándote su confianza poco a poco, cuando sales con ellos de excursión es mucho más fácil que muestren interés y se impliquen en ver la naturaleza de otra manera a como están acostumbrados. Hay que partir de la idea de que estos chavales han tenido muy poco o escaso contacto con el campo, con lo cual tampoco debemos pretender que ese interés surja solo. Para que sedimenten todos esos valores, todas esas ganas de conocer cosas de la Naturaleza, se necesita un proceso largo y hay que tener mucha empatía con ellos cuando les hablas de estos temas. Siempre viene muy bien recurrir a contarles el porqué estudiaste Biología, hablarles de cómo de pequeño te ponías a salvar avispas de una muerte segura o cómo vas al campo casi todos los fines de semana.

Uno de esos alumnos de PCPI me contó que era aficionado a la pesca y que todas las mañanas antes de ir al instituto estaba en el parque que teníamos al lado pescando. A veces alguna clase del instituto se la saltaba y andaba por allí con la caña, lo sé porque cuando yo no tenía que dar clase me daba paseos por el sitio. Cuando lo encontraba no solo lo saludaba, también me sentaba a su lado para charlar con él. Le preguntaba si había pescado algo y a partir de ahí la conversación seguía sus cauces. En este parque se pueden ver gallinetas, fochas, martín pescador, cisnes, gansos, abejarucos y un montón de aves de todo tipo. El rato de estar juntos hablando noté cómo le iban gustando más las cosas que le contaba. Y ya no era solo el profe que "viene y me dice que tengo que estar en clase en lugar de estar ahí". 

Tampoco hay que olvidar marcar distancias con los chavales. Pero para conseguir que la desmotivación quede atrás, hay que ser cercano con ellos. Y que vean que lo que tú les cuentas lo vives. En algunos casos cuesta más trabajo que vayan cambiando, otros es más fácil. De todas formas, los padres, profesores y educadores somos los que tenemos que estar más fuertes y convencidos de nuestro propósito, el ánimo y la energía nunca deben faltar. Si aún así no lo logramos, al menos lo habremos intentado y eso ya es mucho. Todo es cuestión de proponérselo. No hay que tirar la toalla NUNCA.