Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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miércoles, 9 de diciembre de 2020

ESPECIAL NAVIDAD: Mitología al natural

Una de las plantas asociadas a estas fiestas es el muérdago - que algunos confunden con el acebo - y del cual se dice que, si besas a otra persona bajo una rama suya, ambos sentiréis amor eterno el uno por el otro. ¿Sabías de dónde viene esta creencia? En esta historia de la mitología vikinga te lo contamos...







viernes, 4 de septiembre de 2020

Mitología al natural


 

Los Ents

Aunque los Ents son creaciones del soberbio escritor J.R.R. Tolkien, en realidad la figura de los "hombres-árbol" se da en muchas mitologías del mundo. En realidad, cualquier pueblo que haya vivido en contacto con bosques, sobre todo si estos son frondosos o poseen árboles milenarios, habrá sentido el impulso de verlos y hasta venerarlos como enormes y nudosos "abuelos", que debían ser respetados por su antigüedad.

En la obra de Tolkien, los Ents son "pastores de árboles", que cuidan de sus bosques. Hablan con voces graves y profundas, y su lenguaje está formado tanto por palabras como por susurros de viento en el ramaje o chasquidos de madera. Según el árbol que sean, cada uno tiene su personalidad, pero en general todos son graves, pausados y meditabundos, aunque - como bien se demuestra en la historia - terribles en su furia. Viven apesadumbrados porque las ent-mujeres hace tiempo que se marcharon, y eso significa el declive de su especie. Para ellos, sin embargo - y como seguramente sea para los árboles auténticos - las cosas suceden a un ritmo muuuucho más lento que para nosotros.

En la mitología azteca existía una criatura conocida como amoxoaque, que era también un hombre árbol guardián de las selvas y los bosques. A aquellos que maltrataban a los árboles o los cortaban sin necesidad, los convertían a su vez en árbol, un castigo, desde luego, de lo más ejemplar...

Y yendo a un panorama más moderno, no podemos olvidarnos de mencionar al entrañable (pero muy fuerte) Groot, de los Guardianes de la Galaxia, que, en su creación, bebe de las mismas fuentes. Como buen árbol (aunque sea alienígena) tiene su propia forma de ver las cosas, y un lenguaje que los pobres humanos no entienden, y siempre les suena igual...




domingo, 23 de febrero de 2020

Mitología al natural



Pele, la Destructora y Creadora


Pele o Pelé es la diosa polinesia del fuego y los volcanes. En realidad, más que una diosa tal y como entiende la cultura occidental, es una "akua", término cuya traducción más aproximada sería "espíritu o fuerza elemental". No premia ni castiga, solo actúa, y si tiene motivos para sus acciones, solo ella los comprende.

Según las canciones nativas, Pele y su familia emigraron de la indeterminada tierra de Kahiki y erraron por el Pacífico hasta establecerse en la isla de Hawai. Allí excavó los cráteres del Haleakala, de Maui y el del Kilauea, que es donde vive actualmente. La mayor parte del tiempo, Pele permanece en el corazón del volcán, atendiendo su fuego, pero en ocasiones sale al exterior, y entonces se desencadenan las erupciones.

Como muchas figuras mitológicas, Pele tiene dos caras: por un lado es una entidad destructora, de la que hay que precaverse, pero también es la responsable de la creación de las islas y la que da fertilidad a la tierra. Los nativos entienden esta doble faceta, y en todas sus historias se advierte que la respetan por lo que es: la que quita la vida, pero también la que la da. De hecho, cuando Pele se dispone a salir, avisa a los hombres de que la tierra en torno a ella es kapu (sagrada y prohibida) mediante terremotos y olor a azufre. De esta manera, reclama dichos lugares, y los hombres deberán marcharse hasta que Pele vuelva a retirarse al interior del mundo, dejando lugares asolados por la lava y preparados para hacer brotar nueva vida.




jueves, 24 de octubre de 2019

Mitología al natural






El kelpie

Si un viajero comete la imprudencia de pasear a solas por la noche cerca de alguno de los numerosos loch de Escocia, es posible que vea un silencioso caballo cerca de las aguas. Si es así, haría bien en mantenerse a distancia y no intentar tocarlo o mucho menos subirse a él, porque lo más seguro es que se trate de un kelpie.

Los kelpies son criaturas del mundo feérico, espíritus del agua realmente peligrosos que atraen a los paseantes incautos. Al principio se muestran tranquilos y dóciles, como si animaran al curioso a subirse a su grupa. Pero si cometen esa imprudencia, las crines del kelpie se enrollarán en torno a sus manos y cuerpo y atraparán al infeliz, y la criatura se zambullirá en el agua arrastrando a su víctima con él, para ahogarla y después alimentarse de su carne.

Existen kelpies de agua salada y de agua dulce, siendo estos últimos los más letales. Según algunas versiones, el kelpie puede transformarse en otros seres para engañar a sus presas, incluyendo la apariencia de hombres solitarios o niños que den la impresión de haberse perdido por la noche. La pista es siempre observar si el caballo o la persona están mojados y con restos de vegetación acuática en su pelo; en ese caso, lo mejor es alejarse del loch y volver a un lugar seguro.




domingo, 23 de junio de 2019

Mitología al natural



El wulver

Hoy es la Noche de San Juan, noche mágica donde las haya, y no podíamos dejar de traeros uno de los muchos seres que pueblan el mundo de las hadas. Nos referimos al poco conocido wulver, una especie de hombre lobo escocés, concretamente, de las islas Shetland. No os dejéis engañar por su apariencia de hombre salvaje con cabeza de lobo: a diferencia de otros licántropos, el wulver no puede cambiar de forma, y sobre todo no es nada agresivo ni peligroso (a menos que se lo moleste, claro está). De hecho, es muy aficionado a pescar en las orillas de los loch escoceses; de hecho, hay un lugar conocido como Wulver's Stane, donde se supone que se sienta a pescar. Le gusta ayudar a los viajeros perdidos conduciéndolos a un pueblo cercano, y a las familias necesitadas, dejando algunos de los peces que ha capturado junto a la puerta de sus casas.

Hay otra criatura muy similar en Irlanda llamada el Faoladh, de aspecto semejante y que protege a los niños y vela por los hombres heridos, por lo que seguramente sea el mismo ser con dos nombres distintos.





viernes, 22 de marzo de 2019

Mitología al natural




El gaizkín

Normalmente, en el folclore el gallo es un animal con connotaciones positivas. No en vano parece que su canto es el que nos trae cada nuevo día, dejando la noche oscura atrás. Sin embargo, hay algunos casos en los que este animal aparece asociado a criaturas que distan mucho de ser benévolas: es el caso del gaizkín.

El gaizkín es un duende vasco con ciertos rasgos de gallo, como un rostro terminado en pico, una cresta y patas semejantes a las del ave. Lejos de ser diurno, se arrastra por las noches hasta la cabecera de la cama de las personas (preferiblemente los niños), desde donde les provoca pesadillas. El gaizkín goza con el sufrimiento que provoca, o quizás se alimenta de esas emociones de miedo y angustia. El gaizkín continuará de este modo su nocturno acoso, pudiendo llegar a poseer al durmiente. La sabiduría popular aseguraba que la única forma de liberarse de tan molesto visitante era vaciar y aventar las plumas del almohadón, cambiándolas por otras nuevas.

Esta criatura o variantes suyas aparecen por toda la cornisa norte hasta los Pirineos. En Asturias, por ejemplo, recibe el nombre de "pesadiellu" y puede tener la cabeza de cualquier animal de granja.

El gaizkín no es la única criatura mitológica maligna asociada al gallo. Ahí tenemos también al basilisco, que aunque poseía muchos atributos de reptil, no carecía de la misma cresta, y se creía que nacía de un huevo incubado por un gallo.







sábado, 10 de noviembre de 2018

Mitología al natural




En la lejana isla de Man, cuya mitología es más extensa que su propio tamaño, habita un duende conocido como Fenoderee. No es muy listo (dicen que a veces se confunde y guarda las liebres en el corral junto con las ovejas) y tampoco muy agraciado (al parecer, como castigo por andar cortejando a una muchacha en lugar de asistir a las fiestas de otoño de  las hadas). En cambio, es muy fuerte y trabajador, y si hay algo en lo que destaque, es en las labores de siega, en las que muestra una destreza y una escrupulosidad increíbles. Y así, echará una mano con la recogida de la cosecha en aquellas granjas que lo reciban bien y se muestren industriosos. Pero ¡ojo! al igual que los brownies, el Fenoderee viste con andrajos, y se ofenderá mucho si se le ofrecen ropas nuevas como pago.



jueves, 26 de julio de 2018

Mitología al natural




En las Orcadas, en las Shetland, y aún más al norte, en Finlandia, Suecia e incluso en Rusia, hay leyendas de doncellas que pueden ser vistas en las costas rocosas mirando al mar. Son mujeres de gran belleza y ojos claros, pero, a pesar de su apariencia, no son humanas. Son las selkies, el pueblo-foca, una especie feérica y metamorfa que vive en los océanos como focas pero cuando llegan a tierra pueden desprenderse de su piel y tomar apariencia humana.

Son muchos los cuentos que hablan de hombres que, encandilados por la belleza de una selkie, roban su piel y así la obligan a quedarse en tierra y convivir con ellos. Estas uniones, sin embargo, suelen acabar en tragedia, y la selkie termina regresando al mar con los suyos, metáfora de la imposibilidad de encarcelar y domesticar la naturaleza más feral y salvaje.

Al parecer, la leyenda de las selkies pudo nacer cuando los pescadores observaban las focas fraile, que en determinadas épocas renuevan su pelaje dejando en la costa la parte más superficial de su piel. Por si acaso, si alguna vez sorprendéis a una selkie, no intentéis obligarla a estar donde no desea; conformaos con observarla en silencio, sin molestar, como hay que hacer ante los grandes y pequeños espectáculos de la Naturaleza...