Desde este nuevo blog podréis conocer muchas cosas relacionadas con el Medio Ambiente: cómo caminar por la montaña, rutas de senderismo, curiosidades de flora y fauna, experiencias y anécdotas vividas... y un sinfín de ideas útiles que nos brinda cada día nuestra Naturaleza.
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miércoles, 5 de octubre de 2022

Para leer en la Naturaleza





El libro que hoy os recomendamos no es solo para leer. Es para ponerlo en práctica. Es para tomar notas, y que se manche, y que se arrugue un poco cuando le caiga algún líquido. Porque para entender la naturaleza no solo hay que leer, sino toquetear, probar, jugar y experimentar.

Con su tono ameno y asequible para todos los públicos, Javier Fernández Panadero nos trae un montón de experimentos que nos servirán para descubrir por qué se espachurran las botellas en el frigorífico, cómo podemos hacer columnas superresistentes... de papel o por qué en la playa la temperatura es más suave. Todos los experimentos tienen indicaciones de si los peques pueden hacerlos sin problemas o si, por el contrario, debe estar presente algún adulto (la mayoría son inocuos). Los hay para todos los gustos. ¡Ah, y también hay enlaces de Youtube al canal de Javier Fernández Panadero para que los veáis "en vivo", por si os ha quedado alguna duda.

No hay que pensárselo más: coge este libro y conviértete en todo un científico experimentando y trasteando ¡La ciencia nunca fue tan divertida!



martes, 6 de octubre de 2020

Prueba nuestros experimentos


Creando pequeñas lupas

El fundamento de una lupa es tener un material transparente con un índice de refracción diferente al del aire y que muestre al menos una superficie convexa. Pero nadie ha dicho que tenga que ser cristal... Hoy vamos a crear unas lupas pequeñitas pero igualmente eficaces ¡con agua!

Qué necesitamos

Un pulverizador de agua

Una pantalla de móvil o de televisor

Cómo se hace

Vamos a rociar UN POQUITO la pantalla para que se queden pequeñas gotitas sobre ella ¡Hay que procurar no cargarse el aparato! Luego miraremos por encima las gotas, y veremos los píxeles con los distintos colores que forman la imagen, igual que si los estuviésemos viendo con una lupa.

Podemos aplicar este descubrimiento a muchas cosas, y si vamos al campo con un pequeño pulverizador para fabricar "lupas" seremos capaces de ver detalles en las cortezas, las hojas o las piedras. Vale, con una lupa también, pero con el pulverizador ¡también podemos refrescarnos si hace calor!




miércoles, 6 de mayo de 2020

Hacemos ilusiones

Hoy os traemos un poco de magia científica... o de ciencia mágica, como prefiráis ¡Y es que ver la Física en acción puede ser un espectáculo! No vamos a desvelar nada ¡Vedlo vosotros mismos! ¿Está ahí o no está ahí?









sábado, 29 de diciembre de 2018

Prueba nuestros experimentos

Gusanos bailarines

Hoy os presentamos un sencillo experimento de ciencias que hará las delicias de los más pequeños, que verán cómo sus chuches cobran vida propia... ¡y con materiales de lo más sencillo, que seguramente tendréis en casa!

   Qué necesitamos    


* Gusanos de gominola
* Agua
* Bicarbonato de cocina
* Vinagre
* Un recipiente transparente


   Cómo se hace    


Primero tenemos que dar un baño a nuestros gusanos de gominola. Para ello los dejaremos un buen rato en un vaso con agua en la que habremos disuelto algunas cucharaditas de bicarbonato de sodio. La idea es que se impregnen bien de éste.

Después, cogeremos nuestros gusanos y los meteremos en el recipiente transparente, que habremos llenado con vinagre. ¡Al instante veremos que las gominolas se mueven solas, rodeadas de burbujitas!


   Qué es lo que ha sucedido    


El vinagre y el bicarbonato son, respectivamente, un ácido y una base débiles. Cuando se juntan, reaccionan, provocando la liberación de burbujas de dióxido de carbono, que son las que hacen que los gusanos se agiten.


¡OJO! Después del experimento los gusanos de gominola no son comestibles. ¡Habrá que buscar otras chuches para celebrar el éxito del experimento!







jueves, 28 de junio de 2018

Prueba nuestros experimentos: pintando el hielo

Hoy os vamos a explicar un experimento muy sencillo pero bastante vistoso que va a encantar a los más peques de la casa. Se prepara muy fácilmente, y los resultados son realmente curiosos. Además, con el calor manipular hielo fresquito siempre apetece con el calor del verano.

Qué necesitamos

Cubitos de hielo
Agua
Colorante alimentario (mejor de varios colores)
Sal
Un cuentagotas (opcional)

Cómo se hace

Debemos tener preparados varios cubitos de hielo (normalmente siempre hay algunos en la nevera, sobre todo en esta época). Aparte, preparamos en varios frasquitos soluciones de agua con mucha sal, y en cada frasquito añadimos colorante alimentario. Estas serán nuestras "pinturas". Lo siguiente que queda por hacer es ir echando las aguas coloreadas sobre los cubitos, y veremos cómo empiezan a teñirlos ¡Qué chulo!

Qué sucede

Cuando la sal entra en contacto con el agua helada, se disuelve, y los átomos cargados disminuyen el punto de fusión - es decir, lo derriten un poco. Así, el agua salada y coloreada irá infiltrando el colorante dentro del hielo.






domingo, 25 de febrero de 2018

Prueba nuestros experimentos: líquidos de colores

Material necesario:

Zumo de limón
Remolacha o lombarda
Bicarbonato
Un cazo
Un frasquito con cuentagotas
Un pañuelo pequeño

Para saber si un líquido es ácido o alcalino los químicos utilizan indicadores. Estos colorean los líquidos, y por el color obtenido se determina el grado de acidez o alcalinidad. Tú mismo puedes preparar un indicador con moras, remolacha o lombarda.

En un cazo con agua, pon un poco de lombarda cortada en trozos o cualquiera de los otros productos, y déjala hervir unos veinte minutos, hasta que el agua tome un color violáceo. Una vez que esta solución se haya enfriado, debes filtrarla. Un pañuelo de tela fina te servirá de filtro.

Ya tienes un indicador, viértelo en un frasquito con cuentagotas y comienza a experimentar.

Echa unas cuantas gotas en un líquido alcalino, como un poco de bicarbonato disuelto en agua, y verás aparecer el color verde. Prueba con un ácido, como el zumo de limón y se transformará en rojo.

De esta forma puedes analizar cualquier clase de líquidos. No olvides apuntar en tu cuaderno todas las observaciones que este experimento te sugiera.





viernes, 13 de octubre de 2017

Prueba nuestros experimentos

Crea tu propio minitornado

Los tornados son fenómenos meteorológicos impresionantes pero peligrosos. Por eso os vamos a enseñar a fabricar vuestro propio tornado, de dimensiones más manejables, pero no por ello menos vistoso. 

Necesitarás:

Una botella de plástico transparente (con tapón)
Un poco de brillantina
Unas gotas de lavavajillas
Agua

Cómo se hace:

Llena la botella con agua hasta los tres cuartos de su capacidad. Luego echa unas gotas de líquido de lavavajillas y espolvorea la brillantina (que hará que nuestro tornado sea más fácil de ver). Luego tapa la botella, dale la vuelta y, cogiéndola por el cuello, haz unos cuantos movimientos circulares en vertical. Cuando detengas la botella, verás que se forma un pequeño remolino dentro del agua. Esto se debe a que tus giros han imprimido al conjunto fuerza centrífuga, que hace que las partículas tiendan a alejarse del centro de un movimiento circular.




martes, 25 de julio de 2017

Prueba nuestros experimentos: No suena igual

Seguro que alguna vez te has preguntado por qué tu voz suena tan rara cuando la oyes grabada, y te dices a ti mismo "yo no hablo así, ¿no?". Bueno, la respuesta es sí y no a la vez. Cuando hablamos, nuestra voz nos llega a través del aire (como le pasa a todos los demás), pero también por la vibración de los huesos internos, que capturan mejor los tonos graves. En el sencillo experimento que os proponemos hoy, veremos que el sonido no se transmite igual a través de los sólidos que por los gases.

Materiales

- Una percha metálica
- Dos trozos de cordel

Cómo se hace

Atamos cada trozo de cordel a cada uno de los extremos de la percha, y luego enrollamos las puntas libres de los cordeles a nuestros dedos índice.

A continuación, golpeamos con la percha a otro objeto, de tal forma que el metal de la percha resuene un poco, y nos fijamos en el sonido que produce. Después, repetimos la experiencia, pero en esta ocasión nos metemos los dedos con los cordeles en los oídos e intentamos que los cordeles estén tensos (tendremos que pedirle a alguien que coja la percha), y comparamos la diferencia en la percepción de los sonidos.

Esto sucede porque la segunda vez, las ondas nos llegan no solo a través del aire, sino de la vibración del cordel (que es sólido). Si lo has hecho bien, seguramente percibas el sonido un poco más grave.





domingo, 25 de junio de 2017

Prueba nuestros experimentos

La moneda que desaparece

Lo que os proponemos hoy es a medias un experimento y un truco de magia, aunque no hay más magia que las leyes de la óptica. Sin embargo, aunque sencillo, dejará boquiabiertos a los más peques de la casa. Para ello solo necesitamos:

- Una moneda
- Un vaso de cristal
- Un poco de agua
- Un plato o cualquier otro objeto plano y opaco.


Coloquemos la moneda sobre la mesa, y luego el vaso encima de ella, con la boca del vaso hacia arriba, y con el plato opaco tapando la boca, de tal forma que solo se pueda mirar a través de las paredes de cristal. Le preguntamos a los niños si pueden ver la moneda a través del vaso, y, por supuesto, dirán que sí. Luego llenamos el vaso hasta sus tres cuartas partes, y repetimos la pregunta. Pero esta vez ¡la moneda no se verá!

Se trata de un simple fenómeno de refracción, aunque sus efectos son bastante sorprendentes. Podemos terminar el truco haciendo que levanten el vaso y comprueben que la moneda no ha desaparecido ¡Tachán!










martes, 16 de mayo de 2017

Prueba nuestros experimentos: cómo poner un huevo de pie

Material necesario:

- Un huevo duro
- Un huevo crudo
- Un plato llano

Poner de pie un huevo no es tan difícil como parece. Te bastará con hacerlo girar suavemente con los dedos sobre el plato. El huevo girará de pie y mantendrá esta posición mientras dé vueltas. Pero no todos los huevos pueden girar igual, únicamente lo conseguirás con un huevo duro, que es un sólido rígido y, una vez que empieza a girar, la inercia lo mantiene girando hasta que se consume toda su energía. El huevo sin cocer está lleno de líquido que se mueve en el interior cuando gira y se resiste a la acción de girar porque tiene más inercia.





martes, 11 de abril de 2017

Prueba nuestros experimentos

Carrera de hielos

¿Te apetece presenciar una carrera? Eso sí, avisamos que va a ser una competición húmeda y algo fría. Solo tienes que ir a buscar los siguientes materiales:

- Tres vasos
- Unas cucharadas de azúcar
- Unas cucharadas de sal
- Tres cubitos de hielo

Pon en uno de los vasos el azúcar, en otro la sal y deja el tercero vacío. Luego coloca en cada uno uno de los cubitos de hielo. Para que la carrera sea justa, los gtres cubitos deberían ser más o menos del mismo tamaño. Cuando colo ques los cubos en los vasos de azúcar y sal, rebózalos un poco. A continuación damos el pistoletazo de salida y esperamos a ver qué hielo es el que se derrite primero.

Después de un rato largo, comprobaremos que el hielo que estaba solo está más o menos entero ¡Oooh...! Tercer lugar en el podium.

El hielo que tenía azúcar está más derretido, pero aún quedará algún cachito sin fundirse ¡Segundo puesto!

¡El ganador es el hielo que se mezcló con la sal! En su vaso solo quedará un charquito de agua salada.

¿Por qué sucede esto? El hielo, aunque esté en estado sólido, tiene una fina capa de agua en su superficie. Si se mezcla con azúcar o sal, se crea una disolución saturada, que obliga a que se funda más hielo para mantener el equilibrio. Por eso cualquier soluto facilita el paso de sólido a líquido (por cierto, esto se denomina descenso crioscópico del punto de fusión).

¿Y por qué la sal es mejor que el azúcar para esto? Porque la sal es un compuesto iónico que al mezclarse con el agua se divide en átomos cargados eléctricamente, por lo que actúan otras fuerzas a la hora de romper los enlaces que mantienen sólido el hielo ¡Qué cosas!





martes, 28 de marzo de 2017

Prueba nuestros experimentos

Cómo cambiar el color de las flores


Qué necesitas:

- Un clavel (u otra flor) blanco
- Tinta roja y verde
- Dos tarros de cristal (lo más altos posibles)
- Algo para cortar
- Un palito de 30 centímetros

Seguro que piensas que cambiar el color de las flores es imposible. Pero ¡ah! las plantas absorben el agua de la tierra, y el agua que circula a través de raíces y tallos también va a parar a los pétalos.

Elige una flor blanca y corta el tallo por la mitad, a lo largo, unos doce centímetros. Luego prepara los dos tarros de cristal y llénalos hasta la mitad de agua. Añade unas gotas de tinta roja en uno y verde en el otro, y remueve hasta que el agua de ambos se tiña.

Sumerge el tallo cortado en los tarros, un lado en la solución roja y otro en la solución verde. Usa el palito y algo de cinta adhesiva para conseguir que la flor se quede erguida. Al cabo de varias horas obtendrás un resultado sorprendente ¡la flor blanca se ha convertido en una flor bicolor!





lunes, 13 de marzo de 2017

Prueba nuestros experimentos: Espejos grotescos

Material necesario:

- Un cucharón brillante
- Papel de aluminio
- Bolas plateadas de Navidad

Si has ido alguna vez a un parque de atracciones seguro que te habrás divertido mucho al verte en los espejos deformantes. En una escala más reducida, puedes repetir esa experiencia aprovechando superficies convexas y cóncavas que encontrarás fácilmente en casa.

Busca en la cocina objetos curvos, de metal, y observa cómo te reflejas en ellos. Un cucharón es cóncavo por encima y convexo por el dorso. Pero puedes también recubrir de papel de aluminio, muy estirado, cualquier objeto curvo y obtendrás espejos deformantes que reflejarán tu cara.

Las superficies convexas hacen la imagen más larga y estrecha. Las superficies cóncavas forman la imagen boca abajo y también la amplían. Las bolas grandes de un árbol de Navidad, al ser convexas, forman imágenes semejantes a las del dorso de una cuchara. Además, los espejos convexos permiten ver mucho espacio, por lo que se utilizan a menudo en los retrovisores de los coches para ampliar el campo de visión.







domingo, 20 de noviembre de 2016

Prueba nuestros experimentos: ¡Zanahorias mutantes!

Este sencillo pero sorprendente experimento es ideal para que lo hagan los más peques de la casa, ya que no entraña ningún peligro ni dificultad, ¡y permite ver cómo se transforman estas anaranjadas hortalizas!

Material necesario:

* Tres zanahorias del mismo tamaño, más o menos
* Tres vasos o recipientes en los que puedan caber una zanahoria cada uno
* Agua
* Sal


Primero preparamos los vasos: uno de ellos lo dejamos vacío, el segundo lo llenamos de agua, y el tercero lo llenamos hasta la mitad de  sal y el resto de agua (tendremos que remover bien hasta formar una especie de salmuera). Cuando hayamos hecho esto, metemos una zanahoria en cada vaso y las dejamos descansar unos dos días, para que el efecto sea apreciable.

Al cabo de ese tiempo, podremos observar lo siguiente:

- En el vaso vacío, la zanahoria no ha cambiado, claro. Esto es lo que en ciencias se llama "control", es decir, qué es lo que sucede si no se hace nada.

- En el vaso que solo tenía agua, la zanahoria habrá crecido en tamaño, hinchada a base de absorber agua ¡Compárala con la primera zanahoria!

- Sin embargo, en el tercer vaso, veremos que nuestra zanahoria se ha encogido y arrugado, con un aspecto bastante esmirriado. Lo que ha sucedido es que la abundancia de sal ha provocado el efecto contrario al segundo vaso, esto es, el agua ha salido de la zanahoria hacia el vaso ¡Tachán!






lunes, 26 de septiembre de 2016

Prueba nuestros experimentos: el secreto de las hojas

Material necesario     
 
* Una hoja de geranio
* Alcohol de 96º
* Solución de yodo
* Dos platos
* Un cuentagotas
* Un cazo y unas pinzas
 
 
Procedimiento          
 
Las hojas guardan muchos secretos: la clorofila, el almidón, el azúcar... Para descubrir la presencia de almidón lo primero que debes hacer es decolorar la hoja. Sumérgela en un cazo con agua hirviendo, utilizando unas pinzas para no quemarte, durante unos veinte segundos. Después, pon la hoja en un platito y cúbrela con alcohol de 96º hasta que pierda su color verde que teñirá el alcohol.
 
La materia que colorea de verde las plantas se llama clorofila. Esta es muy importante para las plantas ya que ayuda a transformar la savia en alimento.
 
Enjuaga la hoja con agua fría y ponla sobre otro platito. Echa unas gotitas de una solución de yodo, disuelto en agua, y verá cómo la hoja toma un color azul oscuro. Esta reacción se produce porque el almidón se colorea de esta forma al contacto con el yodo.
 
Así has podido comprobar que las hojas contienen almidón, formado en ese maravilloso proceso de la fotosíntesis.
 





 


jueves, 8 de septiembre de 2016

Prueba nuestros experimentos: Fabrica tu propio fósil

Materiales:

- Un poco de plastilina
- Agua y yeso o escayola
- Un plato de plástico 
- Una concha, hoja de planta o cualquier otra cosa que quieras fosilizar


¿Te apetece crear tu propio fósil, sin tener que esperar diez millones de años para que esté listo? Como seguro que no dispones de tanto tiempo, hoy vamos a enseñarte cómo hacer un poquito de "trampa", aunque el proceso que se da en la naturaleza es muy parecido al que vamos a hacer nosotros ahora.

Coge el objeto a fosilizar y apriétalo fuerte contra el pegote de plastilina, y luego sepáralos con cuidado, de tal forma que no se estropee la forma impresa. Éste será nuestro molde.

En el plato de plástico (o cualquier recipiente parecido que te sirva) mezcla el agua y la escayola. Cuando el potingue esté bien hecho, viértelo encima del molde. No te limites a rellenar el hueco, queda mejor si sobresale. Luego déjalo secar y aparta la plastilina con cuidado ¡Ya tienes tu fósil!







Para darle mejor aspecto, puedes mezclar arena o algún colorante oscuro en la mezcla para que al secarse parezca más una piedra natural.







jueves, 18 de agosto de 2016

Prueba nuestros experimentos: abanicos naturales

¿De qué manera usan los elefantes sus orejas para enfriar su cuerpo?
 
 
Materiales     
 
* Cartulina
* Toalla de papel
* Agua
 
 
Procedimiento     
 
1º) Sostén la cartulina aproximadamente a diez centímetros sobre la piel de tu brazo.
2º) Abanícate con la cartulina unas diez veces.
3º) Siente si hubo enfriamiento de tu piel debido al abanicado.
4º) Humedece con agua la toalla de papel.
5º) Frota tu brazo con la toalla húmeda.
6º) Repite el abanicado con la cartulina a la misma distancia que antes.
7º) Compara la sensación de frío con la experiencia anterior.
 
 
 
Resultados      
 
La piel húmeda se enfría más pronto que la seca cuando se abanica. El enfriamiento de debe a la evaporación del agua de la piel. La evaporación se presenta cuando un líquido absorbe suficiente calor para transformarse en gas. El agua retira la energía de la piel cuando se evapora, haciendo que la piel se enfríe. Los elefantes usan su trompa para rociar su cuerpo con agua y a continuación se abanican con sus grandes orejas. Del mismo modo los perros jadean con la lengua fuera para que esta se refresque al evaporarse su saliva.
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 14 de julio de 2016

Prueba nuestros experimentos: cómo conseguir un arcoiris

Material necesario     

Un prisma de cristal
Un recipiente con agua
Un espejo
Y un día soleado


Un arcoiris es un espectáculo tan deslumbrante que merece la pena intentar reproducirlo, sin esperar a que el sol brille entre la lluvia.


Las gotas de agua descomponen la luz blanca en los colores del espectro. Con un prisma de cristal podrás conseguir el mismo efecto. Colócalo de forma que el sol ilumine su parte central. Si no tienes un prisma, puedes intentarlo con un jarrón de cristal tallado, que tenga las tallas en forma de “V”.


Aún dispones de otro procedimiento para conseguir un prisma. Pon un recipiente con agua al sol. Introduce un espejo, pero inclinado con relación al techo, allí podrás ver cómo se ha producido un arcoiris.






viernes, 24 de junio de 2016

Prueba nuestros experimentos: la fuerza centrífuga

Material necesario:

- Un barreño
- Una flanera lisa de tamaño grande
- Una cuchara de madera


Cada vez que un cuerpo se mueva por un camino circular nos encontraremos con la fuerza centrífuga. Cuando un autobús toma una curva, los pasajeros son empujados hacia la pared exterior del coche por efecto de esta fuerza. Este mismo efecto contribuye a que se seque la ropa en una secadora centrifugadora. Un sencillo experimento te permitirá comprobar este principio.

Llena la mitad del barreño con agua. Echa un poco de agua en la flanera, no más de unos dos centímetros de profundidad, y coloca esta flotando dentro del barreño.

Haz girar la flanera, cada vez más deprisa, agitando el agua con la cuchara de madera. Observa qué ocurre en el interior de la flanera. El agua del molde ha subido por sus paredes y el fondo ha quedado casi seco. Cuanto más deprisa gira la flanera, mayor es la fuerza centrífuga. A medida que la flanera pierde velocidad, la fuerza disminuye y el agua vuelve al centro del recipiente.




jueves, 19 de mayo de 2016

Prueba nuestros experimentos: Las raíces buscan la tierra

Material necesario:

* Dos judías blancas
* Cartón grueso (un cuadrado de 25 cm.)
* Un cuadrado de cristal del mismo tamaño que el cartón
* Cinta adhesiva
* Un paquete pequeño de algodón
* Un cuentagotas



Ante un árbol o una planta nunca nos extrañamos de que las raíces se hundan en el suelo y las hojas crezcan en el aire. Esto se debe a una ley natural, ya que siempre las raíces buscan su alimento en la tierra, y las hojas, el oxígeno y el sol.

Un experimento muy sencillo te permitirá observar la atracción hacia abajo que sienten las raíces, fenómeno que se llama geotropismo.

Pon encima del cartón una capa de algodón, y sobre ella dos semillas de judía en germinación (para ello, las habrás tenido sumergidas en agua dos o tres días). Humedece el algodón con un cuentagotas y coloca encima el cristal para poder ver qué pasa con las raíces de las semillas.

Sujeta el cartón y el cristal con cinta adhesiva. Deja el experimento junto a una ventana, en posición vertical, con el cristal cara a la luz, pero sin que le dé el sol. Cuida que el algodón se mantenga húmedo.

Cuando veas que la raíz tiene unos dos centímetros de longitud, dale un cuarto de vuelta al experimento. Espera a que la raíz de las semillas crezca un poco más y dale una vuelta completa. Las semillas quedarán invertidas respecto a su posición inicial. Entonces podrás ver cómo la raíz se curva poco a poco hacia abajo, hasta alcanzar su dirección normal de crecimiento.